La oposición está moralmente derrotada
El Economista
Qué razón tuvo el presidente López cuando el día de su toma de posesión acuñó la contundente frase: “la oposición esta moralmente derrotada”.
Duele decirlo, pero es de lo poco cierto que ha dicho el presidente, la oposición no tiene cara para salir a increpar de manera directa al mandatario, porque tiene mucha cola que les pisen y son antidemocráticos.
Ya en una pasada entrega señalé que ni el PAN, ni el PRI tiene cara para reclamarle al presidente López sus métodos antidemocráticos y su forma de gobernar autoritaria, cuando al interior de sus propios partidos, ellos hacen lo mismo.
El panista Marko Cortés aspira a la reelección y ocupa los padrones de militantes del albiazul para ir a la interna panista en el mes de octubre, con todo el apoyo de la estructura de este partido político y de sus comités estatales en todo el país a su favor.
Por su parte, Alejandro “Amlito” Moreno hace caso omiso a los reclamos de la militancia, que exige su salida de la dirigencia estatal del PRI y se aferra junto con el grupo que detenta el poder, para seguir gozando de las prerrogativas de este instituto político, pese a los pésimos resultados que entregó el 6 de junio, lo que salvo al tricolor de la debacle, fue la alianza realizada con el PAN.
Como siempre ocurre, el ejemplo nacional se traslada a los ámbitos locales, en Puebla, la dirigente estatal de albiazul, Genoveva Huerta, al igual que Cortés, busca la reelección utilizando toda la estructura de su partido a su favor.
Por si fuera poco, se ha limitado a repartir las posiciones existentes al interior del albiazul entre sus familiares políticos e incondicionales, mientras que su principal asesor “Raspu” Alcántara se llena los bolsillos con los cursos de capacitación organizados por su partido, además de que es diputado local plurinominal y será coordinador de los legisladores del albiazul, pero lo peor es que tiene interpuesta una denuncia por acoso sexual, la cual descansa el “sueño de los justos”, siempre y cuando se porte de manera dócil ante el ejecutivo local.
Con todos estos antecedes, ¿usted cree que Huerta Villegas tiene la calidad moral para encabezar al principal partido de oposición en Puebla? Ni duda cabe, el poder iguala.
Del otro lado, el dirigente estatal del PRI, Néstor Camarillo, es un tipo todavía peor, el cual, desde antes de su arribo a la dirigencia estatal del tricolor, arrastraba antecedentes de dudosa procedencia.
Su paso como presidente municipal de Quecholac, estuvo marcada por las dudas de sus presuntos vínculos con personajes ligados al robo de combustible, cabe recordar que Palmarito Tochapan, es junta auxiliar de este lugar.
Camarillo arribó al PRI y se llegada originó el éxodo de importantes cuadros de este instituto político, con mucha más trayectoria que la de este personaje bastante menor, me refiero a Juan Manuel Vega Rayet, Adela Cerezo, Germán Sierra, Víctor Díaz Palacios, solo por mencionar algunos nombres y muchos más que próximamente anunciarán su salida del tricolor.
El actual líder estatal del tricolor se dedicó a vender las candidaturas, faltando a su palabra de que los candidatos serían seleccionados por medios de encuestas y como resultado, obtuvo una paupérrima votación de poco más de 240 mil sufragios.
Lo más miserable es que en Puebla capital, el tricolor quien llevo también como su candidato a Eduardo Rivera, a duras penas solo sacó, 40 mil votos, un número paupérrimo de sufragios, si se toma en cuenta que solo el candidato a diputado federal del PAN, Mario Riestra Piña, sacó casi el doble de votos que el PRI en la ciudad.
Y aún con estas miserables cifras, Camarillo se presenta de nueva cuenta, en busca de mantener el control del PRI en el estado, lo cual va a terminar por hundir a este instituto político, quien alguna vez fuera el todo poderoso “partidazo”.
El problema para el PRI es que, si no es Camarillo el líder estatal del PRI, la otra opción es el impresentable de Juan Carlos Lastiri, lo que sería “salir de Guatemala, para entrar a Gutepeor”.
De esta forma y con personajes sin calidad moral, es como la oposición buscar a frenar al presidente López, la verdad es que lo único que consiguen es dar risa.
Twitter: @riva_leo
