Los señoritos de la derecha, no entienden que no entienden
Coparmex
Lo más rancio de la derecha poblana se enquistó desde hace años dentro de los organismos empresariales de Puebla, principalmente dentro de la Coparmex.
El Centro Empresarial de Puebla se convirtió en la escuela de formación de cuadros de los organismos vinculados al sector privado, los cuales no necesariamente representan a los verdaderos capitales de la entidad, salvo algunas honrosas excepciones.
Desde hace mucho tiempo, como ya lo señalé en otra entrega, estos organismos se pervirtieron y se acostumbraron a chantajear a los gobiernos en turno para tratar de obtener todo tipo de canonjías para las principales cabezas de este grupo y los santos patronos de la derecha poblana, como Jorge Espina Reyes, José Antonio Quintana Fernández y Francisco Emmelhainz Naveda.
Casualmente, Jorge Espina Reyes y José Antonio Quintana Fernández son prominentes empresarios de la construcción, los cuales han edificado sus emporios, a través de los chantajes que suelen realizar sus empleados en turno, los gerentes que manejan el Consejo Coordinador Empresarial, la Coparmex y la Cámara de la Construcción, cuyas presidencias manejan como si se tratara de sus franquicias.
Es un hecho que de todas las anteriores administraciones estatales han sacado provecho, cogobernaron con Bartlett, hasta que este último se dio cuenta de que lo habían engañado, le sacaron todo lo que le pudieron sacar a Melquiades Morales Flores y a Mario Marín, así como a Rafael Moreno Valle, quien terminó haciendo negocios con algunos de ellos, pero con Miguel Barbosa se han topado con pared y esto es lo que realmente les tiene molestos.
El actual gobernador de Puebla, como lo hiciera en una visita a Puebla, por allá de los años setentas el entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, José López Portillo, no tiene identificación con estos grupos.
El extraordinario periodista, Manuel Buendía Téllezgiron, quien muriera asesinado, narró que durante una visita de López Portillo a la entidad, como entonces candidato del PRI a la presidencia de la República (1976), se reunió con los integrantes de la cúpula empresarial poblana y estos trataron de ponerle una celada y comprometerse a signar una serie de compromisos con ellos, razón por la cual, López Portillo molestó abandonó de inmediato el lugar, pero antes de salir sentenció: “no tengo ningún compromiso con la clase social aquí representada”.
Eso mismo ocurre con el gobernador Barbosa, le han querido poner diversas celadas, lo han querido comprometer, lo buscan chantajear, pero el gobernador no ha se ha dejado y por eso se ha convertido en el flanco favorito de sus ataques.
Más allá de abanderar algunas causas que tal vez pudieran parecer justas, detrás de las famosas demandas del Centro Empresarial de Puebla se encuentra el hecho de que no han obtenido los beneficios a los cuales estaban acostumbrados con otras gestiones.
La derecha poblana no entiende que no entiende, los santones que, como siempre, se esconden detrás de sus gerentes empresariales, quieren obra, quieren terrenos, quieren información privilegiada para saber hacia dónde va a llegar el desarrollo para comprar barato y luego engordar las tierras, quieren exenciones fiscales, quieren cogobernar, pero ahora si no sean salid con la suya, ni se van a salir.
No es un problema con el empresariado poblano, es con un sector que ha hecho del chantaje su “modus vivendi”, amparados en el supuesto de que ellos son el motor económico de la entidad, lo cual también es falso.
Unas precisiones de Mónica Rodríguez. Mi amiga, la diputada local por Acción Nacional, Mónica Rodríguez Della Vecchia, tuvo a bien comunicarse conmigo para hacerme unas precisiones.
Rodríguez me señaló que, del total de diputados de Acción Nacional en el Congreso local, que son 9, 6 incluidas ellas, se opusieron a la aplicación del Derecho de Alumbrado Público, no solo para Puebla capital, sino en general para los 133 municipios en donde se decidió aplicar este derecho.
De la misma forma, sus otros tres compañeros, “Rasputín” Alcántara, Oswaldo Jiménez López y otra legisladora, lo hicieron a favor para Puebla capital y también para los 133 municipios en donde sí se aplicará esta medida, lo que desde su punto de vista habla de congruencia por parte de la bancada a la que pertenece.
Por otra parte, tuvo a bien también precisar que la diputada morenista, Daniela Mier, solo es una compañera de legislatura, por lo que ella no obedece a ningún dictado de su parte. Estás servida, querida Mony.
Twitter: @riva_leo
