Genoveva Huerta ejerce bloqueo y sabotaje contra Humberto Aguilar Coronado
Un hecho que ha pasado desapercibido, es que en las visitas que en la actual campaña electoral han realizado a Puebla el líder panista Santiago Creel Miranda y el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, estuvo excluido Humberto Aguilar Coronado, mejor conocido como “el Tigre Aguilar”, el candidato albiazul a diputado federal por el distrito 10 de San Pedro Cholula. Esa omisión no fue un problema de organización o de hacer coincidir agendas, se trató de un claro y abierto bloqueó que ejerce la dirigente estatal del PAN, Genoveva Huerta Villegas.
Y muchos incidentes que han ocurrido en la campaña electoral panista en las regiones de San Pedro y San Andrés Cholula, existe la sospecha de que se trata del llamado “fuego amigo”, es decir acciones de sabotaje que han surgido desde las propias filas del PAN en contra de los candidatos Humberto Aguilar Coronado y Edmundo Tlatehui Percino, el aspirante a edil sanandreseño.
Existe la misma sospecha, que podría se una campaña de incidentes generados por personajes afines a la presidente del Partido Acción Nacional.
A nadie debe sorprender esa actitud; es el estilo propio de Genoveva Huerta de generar intrigas, exclusiones y bloqueos en contra de los miembros de su propio partido que no comparten sus mismos intereses político o que de plano son más brillantes que ella, lo cual es algo que no tolera.
Esos rasgos del actuar político de Huerta Villegas se observaron plenamente a lo largo de los últimos dos años, cuando hizo hasta lo imposible para impedir la candidatura de Eduardo Rivera Pérez como aspirante a edil de la capital.
Actualmente la presidenta del PAN se ha mostrado colaborativa, afable, disponible en todo momento, con el equipo de Eduardo Rivera, porque sabe que hay una observación permanente de la dirigencia nacional panista sobre lo que pasa en la capital y que habría fuertes sanciones en su contra si se le descubre saboteando la campaña.
Pero en otros lados sigue desplegando su estilo de no ocultar sus fobias contra panistas que no le son afines.
Entre Aguilar Coronado y Huerta Villegas nunca ha habido una relación cordial. Sin embargo, había muestras de respeto y dialogo mínimo, en los años previos al presente proceso electoral. Ahora esa relación ha cambiado, porque pareciera que la dirigente albiazul estaría buscando por todos los medios que el primero de ellos pierda los comicios o gane con dificultades.
¿A que se debe esta rivalidad?
A algo muy sencillo: Humberto Aguilar Coronado es un político de altos vuelos, pues ha sido diputado local, federal y senador. En la dirigencia nacional del PAN fue secretario de Organización y de Elecciones. Mientras que en el gobierno federal fue Director General de Gobierno y subsecretario en la Secretaría de Gobernación. Y cuando fue parte de la Cámara Alta, participó en la Junta de Coordinación Política y en la Sub Coordinación de Procesos Legislativos.
Con ese historial, si Humberto Aguilar gana los comicios del 6 de junio, podría llegar a ser el próximo coordinador de la bancada del PAN en San Lázaro o por lo menos alcanzaría la vicecoordinación.
Es decir, tiene asegurado un cargo de conducción en la fracción panista de la Cámara de Diputados.
Por el lado de Genoveva Huerta Villegas, solo ha sido diputada federal por obra y gracia del entonces gobernador Rafael Moreno Valle Rosas. En San Lázaro su labor pasó desapercibida y únicamente se destacó porque era ciegamente disciplinada con el coordinador de la bancada de Puebla en esa época, Eukid Castañón Herrera.
Huerta consiguió su actual candidatura plurinominal a diputada federal utilizando la influencia de su cargo, pero no por una propuesta por la dirigencia nacional del partido o por un impulso de las bases albiazules.
Y ahora, no tolera que Humberto Aguilar Coronado pudiera ser su próximo superior en la Cámara de Diputados, al ser una mujer que no tolera a los panistas que nunca se sometieron al poder autoritario de Rafael Moreno Valle Rosas. Por eso estaría desplegando todos sus recursos para intentar bloquear y sabotear a “ el Tigre Aguilar”.
Es actitud se observó a principios de mayo cuando Santiago Creel Miranda, encargado de la Comisión Política Nacional del PAN, vino a Puebla a hacer campaña. Sólo estuvo un día y la mañana la dedicó a hacer proselitismo en la región de Cholula, apoyando a Humberto Aguilar, entre otros candidatos, con quien guarda amistad.
Luego de una serie de actos, Creel urgió a Aguilar a terminar un evento de proselitismo para que les diera tiempo de llegar puntuales a una rueda de prensa organizada por la dirigencia estatal del PAN. Cuentan algunos testigos que “el Tigre Aguilar” le comentó que no estaba invitado ni enterado del encuentro con los reporteros de la fuente.
Se dice que Creel intentó enmendar esa omisión y se comunicó con el equipo de Huerta, para pedirle la incorporación de Aguilar, pero bajo una serie de falsos argumentos nunca sumaron al candidato de Cholula a la conferencia en cuestión. Al parecer, “el Tigre Aguilar” acudió por una fuerte insistencia y decisión personal de Creel.
Algo similar paso con la reciente visita del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, en la que no hubo la más mínima muestra de cortesía de convidar a Humberto Aguilar a estar presente en el periplo del ex mandatario federal.
Esas acciones son “el sello” personal de Huerta Villegas.
