La Sierra Norte se queda en manos de los hijos de los caciques
Aunque hay una pluralidad nunca antes vista en Puebla, pues 13 fuerzas políticas se repartieron las alcaldías de la entidad, las demarcaciones más relevantes de la Sierra Norte del estado parecen vivir una regresión, al quedar en manos de caciques e incluso, bajo el dominio de los hijos de los caciques, como son los casos de los ayuntamientos de Zacatlán, Chignahuapan y Xicotepec de Juárez.
O lo que ha ocurrido en Teziutlán con Carlos Peredo Grau y Porfirio Loeza Aguilar en Tlatlauquitepec que repiten cada uno de ellos por cuarta vez como alcaldes, bajo la protección de la 4T y contra el malestar de importantes sectores de la población, incluyendo a las propias bases de Morena, porque estos personajes representan férreos cacicazgos regionales, escándalos de corrupción o conductas prepotentes.
La Sierra Norte tiene la peculiaridad que es la región del estado en donde más repitieron alcaldes en el cargo, a diferencia del resto de la entidad en donde hubo un fuerte rechazo a la reelección. Tal es el caso de Huauchinango en donde Rogelio López Angulo vuelve a ser por segunda vez edil de esa demarcación, con 10 años de distancia entre uno y otro gobierno local.
El caso más interesante es lo que pasa con el PRI, ya que las plazas más importantes que pudo ganar este partido lo hicieron bajo la tutela de cacicazgos regionales, lo que habla del poder de ciertas familias y la incapacidad del tricolor de triunfar como fuerza política, que ya no convence al electorado.
Y además, el PRI lo logró con los hijos de los caciques, siendo estos los casos más relevantes:
En Chignahuapan desde el viernes pasado el nuevo alcalde es Lorenzo Rivera Nava, un político sin mucho talento cuyo principal mérito es que su familia ha dominado por años el poder político de ese municipio bajo las siglas del PRI, junto con la industria maderera de la región.
Además, su tío Juan Enrique Rivera ya fue alcalde y ahora es diputado local por el distrito de Zacatlán, que abarca el municipio de Chignahuapan.
El municipio ha sido el centro de disputa de dos hermanos, Saúl y Lorenzo Rivera –padre del actual edil–, luego de que ambos han sido alcaldes de Chignahuapan, polarizando a la clase política local.
Pareciera que en ese punto de la Sierra Norte de Puebla no hubiera nada fuera de la familia Rivera.
Otro caso es el de Guadalupe Vargas Vargas quien se reeligió como edil priista de Xicotepec de Juárez y es hija de uno de los caciques más poderosos de la parte norte de la entidad, de Ardelio Vargas Fosado, quien recientemente renunció al cargo de subsecretario de Gobernación en el Poder Ejecutivo de la entidad.
Guadalupe Vargas apenas pudo ganar la elección de este año por una diferencia mínima de votos en contra del ex alcalde priista Carlos Barragán Amador, que este año se postuló como candidato independiente.
Para nadie es un secreto que quien estuvo al frente de la operación electoral para hacer ganar a la edil de Xicotepec de Juárez fue Ardelio Vargas, quien fue el comisionado del Instituto Nacional de Migración durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Y que en ese municipio quien domina todo es Ardelio Vargas, quien siempre influye para decidir quien puede ser el alcalde en turno, luego de que ya fue edil de Xicotepec de Juárez. Se dice que incluso sabe mover los hilos para que los grupos delictivos de la región no utilicen a su comunidad como centro de operaciones.
La principal dificultad que enfrentó Guadalupe Vargas para buscar la reelección es que su anterior gobierno pasó sin pena ni gloria. No hubo obras o servicios públicos relevantes.
El problema fondo es que los asuntos importantes del municipio, dicen los pobladores, no se arreglan con la edil como debería ser, sino se tienen que acordar con su padre, quien poco está presente en el municipio y por esa razón muchas dificultades del ámbito público quedan sin ser debidamente atendidas.
Un tercer caso es Zacatlán en donde José Luis Márquez Martínez va por su tercer gobierno municipal. Primero fue edil durante el sexenio de Melquiades Morales Flores. En 2018, logró imponer a su primo Luis Márquez Lecona como presidente municipal. Ahora, desde el viernes anterior, repite como cabeza del ayuntamiento.
Aunque muchos creen que la carrera de José Luis Márquez inició cuando fue líder del Frente Juvenil Revolucionario del PRI y diputado local en el sexenio de Manuel Bartlett Díaz, en realidad su proyección inició mucho antes, bajo el cobijo de Melquiades Morales Flores.
Resulta que el papá del edil de Zacatlán de nombre Rosendo Márquez Millán fue un próspero comerciante y político del municipio, que entre otras cosas era quien aportaba financiamiento a los proyectos políticos de Melquiades Morales Flores, mucho antes de que fuera gobernador del estado de Puebla.
Por esa razón cuando Morales Flores –en 1998– se convirtió en candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, cumplió con uno de sus compromisos políticos más importantes, que fue convertir a su ahijado José Luis Márquez en edil de Zacatlán, lo que derivó en el surgimiento de uno de los políticos con mayor poder en la Sierra Norte de Puebla.
