La sucesión pasa por Palacio Nacional y Casa Aguayo
Foto: Archivo.
Aunque aún falta mucho para que llegue ese momento, a todo mundo le debe de quedar claro que la sucesión pasa solo por dos sitios: Palacio Nacional y Casa Aguayo, es una ingenuidad pensar de manera diferente.
Hay algunos factores que van a incidir en la toma de esa decisión y se enumeran de la siguiente forma.
- Las elecciones en el estado de México y en Coahuila, las cuales se van a llevar a cabo el próximo año y las cuales serán fundamentales para definir el rumbo del PRI y de la coalición “Va por México”.
- La selección del candidato de Morena a la presidencia de la República, la cual se decidirá a favor de algunos de estos tres personajes, Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard o Adán Augusto López. Las únicas tres “corcholatas” que tienen posibilidades, todo lo demás es mero chiste.
- La designación de las candidaturas de acuerdo a la paridad de género. Las entidades en donde habrá elecciones en el 2024 son: la Ciudad de México, Chiapas, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán. En total son nueve entidades en donde necesariamente debe de haber 5 mujeres como candidatas, las cuales son designadas por los órganos electorales locales (Oples).
Este último factor es sumamente importante, ya que por ejemplo, cambio el rumbo de las pasadas elecciones del 5 de junio, ya que originalmente Morena iba a designar candidato a gobernador en Durango en la persona de José Ramón Enríquez Herrera, pero por cuestiones de género tuvo que designar candidata en este lugar, por esta razón, Marina Vitela se convirtió en la abanderada y perdió la elección, pero su nombramiento también incidió en la designación del candidato en Oaxaca, en donde originalmente la posición iba a ser para la senadora, Susana Harp, pero por Durango y Marina; en Oaxaca se tuvo que escoger un hombre y la candidatura entonces recayó en el senador Salomón Jara, quien se alzó con el triunfo.
Este ejemplo, es solo para dejar en claro, la forma en que la variable del género si incide en la designación de los candidatos, pero en ambas entidades, está demás decir que quien tomó la determinación sobre las candidaturas fue el dedo divino del presidente López.
Hasta ahora, Morena no ha ido a ninguna elección en alguna de las entidades federativas en donde sean gobierno, ya que ganaron sus primeras gubernaturas precisamente en el 2018, es decir, será la primera vez que los gobernadores morenistas, se vean en la necesidad de manejar su sucesión.
Es por esa razón, que la designación de las candidaturas de Morena a las gubernaturas de las entidades que han estado en juego del 2018 a la fecha, ha corrido a cargo del ejecutivo federal, “dedazo” como en el más añejo régimen priista.
En 2024 será la primera ocasión en que Morena irá a elecciones en entidades en donde ya son gobierno, como la ciudad de México, Chiapas, Morelos, Puebla, Tabasco y Veracruz.
En casi todas las entidades en donde habrá elecciones queda claro que las decisiones las deberán de tomar el aún presidente López, la candidata o candidato a la presidencia de la República, por parte de Morena y también los gobernadores.
Como ya lo he señalado en otras ocasiones, los gobernadores de Morena serán fundamentales, para apuntalar la candidatura a la presidencia de la República (no en balde Morena ya tiene en su poder 22 de las 32 entidades de nuestro país), el peso de la elección queda claro, estará en manos de los mandatarios estatales, quienes podrán negociar tanto con el presidente López como con su delfín.
Por eso resulta, un tanto cuanto risorio, el ver como algunos personajes andan desbordados haciendo campaña de manera muy anticipada, como si fueran parte de la oposición en vez del partido oficial.
No entienden que no entienden, Morena no es un partido democrático, en Morena impera la voluntad de un solo hombre, el cual, si quiere ganar en el 2024, sólo tiene que ponerse de acuerdo con otros dos personajes, nada más.
La sucesión poblana pasa solo por dos lugares, Palacio Nacional y Casa Aguayo, ni más, ni más.
240 días de Lalo. Para la actual administración municipal, que encabeza Eduardo Rivera Pérez, nada ha sido fácil.
Las promesas de campaña poco a poco se comienzan a cumplir, aunque el principal problema que ha enfrentado, es la falta de recursos, no hay una sola partida extra por parte de la federación y ni habrá, eso lo sabe el inquilino del Charlie Hall, quien no se va a dar por vencido.
El tema de la seguridad pública, sin duda, es el principal problema que enfrenta esta administración y una deuda que aún está pendiente.
Son hasta ahora 240 días de trabajo por parte de la presente gestión, la cual busca ahora dejar su sello, con un nuevo rostro para el centro histórico, el cual lucía sucio y descuidado.
Así como con obras en varias de las colonias y juntas auxiliares de Puebla. La meta de Eduardo Rivera es corregir el rumbo y las primeras acciones ya se han comenzado a dar.
Twitter: @riva_leo
