La edil Paola Angón protege abusos de retenes policiacos en San Pedro Cholula
Paola Angon
En la medida que pasa el tiempo, se multiplican los problemas, los cuestionamientos y las sospechas de actos de corrupción del gobierno de la edil panista de San Pedro Cholula, Paola Angón Silva. En los nueve meses que lleva la actual gestión se han acumulado presuntos escándalos de compras a sobreprecios, de tráfico de influencias y de posibles desfalcos al erario. Ahora también se suma la protección de abusos policiacos cometidos en los retenes colocados en avenidas importantes de este municipio.
El viernes hubo un caso grave: agentes de vialidad retuvieron de manera violenta a un supuesto conductor que iba con aliento alcohólico, lo cual provocó que dos jóvenes que estaba en el lugar decidieran grabar la escena y en respuesta fueron salvajemente golpeados por los uniformados. A uno de ellos le quitaron su teléfono celular, lo que constituye un atentado a sus garantías constitucionales.
Más allá de la anécdota, lo que hay en el fondo es que ese retén del alcoholímetro –ubicado en la entrada del municipio al terminar la Recta Puebla-Cholula— se usa para generar una importante recaudación de fondos en esa ciudad.
Caer en ese lugar y ser remitido al juzgado calificador, implica un gasto de alrededor de 10 mil pesos, entre pagar las multas y los costos de liberar el vehículo del conductor que va a parar al corralón.
El gobierno municipal justifica esa acción para reducir los accidentes viales provocados por conductores que manejan en estado de ebriedad. Y es verdad, los retenes de los alcoholímetros sirven para aminorar los siniestros viales.
Sin embargo, si hubiera un interés real del gobierno de Paola Angón de reducir los incidentes que se provocan por el consumo excesivo de alcohol tendría que mejor regular el funcionamiento de docenas de bares, mezcalerías, restaurantes y un montón de cantinas de mala muerte que hay el municipio y que funcionan fuera de los horarios oficiales.
Además, nadie verifica que en esos lugares no se vendan enervantes o bebidas adulteradas.
Sin contar, que dentro de la ciudad hay muchos conductores que manejan a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, sin que la autoridad haga algo al respecto.
Es decir, los retenes son para aquellos conductores incautos que no saben tomar vías alternas y necesariamente usan las rutas tradicionales que llevan a la Recta Puebla-Cholula o el bulevar Forjadores. Es una manera, de buscar que la mayoría sean sancionados y eso implica una fuerte recaudación de fondos para el ayuntamiento, sobre todo las noches que van de jueves a sábados.
Por eso entre la opinión pública de San Pedro Cholula se ha acrecentado la idea, la imagen, de que el actual ayuntamiento es solamente una especie de centro de negocios de los principales funcionarios del gobierno local.
Esa visión se justifica por las constantes denuncias de que equipos de cómputo, adornos navideños, patrullas de la Policía Municipal, los circuitos de cámaras de vigilancia y otros servicios e insumos, se han comprado a precios muy elevados.
Un ejemplo es lo que pasó con las fiestas navideñas. En aquella ocasión se autorizó un presupuesto de casi un millón de pesos y se acabó pagando una factura de más de 4 millones de pesos, por un árbol de temporada que no se compró, sino se alquiló. Por una pista de patinaje que no tenía hielo, sino una base de plástico que aparentaba estar congelada. Y por una iluminación que no tenía nada de especial.
A lo anterior debe sumarse el incremento en las tarifas de agua potable.
También que algunos regidores tienen la sospecha de que no se reporta todos los ingresos que se obtienen por el servicio de parquímetros. Se cree que un 40 por ciento de los pagos no pasan por los registros oficiales.
Otra anomalía es que se han sustituido empresas prestadoras de servicios públicos de menor calidad que las anteriores. Es el caso de que se sustituyó a la Olimpia, una firma dedicada a la recolección de desecho y se puso una nueva compañía que carece de camiones compactadores de basura.
Por si fuera poco, hubo la pretensión de crear un impuesto en cada boleto de estacionamiento en las plazas comerciales del municipio.
Es decir, en el gobierno de Paola Angón todo huele a negocio.
