El Cuauhtémoc no es cantina
Estadio Cuauhtémoc
El día de ayer, el gobernador Miguel Barbosa, fiel a su estilo, dejó muy clara su postura en torno a los acontecimientos ocurridos el pasado fin de semana en el “coloso de Maravillas”. “El Cuauhtémoc no es cantina”, puntualizó el mandatario, con un claro mensaje para la directiva del Puebla de la Franja.
Las declaraciones del gobernador no son un asunto menor, quienes conocemos a Barbosa, sabemos que el mandatario no juega cuando se trata de hacer cumplir la ley, pero, sobre todo, cuando alguien rompe acuerdos.
La directiva del Puebla se había comprometido con el gobernador, la semana pasada, a trabajar de manera conjunta con su administración y así como con el ayuntamiento de Puebla, para mejorar la seguridad en el estadio Cuauhtémoc y dentro de las medidas que se iban a implementar estaban las de controlar la venta del alcohol en el estadio.
Pero Pepe Hanan se encargó de evidenciar el doble lenguaje con el cual opera la directiva del equipo de fútbol, encabezada por el originario de Jalisco y ex directivo de las chivas rayadas del Guadalajara, Rogelio Roa.
La directiva del Puebla, la cual no conoce la realidad poblana, creyó que es muy fácil poder engañar al gobernador Barbosa, lamentó decirles, que muchos otros también así lo han creído y para su mala fortuna han terminado en prisión o se encuentran prófugos de la justicia.
Las palabras del mandatario estatal, vaya que deben de ser tomadas en cuenta por estos personajes, quienes corren el riesgo de perder el comodato, bajo el cual, el Cuauhtémoc se encuentra en sus manos.
No sería la primera vez que el equipo no juega en su cancha por pleitos con la administración estatal.
En el año de 1992, el Puebla de la Franja y su entonces directiva encabezada por Emilio Maurer Espinosa, entraron en confrontación con la entonces todopoderosa Televisa, quien le pidió al también entonces gobernador, Mariano Piña Olaya, quitarles el poder jugar en el estadio Cuauhtémoc.
El Puebla tuvo que mendigar un estadio e incluso enfrentó en un partido internacional el 9 de septiembre de ese año, al poderoso campeón chileno, el Colo Colo, en partido que se jugó en Villahermosa, Tabasco.
El gobernador Barbosa advirtió ya a la directiva del Puebla que no pueden seguir las conductas que se han venido presentando.
“Eso está contraviniendo los acuerdos a los que llegamos con el Club y con los concesionarios, si hay evidencias que esto ocurrió, no lo vamos a permitir desde el gobierno. Los palcos, no son zonas de tolerancia, así de sencillo, los palcos son espacios de privilegio que determinadas personas los pueden pagar y que bueno que los paguen, pero me dicen que no se trataba de eso verdad, me dicen que estaba en la zona de Corona, verdad, o sea que se vuelve una cantina. Los palcos no son zonas de tolerancia, ni, el estadio es una cantina, así escríbanlo. Yo mañana mismo citaré a la directiva y a los concesionarios, para poner un alto en esto porque no es posible, ¿qué se creen? ¿qué se creen?”, sentenció el mandatario estatal, para todos aquellos que quieran oír.
Pero Barbosa fue más allá. “Si los concesionarios no entienden les cancelamos la concesión y ya está claro, así pónganlo”, reiteró el mandatario estatal.
A la administración estatal le corresponde toda la razón, la directiva del Puebla, cree que pueden estar por encima de la ley y se comportan como si fueran los dueños del estadio Cuauhtémoc, cuando una y otra vez lo hemos señalado en este espacio, el inmueble es propiedad del gobierno del Estado.
Hoy que el Puebla de la Franja atraviesa por un buen momento, no es mucho lo que se pide a la directiva, que utilicen el espacio para los fines establecidos en el comodato, que es para la realización de eventos deportivos y no como un inmueble de uso personal.
Nadie quiere que al equipo del Puebla le vaya mal, para nada. La ciudad ya sabe lo que es quedarse sin fútbol de primera división y no es nada grato, pero tampoco el gobierno puede hacerse de la vista gorda ante eventos tan burdos como los que ha protagonizado la actual directiva.
La situación es muy simple, el dos veces estadio mundialista debe de respetarse, ya lo dijo el gobernador, no es una cantina para que todo mundo se pueda estar emborrachando y menos ahora, que dentro del futbol mexicano se busca disminuir la violencia, luego de los actos reprobables que se produjeron en La Corregidora de Querétaro.
Un consejo final para la directiva del Puebla, no intenten jugar a las vencidas con el gobernador Barbosa, es una batalla que no van a ganar.
Sobre aviso no hay engaño.
Twitter: @riva_leo
