La caída de Luis Cárdenas cierra el cerco contra Facundo Rosas
La caída del exjefe policiaco Luis Cárdenas Palomino –acusado de torturar en 2012 a cuatro secuestradores de la banda Los Zodiacos— ha generado la posibilidad de que los dos siguientes personajes en la lista que podían ser detenidos, como parte de una investigación que se sigue contra Genaro García Luna en México por presunta colusión con el cartel de Sinaloa, son Ramón Eduardo Pequeño García y Facundo Rosas Rosa, el ex secretario de Seguridad Público en el sexenio morenovallista.
Hace poco más de tres meses, Facundo Rosas compareció ante el Ministerio Público federal como parte de una investigación que la Fiscalía General de la República (FGR) sigue en contra de Genaro García Luna –quien actualmente está preso en Estados Unidos esperando el inicio de un juicio—por ser señalado de haber brindado protección al grupo delictivo encabezado por Ismael Zambada, mejor conocido como “el Mayo Zambada”, el jefe del también llamado Cártel del Pacífico.
En aquella ocasión Facundo Rosas había tramitado un amparo para evitar ser detenido, pero al final se desistió de pedir la protección de la justicia federal y en marzo pasado, compareció ente la FGR.
Mucho se especuló que el ex policía morenovallista podría haber buscado convertirse en una especie de testigo protegido contra los que fueron sus jefes, entre los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y hasta Felipe Calderón Hinojosa, en cuya gestión controlaron la catastrófica guerra contra el narcotráfico.
Y es que algo debe quedar claro, Genero García Luna controló a lo largo de 31 años a un equipo compacto de seguridad, que en realidad era una especie de banda del crimen organizado, que tenía las siguientes características:
Genaro García Luna era el cerebro de ese equipo. Luis Cárdenas Palomino era el brazo derecho. Mientras que Facundo Rosas Rosas era el brazo izquierdo. Y Ramón Eduardo Pequeño García era las piernas de ese cuerpo que sembró el terror en el país.
Es una facción que nació en 1987, aunque Facundo Rosas se incorporó dos años más tarde.
En el sexenio de Carlos Salinas de Gortari fueron operadores del Cisen, la policía política del PRI. Con Ernesto Zedillo pasaron a ser parte de un equipo elite, de “manejo de crisis”, en la entonces PGR. A lo largo de la administración de Vicente Fox Quesada dirigieron la Agencia Federal de Investigación y el sistema de espionaje contra opositores al gobierno del PAN. En la gestión de Felipe Calderón controlaron la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la llamada “guerra contra las drogas”. Y finalmente, en el periodo de Enrique Peña Nieto vendieron asesoría privada a la Federación, mientras que Facundo Rosas se volvió en el policía personal del entonces gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas.
El efecto domino
La relevancia de la detención –ocurrida en la madrugada de este lunes—de Luis Cárdenas Palomino, quien fue jefe de la División de Seguridad Regional de la SSP y “el mejor policía del país”, según el gobierno de Calderón, es que lo han aprehendido por un asunto menor, que es la tortura de unos secuestradores, pero el propósito es tenerlo tras las rejas para conseguir un logro mayor.
Ese propósito superior es tenerlo detenido para luego poderlo extraditar a Estados Unidos, ya que una corte de ese país el 30 de julio de 2020 pidió su captura por aparecer en la acusación de que el gobierno de Calderón protegió al Cártel de Sinaloa y a sus líderes, “el Mayo Zambada” y Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como “El Chapo Guzmán”.
Se dice que esa misma estrategia se podría estar urdiendo por la FGR para poder “cazar” a Facundo Rosas y Ramón Pequeño García. El primero de ellos, ha llamado la atención porque no ha buscado ocultarse y el segundo está prófugo. Lo que ha desatado la versión de que el ex secretario de Seguridad Pública morenovallista lo estarían orillando a colaborar con la FGR.
Facundo Rosas tiene una larga lista de agravios por lo que podría ser procesado:
La represión el pueblo de San Bernardino Chalchihuapan, el 9 de julio de 2014; el asunto del secuestro y asesinato del hijo del empresario Alejandro Martí; el florecimiento del robo de combustible en Puebla y estados vecinos a la entidad poblana; el espionaje que hubo en los gobiernos de Fox y Calderón; la muerte de 2 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en 2011 y otro muchos agravios pendientes.
Un asunto de mucho peso es el que reveló Edgar Valdez Villarreal, mejor conocido como “La Barbie”, quien era del Cártel de los Hermanos Beltrán Leyva, quien sostuvo que Facundo Rosas era quien recaudaba los sobornos que el crimen organizado presuntamente pagaba al gobierno de Felipe Calderón. Estas fueron sus palabras textuales, que recogió el periódico digital Sin Embargo:
“Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, quien cuando menos desde el año 2002, primero en la AFI y luego en la PFP, me consta que ha recibido dinero de mí, del narcotráfico y la delincuencia organizada, al igual que un grupo selecto integrado por Armando Espinosa de Benito quien trabajaba con la DEA [Agencia Antidrogas de Estados Unidos] y me pasaba información, Luis Cárdenas Palomino, Edgar Eusebio Millán Gómez, Francisco Javier Garza Palacios (PF Colombia), Igor Labastida Calderón, Facundo Rosas Rosas, Ramón Eduardo Pequeño García y Gerardo Garay Cadena”.
“Como dato alterno habrá de hacerse notar que en cuantas detenciones realiza la Policía Federal, no se decomisa nada, todo se pierde –dinero, relojes, vehículos, droga– sin embargo es menester señalar que tanto el Ejército Mexicano como la Secretaría de Marina son más honestos, detienen a quien es, y lo ponen a disposición con lo que detienen. Yo pude haber hecho lo que haya hecho pero ellos, los funcionarios públicos que menciono, también son parte de la estructura criminal de este país”.
