Se calienta Puebla
Foto: Archivo
Febrero arrancó de manera caliente en Puebla, en donde la temperatura política comienza a subir y eso que no es año electoral.
El morenovallismo ha regresado por sus fueros en dos frentes, el primero, el tomar como bandera en la Ciudad de México, a través de las diputadas federales, Genoveva Huerta y Carolina Beauregard, el tema del bebé Tadeo, cuyo cadáver fue introducido el penal de San Miguel ubicado en Puebla capital, sin que se sepa hasta el momento quien fue la mano que ejecutó esta terrible acción.
El segundo, abanderar, a través de una parte de la fracción parlamentaria de Acción Nacional en el Congreso local, el tema de la reapertura de la Universidad de las Américas, el cual llevaron el día de ayer a tribuna, durante la comparecencia del secretario de Educación Pública, Melitón Lozano, en donde se confrontaron contra la bancada de Morena y sus aliados, por la cual salió a dar la cara la diputada del PT, Nora Merino Escamilla, quien enfrentó a la panista, Mónica Rodríguez de della Vecchia
El tema es simple, el morenovallismo representado dentro de Acción Nacional por la ex dirigente estatal de este partido, Genoveva Huerta, busca hacerle la guerra de guerrillas a la administración del gobernador, Barbosa, luego de que fuera aplastada en la pasada elección interna de este partido.
No es difícil adivinar quien también forma parte de esta confabulación, es simple, es la misma mano que siempre ha estado al lado de Huerta Villegas y que no es otra que la del ex secretario de Gobernación, Fernando Manzanilla Prieto, quien se cree el heredero universal de los desaparecidos, Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle Rosas.
En medio de este cóctel de intrigas y conjuras para desestabilizar a Puebla, nunca falta el despistado que busca cobrar venganza de antiguos agravios, como el diputado federal por el distrito 13 con cabecera en Atlixco, Mario Carrillo Cubillas, primo del dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, quien se unió a la horda morenovallista, la cual reclama la reapertura de la UDLAP.
Carillo lanzó el siguiente twitter a través de su cuenta personal, @mmiguelcarrillo, “Fuera @RiosPiterJaguar de la @UDLAP, simplemente por estatutos de la propia institución no cumple con los requisitos mínimos contenidos en el apartado 1 del artículo 8vo. No nos vamos a quedar callados ante quienes desprecian la vida académica de las instituciones, #UDLAPLibre Ya.
El inocente tuit de este personaje pudiera pasar desapercibido, si no fuera porque Mario Carrillo es primo, como ya lo dije, del dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, pero además trabajó en Puebla hasta hace unos meses como subsecretario de infraestructura de la administración del gobernador Barbosa, de la cual salió no en los mejores términos, es decir, su publicación huele a “vendetta” pero también a traición. Barbosa se puede preguntar ahora parafraseando al sabio de Santa Catarina Los Reyes, Melquiades Morales Flores, “¿qué favor le habré hecho a Carrillo y a Delgado?”
Lo cierto es que, el morenovallismo trata de regresar para recuperar el poder perdido, aunque, por supuesto, no tienen la calidad moral suficiente para abanderar ninguna de las dos causas, por muy justas que parecieran ser.
La gran pregunta para las diputadas federales Huerta y Beauregard son, ¿en dónde estaban el 9 de julio del 2014 cuando la policía estatal, al mando del hoy imputado Facundo Rosas, masacró a los habitantes de Chalchihuapan con saldo de un niño muerto por una bala de goma dispara a su cabeza (José Luis Tehuatli), quien falleció 10 días después en el hospital general del sur?
Otra pregunta que deberían de responder los morenovallistas es, ¿Qué hicieron para evitar que el dinero de la Fundación Jenkins fuera trasladado en tiempos del ex gobernador Moreno Valle a otros lugares como Guadalajara y de ahí salieran rumbo a paraísos fiscales?
La lucha de los estudiantes de la UDLA por recuperar su campus y reanudar actividades académicas es sin duda legítima, pero deben de tener mucho cuidado, para evitar que se contamine por manos ajenas a su activismo, que solo buscan sacar “raja política” de esta situación.
El morenovallismo está hambriento de poder, de revancha, luego de que perdieron sus antiguos privilegios y no van a parar, hasta tratar de desestabilizar a Puebla a costa de lo que sea.
Pero su pasado y sobre todos sus expedientes los condenan, reitero, carecen de la calidad moral, para ponerse al frente de la cruzada que pretende desestabilizar a la entidad.
Puebla se comienza a calentar y eso a nadie le conviene, sobre todo porque la entidad viene de una terrible desaceleración económica y también, porque nos encontramos en el momento más alto de contagios a causa de la pandemia y en un escenario así, nadie gana y todos pierden.
Twitter: @riva_leo
