Las Conspiraciones Mentales del Senador Armenta
Qué difícil es para algunos entender el arte de la política.
Vea el hipócrita lector:
El presidente López Obrador se distanció del senador Ricardo Monreal una vez que Claudia Sheinbaum evidenció la traición de éste en varias alcaldías de la Ciudad de México el pasado 6 de junio.
Debido a esa trama, Morena se vio superado en 9 alcaldías claves por sus odiados enemigos: PAN, PRI y PRD.
Los adictos a Sheinbaum culparon a Monreal.
Éste salió a decir que no es el presidente del partido para que le endilguen las derrotas, y que nada tuvo que ver con ese desastre.
Pues bien: este sábado, durante la Plenaria de senadores morenistas, el senador Alejandro Armenta Mier evidenció a su jefe político ante Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, y Olga Sánchez Cordero, la Reina de Corazones en esta nueva versión de Alicia en el País de las Maravillas.
¿Qué hizo el senador Armenta?
Pronunciar unas palabras que parecían hechas como sombrero a la medida para Monreal.
Palabras que tenían que ver con traición, deslealtad, conspiración, golpes debajo de la mesa, puñaladas traperas, etcétera.
Cuando aclaró que hablaba de Puebla era demasiado tarde: todos habían visto al presidente del Senado con el rabillo del ojo pensando que Armenta hablaba de la Ciudad de México y de la necesidad de analizar los resultados electorales (y las eventuales trampas).
“En Puebla debimos haber ganado la presidencia municipal; y por desleales en Morena, que militan en Morena, que trabajan en Morena, se perdió la presidencia municipal. No es correcto (...) el partido debe tener memoria y ustedes lo saben”, dijo.
Qué curioso.
Luego de negar durante semanas que él y su clan hubiesen perdido el 6 de junio, por fin admitió la derrota.
Pero lo hizo fiel a su estilo: adjudicándosela a un tercero.
La memoria suele ser flaca, pero no siempre.
Cómo olvidar que en lugar de quedarse en Puebla luchando en favor de Claudia Rivera Vivanco, el senador prefirió irse a Tlaxcala, donde Lorena Cuéllar tenía todo resuelto.
¿No era mejor pelear al lado de los descabezados vivos?
Cierto: Armenta y muchos de sus aliados fueron derrotados el 6 de junio.
Tenía la firme intención de ganar la mayoría del Congreso local para desde ahí preparar su arribo a Casa Aguayo en 2024, además de crearle un contrapeso político al gobernador Miguel Barbosa Huerta.
Tras el fracaso, se apresuró a decir: “yo no perdí”.
Pero sí perdió.
Es evidente.
Casi tres meses después de aquel desastre por fin lo admite.
Y como para alimentar su pesimismo es necesario que se entere de algo:
Todos saben que Claudia Rivera perdió por ella misma y su terrible gestión municipal.
(Los escándalos de corrupción que aún la persiguen fueron factores brutales en la trama electoral).
Hasta René Sánchez Galindo de Vilchis lo dice en todas las mesas:
“Yo perdí por culpa de Claudia”.
No era necesario conspirar cuando el cadáver ya nadaba entre los peces.
Del Verbo Denostar. El senador Armenta concluyó así su perorata:
“Es importante que hagamos un análisis objetivo, sin ‘denostos’, sin deslindes, sin prejuicios”.
Hasta donde me quedé: es denuestos, no denostos.
Denuestos, del verbo denostar.
Es : yo denuesto, tú denuestas, él denuesta.
Nunca, jamás: yo denosto, tú denostas, él denosta.
El Misógino Regresa a Puebla. Iván Ruiz García es egresado del Colegio de Lingüística y Literatura Hispánica (COLLHI) de la BUAP.
Hasta hace unos días fungió como director del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.
Tuvo sus cinco minutos de terrible fama al hacerse viral su declaración en la radio universitaria de que “el feminicidio es un acto de amor, porque la tortura, la perforación, la huella sobre el cadáver es una pasión del alma”.
Ufff.
Su destitución fue fulminante.
Él adujo que se recupera de un derrame cerebral, pero poco antes del escándalo fue visto —vía Instagram— en un yate y practicando clavados en Acapulco, además de que hace poco viajó a Estados Unidos.
Las feministas no se han pronunciando del todo.
Están a la espera de quién sabe qué.
Recuérdese el caso de Marcelino Perelló, líder histórico del 68, que dijo, también en Radio UNAM, que “eso de que te metan los dedos tampoco es para armar un desmadre estrepitoso”.
Lo peor es que lo hizo en el contexto de un programa dedicado a analizar la violación que cometieron en perjuicio de una adolescente los tristemente célebres Porky’s.
Temas distintos, cierto, pero igualmente misóginos y retrógradas.
Ahora que fue despedido fulminantemente de la UNAM, ¿será cobijado por la BUAP de nuevo?
Y es que durante ocho años fue investigador del Programa de Semiótica y Estudios de la Significación, y ahora anda tocando puertas una vez más.
La duda mata.
Y mucho.
De Consejeros Electorales. Edith Aranzasú Abad Bazán obtuvo el primer lugar —tanto en el examen como en la escritura del ensayo— en el proceso de selección para consejeros del Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Puebla.
Ante la mediocridad de algunos consejeros actuales y aspirantes a serlo, las luces de Aranzasú son notables.
Ella es licenciada en Relaciones internacionales y maestra en Administración Pública.
Actualmente cursa, en línea, la carrera de Derecho.
En el proceso de selección 2019 para consejeros del OPLE, en el estado de Oaxaca, también obtuvo la mejor calificación a nivel estatal en el examen, y casi logra el primer lugar en el ensayo.
(Perdió por una décima).
El 21 de septiembre sabremos quiénes serán los próximos consejeros electorales en Puebla.
