Primero con leche de Bienestar, ahora con despensas del DIF, quieren manipular elección de burócratas
Virginia Socorro Meza Cruz está echando mano de todos los recursos a su alcance para buscar reelegirse –aunque lo prohíban los estatutos— como secretaria general del Sindicato de Burócratas o en su defecto, dejar en el cargo a una incondicional, como es el caso de Blanca González Gallo. Como parte de ese proceso, primero quiso ganar el voto de los trabajadores con el reparto de leche de la Secretaría del Bienestar federal y ahora, se estarían repartiendo despensas del DIF para obligar a los afiliados a sufragar a favor de grupo morenovallista que controla dicha organización gremial.
Hasta ahora, ninguna autoridad ha frenado ese activismo de la dirigente del Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla y Organismos Descentralizados, que no solamente viola los estatutos de la agrupación gremial, sino incluso constituye una presunta conducta ilícita.
Las normas internas del sindicato marcan que la actual administración del mismo –que no fue electa por la base trabajadora sino impuesta hace cuatro años por el entonces gobernador José Antonio Gali Fayad–, concluye el próximo 31 de diciembre. Sin embargo, Meza Cruz le apuesta a que se declare que no hay condiciones para un proceso electoral por la actual emergencia sanitaria y, por ende, se prolongue su mandato al frente de la organización.
Su segunda alternativa es que, si no funciona la reelección, busque seguir controlando el sindicato a través de un tercero, que en este caso sería Blanca González Gallo, que aunque aparentemente es una candidata opositora a la reelección de la actual dirigente, en realidad es apoyada por el grupo en el poder del Sindicato de Burócratas.
Para que funcione cualquiera de las dos estrategias, la actual secretaria general ha buscado utilizar programas sociales públicos para afiliar a los trabajadores, principalmente a las mujeres, para después condicionarlos de que si no la apoyan les van a retirar la ayuda alimentaria.
En esa estrategia primero se utilizó un programa de reparto de leche de la Secretaría del Bienestar del gobierno federal, mediante el cual se ofrecía dar esa ayuda no solamente a las mujeres trabajadoras, sino también a sus familiares o vecinos, aunque no laboraran en alguno de los poderes públicos del estado.
La denuncia de esa utilización facciosa del reparto de leche llegó a oídos de funcionario de la Secretaría del Bienestar y se frenó el reparto del lácteo, pero sin sancionar a quien permitió y utilizó políticamente dicho programa de política social.
Ahora se ha cambiado de estrategia, pues ha aparecido el reparto de despensas que aparentemente son del Sistema DIF estatal, sin que se cuente con el aval del Poder Ejecutivo.
Por esa razón los integrantes del Movimiento por la Democracia, que es una agrupación que ha surgido para exigir la democratización del Sindicato de Burócratas, ha presentado una denuncia formal –el pasado 20 de septiembre— para exponer el uso de las despensas del DIF en el proyecto electoral de Virginia Meza Cruz.
Mediante un oficio dirigido a la oficina de la titularidad del Poder Ejecutivo, se expuso lo siguiente:
“Circunstancia que la actual secretaria general quiere desconocer, ya que actualmente está realizando acciones tendientes a su ampliación al interior de las diferentes dependencias de la administración pública, tales como llamadas telefónicas al personal sindicalizado para solicitarles que apoyen su pretensión, promoción de programas sociales como despensas que corresponden al DIF, en donde promociona su imagen y condiciona dicho apoyo para su permanencia” (sic).
El escrito termina advirtiendo que esa manipulación es un delito, una violación a los estatutos de la agrupación gremial, a la Ley de los Trabajadores al Servicio del Estado y lo más importante, a la libertad sindical de los burócratas.
Les asiste la razón a los denunciantes.
Carta de Dulce María Silva Hernández
Aurelio Fernández Fuentes
Director de La Jornada de Oriente
Con relación a la nota publicada el día de hoy en el medio que usted dirige titulada “Dulce Silva la de la boda fifí podría construirse una fastuosa residencia en La Vista” me permito solicitarle me otorgue el derecho de réplica y sea publicada la siguiente aclaración:
El terreno al que se hace referencia ha sido propiedad de mi familia desde hace 14 años.
Actualmente no se está realizando ningún trabajo de construcción.
No hay ningún conflicto familiar, como lo señala el reportero, y es importante señalar que dicha propiedad forma parte de mi declaración patrimonial.
Me parece sumamente delicado que se ventile información privada de los condóminos del Fraccionamiento La Vista Country Club Puebla, toda vez que se afecta la integridad y seguridad de cada uno de ellos. Sobre la información que tiene Condolavis, pediré que se garantice el manejo confidencial de la información de quienes formamos parte de dicha asociación, así como que se investigue si de ahí salió la información que hoy se difunde en La Jornada de Oriente.
Asimismo, me permito señalar que ya son varias las notas que se han publicado en La Jornada de Oriente, firmadas por el reportero Fermín Alejandro García, con información sin sustento que me difaman y en donde se hacen acusaciones a la ligera, poniendo en duda mi honorabilidad y afectando mi imagen pública.
Hago del conocimiento de sus lectores, que siempre defenderé mi nombre, porque no es la primera vez que soy víctima de acusaciones falsas. Toda mi vida he trabajado arduamente, de manera honesta en la iniciativa privada. Ahora, como representante popular reitero mi apoyo y compromiso con la libertad de expresión y del periodismo profesional, por lo que trabajaré para que la información a que tengamos acceso las y los ciudadanos sea real y fidedigna, y no siga usándose para difamar, como ha sido muchas veces utilizada contra mi persona.
Dulce María Silva Hernández
Diputada Federal
Respuesta del columnista
Señor director, sobre la carta de Dulce María Silva Hernández es necesario responder lo siguiente:
No aclara nada su misiva, pues ella misma constata lo que se dijo en la columna del lunes pasado: que es propietaria del predio en cuestión y que está frenada la construcción de una casa en dicho terreno, del cual es necesario recordar que se estima que tendría un valor de unos 3 millones de dólares.
Sobre el reclamo que hace sobre la información confidencia de La Vista, no es un asunto que nos competa.
Y sobre lo que se ha escrito, en La Jornada de Oriente y otros medios de comunicación, sobre Dulce Silva, parece ser resultado de lo que ella ha forjado. Nadie inventó que estuvo en la cárcel por más de un año supuestamente acusada por lavado de dinero o que realizó una boda ostentosa que no siquiera tienen las familias más pudientes de Puebla.
Ella es quien pertenece a la 4T, un movimiento que lucha a favor de la austeridad republicana y Dulce Silva parece no estar en sintonía con esa visión, como es el hecho de tener una propiedad en uno de los fraccionamientos más lujosos de América Latina.
