Los Regalazos en la Venta de Garage de Claudia Rivera
Foto: EsImagen
Las dádivas de fin de trienio ya empezaron.
Al interior del ayuntamiento de Puebla abundan los regalazos.
Hay algunos que son francamente previsibles.
Otros, en cambio, sorprenden por lo inesperado.
Esta venta de garage será recordada mucho tiempo.
Y pasará a eso que los petulantes llaman “anales de la historia” o “historia universal de la infamia”.
Vea el hipócrita lector:
Fuentes de altísimo nivel al interior del ayuntamiento juran que Claudia Rivera Vivanco está haciendo todo lo humanamente posible para quitarle la concesión del relleno sanitario de Chiltepeque a la empresa Resa SA de CV.
Para ese fin ya le encargó a Francisco Romero Levet, asesor sobre relleno sanitario del Organismo Operador del Servicio de Limpia, que cuadre lo que tenga que cuadrar en aras de que la trama no sufra congestión.
Lo insólito, al decir de la fuente, es el nombre de la supuesta beneficiaria: Augusta Díaz de Rivera, mejor conocida como Tití, quien es actualmente regidora del ayuntamiento que encabeza la gran dadora.
Augusta es licenciada en Relaciones internacionales y maestra en política pública, y carece de la experiencia necesaria para operar un relleno sanitario.
Salvo que detrás suyo esté algún empresario del ramo que esté aprovechando su notable influencia.
Pronto lo sabremos.
Estas cosas, como cierto tipo de basura, siempre flotan y apestan.
El Tamaño del Odio, el Tamaño del Evangelista. La conclusión generada a raíz de la denuncia que hicieron ante la FEPADE varios candidatos de MORENA que se vieron afectados por un supuesto rebase de gastos de campaña es una sola:
Carlos Evangelista y sus cómplices buscaron dañar electoralmente a quienes no eran adictos a ellos.
(Muchos prefieren ser adictos a la cafeína que al señor Evangelista, actual diputado electo y poderoso personaje de ese partido en la campaña anterior).
Las evidencias son brutales.
Y si la FEPADE quiere, y puede, tendrá que actuar con la fuerza de una fiscalía electoral.
Ya nos imaginábamos que un escenario así podría darse.
Lo que no conocíamos era el tamaño de la infamia.
A los suyos, a sus adictos, Evangelista (pero Católico) los trató con generosidad.
A los enemigos —que provenían de otros grupos— les dio con el cazo en la cabeza.
O con la mano del metate.
Hay elementos suficientes como para juzgarlo y castigarlo.
Y es que al alterar los gastos de campaña incurrió en un grave delito electoral.
Y eso tiene su castigo.
Por lo pronto, los denunciantes piden todo el peso de la ley para él y Alfonso Bermúdez, representante de MORENA ante el Instituto Electoral del Estado y mano turbia en la siniestra operación.
