Y todo por un Erazo
Por Ricardo Morales
De verdad que es difícil de creer que por el abogado Fredy Erazo Juárez, el senador morenista, Alejandro Armenta Mier, haya decidido romper con el gobernador Miguel Barbosa, cuando estaba a la vista que este personaje no cubría el perfil para instalarse como magistrado del Tribunal Electoral de Puebla.
Ayer, el pleno del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación decidió revocar la designación por parte del senado de la República de este personaje, porque la designación le correspondía a una persona del sexo femenino.
Pero más allá de esto los antecedentes de Erazo lo condenaban y fueron señalados en su momento por el gobernador Miguel Barbosa, quien se opuso desde un principio a la designación de este personaje, al cual impuso Alejandro a “sangre y fuego”, a sabiendas de que esta decisión, implicaba una ruptura con el mandatario estatal.
¿Qué ganó Armenta con esto? ¿Qué lo llevo a tomar esta impulsiva y caprichosa decisión? Solo el propio Armenta puede responder esta pregunta, pero dinamitó una relación que a futuro le iba a convenir y mucho, solo por un personaje que él sabía con mucha antelación, era impresentable.
El resolutivo del Tribunal Federal es inapelable por lo que ahora de acuerdo a la resolución, se deberá de realizar una nueva votación por parte del senado para designar una magistrada que ocupe la vacante existente en este momento y nuevamente vuelvo a preguntar. ¿Qué ganó Alejandro Armenta? ¿Qué lo llevo a tomar esta terrible decisión?
Armenta tomó una ruta equivocada, quien sabe a consejo de quién o por qué, lo cierto es que gastó de manera innecesaria capital político y una inmejorable relación con el gobernador Barbosa, con quien había llegado a un acuerdo a instancias de su padrino, el líder del senado, el zacatecano, Ricardo Monreal.
Ya veremos hasta donde la cuesta a Alejandro el haberse encaprichado, por un personaje, el cual, difícilmente le iba a abonar el algo, en su lucha por buscar más adelante la postulación de Morena a la gubernatura.
Eduardo Rivera, dispuesto a negociar. El candidato panista a la alcaldía de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, se dice está dispuesto a negociar con el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, y con la representante estatal del albiazul, Genoveva Huerta, la integración de una planilla incluyente, en donde estén representados los dos grupos al interior del albiazul, además de gente inteligente y valiosa que le pueda aportar cosas importantes a la ciudad de Puebla.
Así se lo hizo saber al propio dirigente estatal del PAN, Marko Cortés, cuando se reunieron en la ciudad de México, previo a la navidad pasada.
El círculo cercano a Lalo asegura que el candidato panista, está dispuesto a poner sobre la mesa junto a Cortés sus propuestas, para debatir las de Genoveva Huerta y llegar a un punto de equilibrio. ¿Aceptará la dirigente panista?
Los gandallas. Bajo el argumento de que por tradición los dirigentes estatales de los diferentes partidos políticos llevan mano en la lista de candidatos a diputados plurinominales, los tres dirigentes estatales de la alianza “Va por México buscan colarse a la próxima legislatura federal y local.
Tanto Genoveva Huerta, dirigente estatal del PAN, como Néstor Camarillo, líder estatal del PRI, y Carlos Martínez Amador, presidente estatal del PRD, buscan hacerse de una candidatura a la diputación por el principio de representación proporcional, en perjuicio de su militancia.
Como en los viejos tiempos, en que el “agandalle” prevalecía, los líderes estatales de la triple alianza mandan un mensaje negativo no solo a su militancia, sino también a la sociedad, la cual no ve un cambio sustancial de las viejas formas de operar por parte del sistema político mexicano.
Huerta quiere hacerse de una posición dentro de la lista de candidatos a diputados por el principio de representación proporcional, para ir amarrada a la próxima legislatura; pero no solo eso, quiere que “Rasputín” Alcántara, su asesor “estrella”, vaya en el segundo lugar dentro de la lista del albiazul y luego se quejan de que Eduardo Rivera quiere todo para él.
En el PRI las cosas no son diferentes, Néstor Camarillo quiere también faltaba más, ir en el primer lugar de la lista de aspirantes del tricolor a una diputación local por el principio de representación proporcional.
La actuación de Camarillo ha ocasionado ya una serie de inconformidades en contra del dirigente tricolor, quien además tiene que hacer frente al descontento de varios aspirantes a los diferentes puestos de elección popular que estarán en juego el próximo año.
El mismo caso se repite con el dirigente estatal de PRD, Carlos Martínez Amador, quien recientemente, dio a conocer a través de su cuenta oficial de Twitter que dio positivo a Covid-19.
Martínez Amador además de buscar solo ganar la presidencia municipal de Huauchinango para su hermano Issac, quiere también colocarse en el primer lugar de la lista de aspirantes al Congreso local dentro de la lista de candidatos a diputados por el principio de representación proporcional.
A Martínez le urge que el PRD tenga una buena votación, al menos que alcance el 3 por ciento, para poder aspirar a entrar como la única carta del perredismo, aunque también pueden entrar otros aspirantes, si es que este partido gana algún distrito local en alianza con el PRI y Acción Nacional, sobre todo en el interior del estado.
Carlos es uno de los principales beneficiarios de la alianza con el PRI y el PAN, porque de esta forma, puede incrementar la raquítica votación que en las últimas elecciones ha registrado el partido del sol azteca.
Como se puede ver, al menos en Puebla, ninguna de estas tres fuerzas reitero, busca llevar a cabo un cambio en sus antiguas formas de hacer política, en donde el “agandalle”, de nueva cuenta estará a la orden del día.
