La Pistolita Paralizadora del Dr. Chunga
Foto. MVS Noticias.
Con un sobrecosto que resume la ambición desmedida y el cinismo de un trienio que está por terminar, el ayuntamiento de Claudia Rivera Vivanco hizo ganar a una empresa sin experiencia un concurso millonario, en diciembre de 2019, saltándose todas las trancas.
Doce participaron en la licitación.
Una sola cumplía técnicamente con la convocatoria.
Pero fue la menos experimentada en el ramo de la seguridad la que ganó el concurso de “adquisición de pistolas paralizadoras eléctricas”.
Dicha empresa —Comercializadora Chitoobe, SA de CV—tenía en el momento de la licitación como principal actividad económica la de comercio al por mayor.
Su objeto social era —sorpréndase el hipócrita lector— el de la compra-venta de ropa, productos farmacéuticos, abarrotes, juguetes, instrumental médico y de laboratorio, calzado, y artículos de papelería para uso escolar y de oficina.
Nada que ver con los bienes o servicios requeridos.
Además, las características de las pistolas que propuso eran distintas a las de la requisición.
Una sola marca se ajustaba a las bases del concurso.
Pese a todas esas inconsistencias, el Comité Municipal de Adjudicaciones le hizo ganar a Chitoobe la suma de 30 millones 875 mil pesos, con lo que se generó un sobreprecio de ¡254.47 por ciento!
El robo a trasmano contó con la complicidad, entre otros, de la presidenta municipal, Enrique Gómez Haro —secretario técnico del Comité— y Patricia Montaño Flores —vocal.
(Ellos son igualmente responsables de los dos casos narrados ayer en este mismo espacio).
Al incumplirse los criterios de la licitación, la misma tuvo que haberse declarado desierta.
Al no hacerlo, los integrantes del comité y la alcaldesa incurrieron en diversas faltas administrativas, así como en los delitos de abuso de autoridad, cohecho, peculado, uso ilícito de atribuciones y facultades, y los demás que resulten.
El número de requisición fue el 763/2019, con fecha del 29 de noviembre de ese año.
El número de convocatoria fue el 051/2019.
La descripción del producto requerido: mil pistolas paralizadoras eléctricas con voltaje de corriente directa de 33 kilovoltios con dos arcos eléctricos.
La trama de corrupción no tiene pierde.
Y es una más de las muchas que aquí hemos venido exhibiendo durante meses.
¡Qué poca urbanidad!
