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No todo está perdido

Foto: EsImagen

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Dentro de las claves rumbo al 2024, hay varios datos dignos de tomarse en cuenta, porque a pesar de que la oposición está muy mal encabezada, no todo está perdido.

Un dato el cual no se debe de perder de vista, es que a pesar de la enorme popularidad del presidente López en la pasada elección federal, la del 2021, Morena y sus partidos satélites del Verde y del PT obtuvieron una votación de 21 millones de votos en total, por 23 millones de votos obtenidos por la oposición, sumados PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano.

Es decir, el bloque opositor tuvo 2 millones de votos más que el bloque oficialista, lo cual habla de la actual composición del Congreso de la Unión (Cámara de diputados y de senadores), en donde si bien es cierto Morena y sus aliados tienen mayoría simple, no tienen la mayoría calificada, lo que ha impedido que se lleven a cabo las absurdas reformas constitucionales de López, para desaparecer por ejemplo el Instituto Nacional Electoral (INE).

El presidente López hizo muy mal el cálculo de la elección intermedia, lo cual, le impidió en el segundo periodo de su administración, el llevar a cabo las reformas constitucionales, que sí pudo haber realizado en el 2019 al inicio de su gestión, cuando contaba con la mayoría calificada en la cámara de diputados.

Cabe señalar que, en ese momento de acuerdo a las encuestas, López gozaba de una popularidad, la cual superaba el 60 por ciento y venía de un ejercicio de revocación de mandato, sólido, el cual le había permitido, medir la capacidad de movilización de su ejército electoral, los servidores de la nación.

Dos años después, aunque el desgaste de su administración, no se ve reflejado en la pérdida de popularidad, si es un hecho que el presidente ha perdido ya totalmente, la preferencia electoral en las clases medias y media alta, las cuales se ha visto fuertemente afectadas por su política económica, el desempleo, la falta de apoyo, el alza en las tasas de interés y la inseguridad.

También se debe de tomar en cuenta que la mayor parte de las encuestas o estudios de opinión, existe un total de entre 18 y hasta 20 por ciento de indecisos, que realmente no es que no tengan una preferencia electoral, sino que prefieren ocultar su intención de voto, pero que, si salen a votar, generalmente lo van a hacer en contra del grupo en el poder.

Morena, en 2021, sin sus aliados del PT y el Verde obtuvo un total de 16 millones 759 mil votos, ojo con esa cifra, muy inferior a la registrada en el 2018 y muy cercana a los más de 15 millones 800 mil sufragios a favor de la continuidad que tuvo López en el mal llamado proceso de revocación de mandato.

Este último dato es muy importante, porque a pesar de ganar las elecciones en 22 entidades y posiblemente el estado de México en este 2023, la fuerza electoral de Morena ha menguado y al parecer ya llegó a su tope máximo de 16 millones de votos, tal vez aún suficientes para ganar la presidencia de la República.

No hay sorpresas, Acción Nacional y el PRI en el 2021, sumados sus votos obtuvieron un total de 17.5 millones de votos, esto explica el porqué es necesario que ambas fuerzas se mantengan unidas y vayan juntas a la elección del 2024 y lo óptimo sería poder sumar los cerca de 3 millones 449 mil sufragios que obtuvo Movimiento Ciudadano, porque entonces sí, podrían frenar al presidente López y a su Morena.

Otra alternativa sería el ir por arrebatarle el Congreso a Morena, aunque se pierda la presidencia de la República, porque ya quedó en claro la relevancia que tiene para la vida democrática del país, el contar con una legislatura fuerte, en donde se respete la división de poderes.

Es decir, no todo está perdido, las fuerzas de oposición deben de ponerse a trabajar en la elaboración de un proyecto de nación que sea atractivo y viable para el país y posteriormente en la construcción de una candidatura a la presidencia de la República que despierte el interés ciudadano, para que, aunque no se gane la presidencia, al menos se le quiete la mayoría a Morena en el Congreso.

La oposición parece estar dormida, pero aun así en 2021 alcanzó una votación muy importante, algo que no se debe de perder de vista para el 2024, quizá por eso el mal humor del presidente y también su obsesión por destruir a las instituciones, sabe que existe un peligro latente de que a pesar de toda su verborrea y su parafernalia de las mañaneras, pueda perder la elección.

Twitter: @riva_leo