Doger podría regresar al control del PRI
Se dice que la ratificación de Néstor Camarillo Medina al frente del PRI poblano podría tener una corta vigencia y que, entre octubre y noviembre próximos podría ser sustituido. Y también se ha especulado que quien podría llegar en el relevo es el ex alcalde de Puebla, Enrique Doger Guerrero, como parte de la construcción de un proyecto político para enfrentar la sucesión gubernamental de 2024.
Y que todos esos cambios serían posibles en función de que cuaje el proyecto del ex gobernador de Oaxaca, José Murad Casab, de mantener el control del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI y de impulsar una estrategia para convertir al tricolor y a su grupo político en importantes protagonistas en la sucesión presidencial que se avecina.
Ante la catástrofe electoral que ha vivido el tricolor en los últimos años, la facción de José Murad se ha apoderado del control del CEN priista ante la ausencia de importantes liderazgos en el partido, mismo que sufre el abandono de los grupos políticos que detentaron el manejo del tricolor en las últimas tres décadas.
Y en torno a los intereses de José Murad gravitan cuatro figuras centrales del priismo poblano: Enrique Doger Guerrero y Néstor Camarillo Medina, así como Jorge Estefan Chidiac y Javier Casique Zárate que, aunque estos dos últimos son oaxaqueños, han construido su capital político en el estado de Puebla.
La ruta a 2024
A lo largo de 2020 y principios de este año llamó poderosamente la atención que el ex rector de la UAP y ex candidato a la gubernatura, Enrique Doger Guerrero, se mostrara muy activo en las reuniones públicas del PRI.
Para mucho era un indicativo de que el ex edil buscaría una postulación a un cargo de elección popular.
Se dijo mucho que intentaría volver a competir por la alcaldía de la capital o que llegaría por la vía plurinominal al Congreso local, para ser el coordinador de la bancada tricolor.
Cuando no apareció en ninguna postulación volvió a llamar la atención que se esfumara totalmente del trabajo político del PRI.
Para algunos era una muestra de que Enrique Doger había llegado al fin de su ciclo de líder priista.
Otros, dijeron que problemas de salud se habían alejado de toda posibilidad de obtener alguna posición política.
Ahora se ha generado la especulación de que Enrique Doger podría estar de regreso en breve, bajo el siguiente esquema:
Llegar a la dirigencia estatal del PRI como una manera de desplegar un trabajo político de 2 años que le permita reconstruir el partido, luego de que esta fuerza política lleva tres elecciones seguidas con resultados catastróficos y en cada contienda se vuelve más crítica su situación.
Esa labor le ayudaría para irse asegurando obtener una senaduría en la renovación del Congreso de la Unión en 2024.
Y la parte más importante, construir el proyecto para impulsar a Javier Casique Zárate, su eterno colaborador, en candidato del PRI a la gubernatura de Puebla.
Todo ello con el respaldo de José Murat, quien es el padrino político de Casique y lo colocó en la Secretaría de Acción Electoral del CEN priista.
A su vez, existe el proyecto de que el candidato presidencial en 2024 por el PRI pudiera ser Alejandro Murat, actual gobernador de Oaxaca e hijo de José Murat.
El mandato de Alejandro Murat concluye al próximo año y este mandatario es de las pocas figuras importantes que le quedan al PRI, luego de con los comicios del pasado de 6 de junio la presencia del tricolor se acabará reduciendo a los gobiernos de Oaxaca, el estado de México, Hidalgo y Coahuila.
Es decir, el partido va a entrar en una etapa totalmente marginal.
Una segunda opción es que el candidato presidencial pudiera ser Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido como “Alito”, el actual dirigente nacional del PRI. Aunque sus bonos están disminuidos por el pírrico resultado electoral que esta fuerza política obtuvo en los últimos comicios.
Visto de otra manera, si se hace realidad el esquema político antes descrito, el PRI acabará siendo el dominio pleno del llamado Grupo Oaxaca.
