Poblanos avalan la lucha anticorrupción de Barbosa
Foto: Archivo.
Las recientes detenciones de personajes ligados a la administración pública, por parte del gobernador Barbosa, fueron bien recibidas por la sociedad, quienes identifican al mandatario como un hombre de mano firme.
La lucha anticorrupción en contra, no solo de personajes del pasado, sino incluso de gente que trabajó o estuvo ligada a la figura del mandatario estatal, ha sido bien recibida por parte de la gente, quien ve por fin acciones concretas en contra de funcionarios públicos los cuales casi siempre quedan impunes.
Y es que, el mandatario estatal hasta cierto punto, ha roto con una de las reglas políticas no escritas, la cual versa sobre la necesidad de encubrir a quienes le antecedieron en el poder, para cuando concluya su sexenio, él también goce de estas mismas circunstancias.
Barbosa ha decidido asumir el costo de esta decisión, sabe que al final de su administración, él también será sometido al escrutinio de sus cuentas, pero a diferencia de sus antecesores, él actual gobernador, asumió el riesgo, no busca negociar nada con nadie a cambio de impunidad.
Esto último, reitero, era uno de los pactos políticos más importantes entre el nuevo gobernador y el saliente dentro del sistema político tradicional de México.
Al menos así había sucedido en Puebla durante los últimos sexenios, el gobernante en turno le otorgaba inmunidad a quien le había antecedido en el cargo, a cambio de que el saliente, le otorgase una “pieza menor” para poder callar a la “opinión pública” y dejar satisfecha a la sociedad, así es como se entendía el combate a la corrupción. Miguel Barbosa, vino a romper con estos acuerdos no escritos.
El oriundo de Zinacatepec, comenzó por actuar en contra de personajes que cometieron excesos en el pasado, pero al mismo tiempo aplicó la ley a gente con la cual incluso, tuvo acuerdos políticos o que invitó a trabajar como parte de su administración.
El primer personaje que pisó la cárcel durante la presente administración, fue el entonces presidente municipal, Felipe Patjane, a quien el propio Barbosa impulsó para pasarse a Morena y ganar la contienda a la presidencia municipal de Tehuacán.
Este hecho sin duda, marcó el sello de su administración y sin duda envió un mensaje a la clase política local, la cual, no obstante, no decodificó que se vivía una nueva era en Puebla.
El ex operador político del morenovallismo Eukid Castañón, quien fuera un poderoso personaje durante la pasada gestión también se encuentra sujeto a proceso producto de sus excesos. Para algunos, estas detenciones, eran parte de una venganza política.
Pero las dudas se disiparon cuando la semana pasada, fueron aprehendidos por la Fiscalía General del Estado, personas como Francisco N y Guillermo N, gente ligada al propio mandatario, los cuales en su momento colaboraron de manera externa o dentro de su administración.
El mensaje ha sido claro, no hay lugar para la impunidad y mucho menos para los excesos. Así ha sido durante los tres primeros años de administración y así se seguirá durante lo que resta de esta gestión, la cual no busca negociar con nadie.
Tan buen sabor de boca ha dejado estas acciones, que incluso a nivel federal, se ha visto con buenos ojos por parte del presidente López, quien ha estado envuelto en temas relacionados al tema de la corrupción con sus familiares más cercanos.
El gobernador Barbosa en público y en privado se ha referido muy bien a dos personajes que han sido claves en esta cruzada en contra de la impunidad, el fiscal, Gilberto Higuera Bernal y el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Héctor Sánchez Sánchez.
No por nada, ambos personajes gozan de amistad y de cercanía con el mandatario, ambos se han dedicado única y exclusivamente a realizar su trabajo y lo han hecho de manera profesional.
Miguel Barbosa, terminó con los pactos de impunidad, los cuales habían prevalecido en Puebla, a muchos les puede gustar a otros no, lo cierto es que, el hoy gobernador, no busca negociar nada, como buen abogado de profesión, se limita hacer cumplir la ley.
Las barras, grupos de autodefensas. Luego de los acontecimientos ocurridos en el estadio de “La Corregidora” en Querétaro, queda claro que las dichosas barras deben de ser excluidas del futbol mexicano.
Dicho por un integrante de una barra de Querétaro, estos grupos, no obedecen a los fines de apoyar a los equipos de fútbol de la primera división de México, sino más bien son grupos de autodefensas, para como su nombre lo indica, defender “el territorio” de otros grupos contrarios.
A cambio, no solo le dan la entrada gratis al estadio, si no les permiten tener cierto tipo de canonjías, como la venta de productos dentro y fuera del estadio, es decir, son en su mayoría grupos criminales que están fuera de la ley.
Por esta y muchas razones más, las barras deben dejar de existir en el fútbol mexicano.
Twitter: @riva_leo
