El PRI siendo el PRI
Alito Montiel
Para ser francos, que podíamos esperar del PRI y de su dirigente nacional “Amlito” Moreno cuando por las venas de este partido, corre el ADN de la traición.
Fueron los propios revolucionarios quienes mataron a Álvaro Obregón, fueron ellos también quienes le quitaron la vida a Carlos Madrazo y también fue el PRI, el que terminó por asesinar a Luis Donaldo Colosio, la historia del tricolor sólo es posible contarla a través de la traición, incrustada en l sangre de un partido, el cual además hoy, tiene más en común con Morena que con la real oposición.
Siempre lo dije, Alejandro “Amlito” Moreno llegó al PRI para darle la cristiana sepultura a este partido político, el cual seguramente va a desaparecer o se convertirá como lo dije ayer, en cuarta fuerza electoral en el 2023 y luego en el 2024.
Muchas veces en este mismo espacio comentamos que “Amlito” llegó a la dirigencia nacional del PRI, luego de un pacto entre el ex gobernador de Oaxaca, José Murat Casab y el presidente López, con la finalidad de que el tricolor fuera un apéndice de Morena.
“Amlito” era gobernador de Campeche y ya se sabía de sus excesos y tropelías al frente del gobierno de aquella entidad, era el ideal, para encabezar a un PRI sumiso y obediente al presidente López, como ocurre en Puebla con su incondicional, Néstor Camarillo, quien también es un aliado incondicional del gobernador, porque si no, lo meten a la cárcel con sus cuentas públicas.
“Amlito” dejó el gobierno de su entidad con observaciones por desvió de recursos por más de 3 mil millones de pesos, documentadas por el periódico Reforma, era un hecho, que el PRI buscaba entregarse a Morena y así ha ocurrido.
Desde la llegada de “Amlito” a la dirigencia nacional del PRI, este partido ha perdido el gobierno de 10 entidades, que antes gobernaba, lo que confirma que es el peor presidente en la historia de este partido político, lo cual también evidencia que estas derrotas han sido concertadas, tanto por los gobernadores del tricolor, como por las cabezas de este partido.
Las gubernaturas pérdidas por el PRI son, Sinaloa, Tlaxcala, Colima, Zacatecas, Guerrero, San Luis Potosí, Campeche (estado natal de Amlito), Hidalgo y Oaxaca, de tal forma que actualmente el tricolor sólo gobierna en dos estados de la República, en Coahuila y en El Estado de México, entidades que no me cabe la menor duda, serán entregadas por “Amlito” en el 2023 para termina de sepultar al tricolor.
Pero Moreno no ha actuado solo, si bien es el principal responsable de la debacle priista, que es peor a la que el ex partidazo viviera en la era de Roberto Madrazo (2006) y quien era considerado el peor presidente del tricolor, también hay que responsabilizar a sus cómplices, el coordinador de los diputados federales de este partido, Rubén Moreira ex gobernador de Coahuila y a su esposa, Carolina Viggiano, candidata perdedora en la pasada contienda por la gubernatura de Hidalgo y secretaria general del PRI.
Estos tres personajes han seguido al pie de la letra las instrucciones del presidente López Obrador de entregar las gubernaturas, así como también las diputaciones federales en algunos lugares como Puebla, que estuvieron en juego en el 2021.
Puebla es el mejor ejemplo de cómo el PRI negoció con Morena, pues el dirigente estatal de este partido, Néstor Camarillo, perdió todas las demarcaciones en donde el tricolor, siglo candidato por la alianza “Va por México”, mientras que misteriosamente, Acción Nacional, ganó las tres de Puebla capital y la de san Pedro Cholula.
Por eso a nadie le debe de extrañar, esta nueva traición de “Amlito” Moreno, en realidad está siguiendo el guion que desde un principio le marcó el presidente López y José Murat, para poder arribar a la dirigencia nacional del tricolor.
Lo que, sí llama la atención, es que los demás grupos del PRI, están dejando hundirse en su partido, en el entramado de “Amlito” Moreno y sus incondicionales, los cuales se han beneficiado con las plurinominales y así lo van a seguir haciendo en el 2024.
Para Acción Nacional y para el PRD, hasta puede resultar benéfico, el cortar de una vez por todas, con el partido que acumula el máximo nivel de rechazo en todas las encuestas.
El PAN puede consolidar una alianza con grupos de la sociedad y con Movimiento Ciudadano, el partido que como lo mencione en mi pasada entrega, se ha comido ya lo poco le quedaba al PRI en entidades como Puebla.
Muchos ex priistas que no han tenido cabida en Morena, se están yendo hacia MC, lo mismo que algunos panistas y habrá que esperar los desprendimientos que sufra Morena en el 2024, luego de los procesos de selección de candidatos de este partido a la presidencia de la República y a las 9 gubernaturas que van a estar en juego.
La ruptura de la alianza con el PRI va a ser un duro golpe para el bloque opositor, pero ya es lo mejor para el resto de las fuerzas políticas, al menos mientras “Amlito” Moreno se mantenga al frente de la dirigencia de este partido.
Twitter: @riva_leo
