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Nada para nadie

Nada para nadie

Por Ricardo Morales 

La negativa del aspirante panista a la candidatura a la alcaldía de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, de aceptar la designación, bajo las reglas de la dirigente estatal del albiazul, Genoveva Huerta, de imponerle al Síndico municipal y al resto del cuerpo edilicio deja abierta la lucha por el Palacio de Charlie Hall en la capital.

Ante este escenario, Acción Nacional explora la posibilidad de impulsar a dos candidatos, a los cuales ya tiene plenamente identificados y que pudieran causar sorpresa por sus respectivos perfiles.

Uno tiene un perfil ciudadano, con gran arraigo en Puebla y un apellido que está más que posicionado en la ciudad.

El otro personaje que entra a escena, tiene ya muchos años en la entidad y es identificado plenamente con los ex gobernadores, Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle Rosas.

Y es que ante la negativa de Eduardo a ceder 8 posiciones para el Comité Estatal, Huerta busca alternativas, con la esperanza de que Rivera Pérez, definitivamente no se suba a la contienda y deje el campo libre.

Incluso, se maneja también el hecho de que en Puebla capital, el PAN pudiera ir de la mano del PRI y el PRD, ya que “Amlito” Moreno, está muy interesado en que el tricolor refuerce a Acción Nacional en Puebla capital.

Se dice también que Genoveva Huerta prepara ya sus cuadros y tiene amarrados como posibles candidatos a diputados por los distritos de la capital a Oswaldo Jiménez López por el distrito 16, como cuota del gobernador Antonio Gali, a Pedro Gutiérrez, operador de la dirigente estatal del PAN por el distrito 19, a Carolina Beauregard por el distrito 10, como parte de la cuota de género a las mujeres, Marcelo García Almaguer, por el distrito 11; en tanto, el distrito 20 le corresponde al PRD en donde se mencionan los nombres del ex diputado Julián Rendón Tapia o del ex regidor Arturo Loyola, en tanto que otro de los distritos locales le corresponde al PRI y el último también es del PAN y se busca le sea otorgado a Silvia Arguello de Julián, quien ha presentado ya su renuncia al partido, Nueva Alianza.

Esto es lo que se dice ocurrirá, si es que Eduardo Rivera, no acepta las condiciones que Genoveva Huerta ha puesto sobre la mesa para entregarle la candidatura de Acción Nacional a la alcaldía. Ya veremos.

El otro escenario. Como todo en la vida, también hay un lado B y es que si Genoveva Huerta impone a los candidatos a Síndicos y regidores a los candidatos a las respectivas presidencias municipales como es su intención, la rebelión panista será de dimensiones pocas veces vista y pondría poner contra las cuerdas a la triple alianza integrada por el PAN, el PRD y el PRI, ya que muchos aspirantes del albiazul se cambiarían a otros partidos o de plano, jugarán a favor del gobernador Barbosa, quien tiene las puertas abiertas para todos aquellos panistas con buenos números, que quieran buscar una oportunidad a través de sus partidos satélite, como el Verde, Pacto Social de Integración y Nueva Alianza, entre otros.

Los números son muy claros, con Eduardo Rivera en la boleta si hoy fueran las elecciones, Acción Nacional ganaría con 9 puntos de ventaja sobre su más cercano adversario, en caso contrario si Lalo no está en la boleta, la contienda se cierra a menos de 5 puntos, mismos que se pueden revertir fácilmente a través de una correcta operación política y dividiendo al voto opositor.

Por si fuera poco, en un hipotético escenario, si Eduardo Rivera decidiera ir por otra fuerza política, la contienda sería en Puebla capital entre el candidato de Morena, Gabriel Biestro o Claudia Rivera y el propio Lalo, dejando al PAN en el tercer lugar de las preferencias.

La lectura de que Acción Nacional le ganó dos a uno al gobernador Barbosa en la elección extraordinaria del 2019 en Puebla capital con un candidato “débil” como lo fue el ex rector de la UDLAP, Enrique Cárdenas, dista mucho de que lo va a ser la elección de este 2021, porque si bien es cierto existe un descontento social en contra de Morena, la ventaja es del ejecutivo en turno, ya que juega en su territorio.

Acción Nacional tiene la última palabra, es mucho lo que está en juego y las dos facciones lo saben. El PAN tiene sus manos, la llave para poder regresar al poder en el 2024 o de convertirse en un partido marginal luego de la elección del 6 de julio. ¿Cara o cruz?