El alto rechazo hacia el PRI en Puebla capital
Foto: Archivo.
Son múltiples las causas por la cuales el PRI no puede encabezar la candidatura de la alianza “Va por Puebla” a la alcaldía de la capital en el 2024, pero la más importantes, es que este partido político, es el que tiene el más alto nivel de rechazo entre los habitantes de la cuarta ciudad más importante del país.
La semana pasada, el grupo Reforma realizó una encuesta de carácter nacional, para medir a los principales personajes de nuestro país, el presidente López, sus “corcholatas”, la oposición, la carrera rumbo al 2024 y el nivel de rechazo de los partidos políticos en las principales ciudades del país.
En Puebla capital, a la pregunta ¿Por qué partido político nunca votaría? La respuesta no se hizo esperar, el 39 por ciento mencionó que nunca lo haría por el PRI, siendo el partido político con el más alto nivel de rechazo, cosa que ya para nadie es una novedad, cuando este partido tiene como sus dirigentes a personajes como Alejandro “Amlito” Moreno y en Puebla a Néstor Camarillo, quienes no gozan precisamente de la mejor reputación.
El nivel de rechazo hacia el tricolor es el más alto que se ha registrado en Puebla, ciudad a la cual gobernó este partido por última vez en el periodo de 2008 al 2011, cuando estuvo al frente de esa administración, la hoy diputada federal, Blanca Alcalá Ruiz.
Es decir, el PRI lleva más de una década de no gobernador Puebla capital y, aun así, el nivel de rechazo hacia este partido político es el más alto, seguido por Morena con el 13 por ciento y en tercer lugar Acción Nacional con un 10 por ciento de rechazo.
El resto de las fuerzas políticas son poco conocidas, por eso su nivel de rechazo es inferior al de los grandes partidos políticos, este es un grave problema para el tricolor y es por esta y por muchas razones más, que esta fuerza política, por más tonterías que diga su dirigente estatal, Néstor Camarillo, no puede encabezar la candidatura a la alcaldía de Puebla, ya que hacerlo, sería un suicidio para alianza y también para quien vaya a ser el candidato a la gubernatura, muy seguramente Eduardo Rivera Pérez, quien por ningún motivo debe de permitir este hipotético escenario.
Es más factible hacerle caso a algunas voces que pujan porque Acción Nacional no vaya con el PRI en la elección de Puebla capital y en su defecto, sume a la alianza con el PRD a Movimiento Ciudadano, partido que crece en cada elección y que se ha convertido en una opción muy interesante en Puebla, merced al buen trabajo de su dirigente estatal, Fernando Morales Martínez y también del desfonde del priismo en el país y en el estado, tema que abordaremos en una próxima entrega.
Acción Nacional es quien debe de encabezar a la coalición de fuerzas, en la cual pudiera o no pudiera estar incluido el PRI y por supuesto, es quien debe de poner el candidato a la alcaldía, ya que cuentan con las figuras mejor posicionadas.
De hecho, lo que sigue manteniendo al priismo con vida en Puebla, es la alianza que han establecido con el gobernador Barbosa, merced a la buena relación entre el mandatario y el coordinador de los diputados del tricolor, el hábil, Jorge Estefan Chidiac, quien es el verdadero factor de equilibrio al interior del ex partidazo.
Si no fuera por Estefan, el PRI poblano estaría hundido y prácticamente en vías de desaparición, ya que muchos de sus presidentes municipales, realmente son autónomos y juegan con quien mejor les convenga, ya sea que con el gobernador o con Eduardo Rivera, dependiendo de las circunstancias.
El PRI cuenta todavía con importantes figuras, en su mayoría mujeres, que bien pueden dar la cara por este instituto político como lo son: Blanca Alcalá, Silvia Tanús, Rocío García Olmedo, Lucero Saldaña, Xitlalic Ceja, solo por mencionar algunas, pero para ellas también es un lastre cargar con personajes como “Amlito” Moreno, quien está a punto de ser desaforado y Néstor Camarillo, el peor presidente en la historia del ex partidazo.
La coalición está en riesgo. Este día en San Lázaro se definirá si la coalición PAN, PRI y el PRD continúa o se disuelve para el 2023, tal y como son los deseos del presidente López.
El tema es que la diputada federal del PRI, Yolanda de la Torre, incondicional del coordinador de la bancada del tricolor en San Lázaro, Rubén Moreira, quien propuso una iniciativa que reforma el primer párrafo del artículo transitorio, a la reforma de la Guardia Nacional del 2019 para ampliar el plazo de intervención de las fuerzas armadas hasta por 8 años.
La respuesta del dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, no se hizo esperar, desde Puebla, el pasado domingo, sentenció que si el PRI no retiraba esta propuesta, la cual iba en contra del pacto legislativo que existe entre el albiazul, el PRD, el tricolor y MC, entonces, la alianza se daría por muerta.
Este día será clave para saber que va a proceder en torno a este tema y es que se sabe que “Amlito” Morena busca salvarse del desafuero, mediante este acuerdo a medias con el presidente López y su secretario de Gobernación, Adán Augusto.
Que nadie se espante. Sorpresa, miedo y coraje generó entre el panismo poblano, las declaraciones del gobernador, Miguel Barbosa, en torno al evento que celebró este partido, el pasado domingo, el cual se interpretó como una especie de destape a favor del edil capitalino Eduardo Rivera Pérez.
El gobernador Barbosa condenó el hecho y calificó este evento como “actos anticipados de campaña” por parte del edil capitalino, a quien dijo, no volverá a acompañar en actos públicos.
¿Y que esperaban los panistas? ¿Qué el gobernador aplaudiera? ¿Qué se sumará a la campaña? Para nada, el mandatario estatal es de Morena y representa a la Cuarta Transformación en Puebla.
Que nadie se espante es parte de la normalidad de las cosas.
Twitter: @riva_leo
