El gobernador Céspedes dejará jugar a todos
Es obvio que el compromiso del mandatario estatal es con Morena, el partido político del cual emana, pero tampoco va a tratar de frenar a la oposición
En la pasada entrega señalamos que el gobernador Céspedes, a diferencia de su antecesor, el exmandatario Miguel Barbosa, dejará jugar de manera abierta a todos los aspirantes a Casa Puebla, sean o no de su partido.
El gobernador Barbosa tenía, sin duda, la intención de dejar sucesor, como también lo han intentado otros mandatarios en la historia de Puebla. Sus famosas “corcholatas” eran la mejor muestra de ello.
Nada nuevo bajo el sol, el gobernador Jiménez Morales quiso dejar como sucesor a Jorge Murad, pero un vehículo pasado, manejado por un militar, se le cruzó en el camino, así como también el hecho de que al amigo del presidente de la Madrid se le antojó ser gobernador de Puebla.
A Piña Olaya le hubiera encantado dejar como su sucesor a Marco Antonio Rojas, pero se les atravesó otro tabasqueño, Manuel Bartlett Díaz, quien vio en la gubernatura de Puebla el camino, luego de perder la candidatura del PRI a la Presidencia de la República a manos de Carlos Salinas de Gortari.
Bartlett buscó crear una nueva clase política y apuntaló a su secretario de Finanzas, José Luis Flores Hernández, pero luego la abandonó en el camino, además de que se le cruzó un tal Melquiades Morales Flores y sus más de 400 compadres.
A Melquiades Morales la muerte le frustró sus planes, el empresario Rafael Cañedo murió en una plancha de quirófano en la Ciudad de México. Su otra “corcholata”, Carlos Alberto Julián y Nácer, fue aplastada en la contienda por la alcaldía de Puebla, por Luis Paredes, aliado con el marinismo, y su apuesta final, Germán Sierra, nunca alcanzó a ver la “pinche señal” y fue hecho a un lado por la alianza establecida entre Mario Marín y Rafael Moreno Valle.
Marín apostó a Javier López Zavala, pero el Lydiagate se atravesó en su camino y terminó sacrificando a su propia pieza para garantizar su tranquilidad, aunque, paradójicamente, ambos terminaron en la cárcel.
Solo Rafael Moreno Valle logró imponer a Tony Gali y a su esposa, Martha Erika Alonso, la cual duró solo 10 días en el cargo, tras morir junto con el propio exmandatario en un accidente aéreo.
Sergio Salomón está consciente de que no le alcanza el tiempo para tratar de construir un candidato de su propio grupo, pese a que, tal vez en su íntima intimidad, como dijera Melquiades Morales Flores, tal vez está en sus afectos su secretario de Gobernación y primo del fallecido mandatario, Julio Huerta, y también doña Rosario Orozco, viuda de Barbosa, quien jugó un rol muy importante en la designación del hoy mandatario.
Dice los que saben que, en política, en realidad un gobernador, cuando escoge a quien lo alternará en el poder, no escoge a su sucesor, sino elige a su verdugo y la forma en que va a querer morir, si de manera rápido y con dignidad, o en forma lenta y en medio de terribles dolores.
Esto es cierto y lo sabe el gobernador Céspedes, quien ha tomado, al parecer, la sabia decisión tanto en el ámbito local como en el nacional, de dejar jugar de manera libre a todos y cada uno de los interesados, tanto de Morena como de la oposición.
Es obvio que su compromiso es con Morena, el partido político del cual emana y en el que tiene aún mucho futuro político por delante, pero tampoco va a tratar de frenar a la oposición, como ya se vio, ya que uno de sus primeros actos de gobierno fue acompañar al alcalde de Puebla, Eduardo Rivera Pérez (panista), a una gira de trabajo por la capital del estado para poner en marcha una serie de obras.
Y lo mismo, ya dejó ver, hará con los aspirantes de Morena, su secretario de Gobernación, Julio Huerta, o el coordinador de los diputados federales, Ignacio Mier, o el senador de la República Alejandro Armenta Mier, quienes al parecer tienen ventaja ahora, luego de la muerte de quien los traía a raya, el entonces mandatario, Miguel Barbosa.
Este escenario se repite en el ámbito nacional, si bien Sergio y el barbosismo siguen siendo leales a la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, por el hecho de ser la favorita del presidente López, esto no significa que no tengan oportunidad de venirse también a promocionarse e, incluso, ser recibidos y hasta arropados, los otros aspirantes, como ya ocurrió con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y también como pronto se verá con el canciller, Marcelo Ebrard.
El gobernador Céspedes es un hombre inteligente, sabe navegar en las siempre turbias y fangosas aguas de la política y de la lucha por el poder, por lo que ha tomado una salomónica decisión, dejar jugar a todos, aunque habrá que ver si todos los actores políticos saben respetar este gesto del mandatario o si, entonces, él tiene que hacerse respetar. En política, la forma es fondo.
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