La Conjura
El músculo duerme, pero la ambición no descansa y esto aplica para Fernando Manzanilla, Genoveva Huerta y “Rasputín” Alcántara, quienes no paran de buscar la forma de tratar de perjudicar al gobernador Barbosa y a quien será el nuevo alcalde de Puebla, Eduardo Rivera Pérez.
La nueva conjura encabezada por Manzanilla y sus compinches, sin duda, es audaz y deja en claro que el morenovallismo no está muerto y busca volver por sus fueros, a través de la nueva legislatura local.
El grupo enquistado en el PAN, en donde Huerta Villegas es la cabeza visible, trazó un plan para hacerse de la Auditoria Superior del Estado, en donde despacha Francisco Romero Serrano, quien no pasa precisamente por su mejor momento.
La apuesta de este grupo es lograr la destitución de Francisco Romero, para colocar en su lugar a un joven sumamente talentoso, Juan Carlos Moreno Valle, hijo el desaparecido, empresario, Rafael Moreno Valle Sánchez, esposo de la actual secretaria de Economía, Olivia Salomón Vivaldo, quien está al margen de la conjura.
Juan Carlos es un joven brillante, el cual trabajó al mando de Francisco Romero dentro de la Auditoría, de hecho, aspiró a ocupar este cargo desde antes, pero quedó al margen, luego de que el gobernador Barbosa, se decidiera a favor del hoy titular de este organismo.
A Juan Carlos lo han engañado operadores ligados a Manzanilla, haciéndole creer que le van hacer un favor al gobernador, sacando a Romero Serrano de la Auditoria e impulsándolo a él, como la nueva carta para hacerse de esta posición.
Lo mismo le han tratado de vender al nuevo líder del Congreso, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, quien tiene como amigos en común a muchos personajes ligados a Manzanilla y a Genoveva Huerta, con los cuales suelen reunirse regularmente a desayunar, comer o cenar.
Pero lo que Sergio reiteró, no debe de olvidar, ni tampoco, Juan Carlos Moreno Valle, es que el dueño del balón es solo uno y se llama, Miguel Barbosa, quien, por cierto, dice cuando se juega, quienes juegan y cuando se acaba el partido. Céspedes no debe de olvidar la máxima yunquista, “el que obedece no se equivoca”.
Manzanilla, Huerta y “Rasputín” saben por supuesto que solos no les alcanza y por eso, reitero han puesto en marcha sin duda un plan audaz, siguiendo la máxima morenovallista, “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”.
De ahí que Huerta y “Rasputín” se han dado a la tarea de tratar de tejer alianzas en el Congreso con los enemigos del gobernador Barbosa, como Carlos Evangelista y varios diputados que no están dentro del círculo cercano al mandatario, para tratar, como recientemente de lo escribió el periodista, Fermín García, de conformar una bancada opositora al gobernador de Puebla.
Genoveva y Alcántara también han tratado de entrar en contacto con el coordinador de los diputados federales de Morena en San Lázaro, Ignacio Mier Velasco, cuya hija Daniela, también es diputada local.
Huerta Villegas buscó en México a Nacho para tratar el tema, pero Mier astuto como es y además un político hecho y derecho, solo le dio por su lado a Huerta y le dijo que por el momento los temas locales no están en su agenda, aun así, la líder estatal del PAN ha dejado correr la versión de que trae alianza con morenista para sumarlo en contra del gobernador Barbosa.
Reitero por tercera ocasión, la apuesta de la trilogía Manzanilla, Huerta y “Raspu” es audaz, hacerse del control de la Auditoría, sacar a Francisco Romero, colocar a Juan Carlos Moreno Valle, someterlo y poner de rodillas al gobernador Barbosa y al próximo alcalde Eduardo Rivera.
A Eduardo Rivera, Genoveva Huerta no lo pudo someter a través del cabildo en donde el futuro alcalde operó a tiempo y desactivo todo intento de que le quisieran imponer una camisa de fuerza, pero ahora buscan ir tras él, a través del Congreso y de sus cuentas públicas, con esta conjura de operata que resultaría cómica, si no fuera trágica.
Por supuesto que detrás de esto también se encuentras medios de comunicación ligados a Manzanilla, el cual controla dos o tres pluma de media tinta, quienes se han encargado de tratar de posicionar la idea de que Eduardo Rivera es el candidato del gobernador, Barbosa para el 2024.
Lo que estas mentes obtusas no alcanzan a dimensionar, es que tanto el gobernador Barbosa como Eduardo Rivera, son dos profesionales de la política, los cuales saben que sumados pueden hacer mucho a favor de Puebla.
Manzanilla no ha tenido reparo en financiar proyectos de “medio pelo” para tratar de poner en entredicho la victoria de Eduardo Rivera, lo cual resulta absurdo, tuviera sentido si el panista hubiera ganado por menos de cinco puntos, pero Lalo ganó por 21 puntos de ventaja, lo que ni Rafael, que era un fenómeno político logró en sus mejores tiempos.
Ya veremos si la nueva Conjura contra el gobernador Barbosa y Eduardo Rivera, prospera.
Después de todo se han pasado toda la administración del mandatario tratando de tumbarlo y no han podido.
Twitter: @riva_leo
