Gambito de dama
Por Ricardo Morales
El gambito de dama es una jugada de ajedrez basada en la apertura con las fichas blancas, en base a mediciones algebraicas que se hizo famosa a través de la serie de Netflix, que lleva por título el mismo nombre.
Esta jugada de ajedrez maestra es la que pretende llevar a cabo la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, quien busca la reelección y se prepara para dejar la alcaldía, ya que necesariamente tendrá que pedir licencia a su cargo.
La columna lleva por nombre gambito de dama, porque eso es lo que prepara la alcaldesa capitalina, un jaque mate, que le permita solicitar licencia al cargo para ir a la contienda interna de Morena por la candidatura a la alcaldía, pero sin perder el control de la comuna.
Para eso ya está lista la pieza que la hará de peón blanco en el primer movimiento sobre la mesa, que no es otro que el hombre fuerte de la comuna, Andrés García Viveros, a quien ya comenzó a preparar la alcaldesa. García tiene como encomienda evitar que se coman a la reina.
Rivera deberá de solicitar licencia durante los primeros días del mes de febrero para separarse de su cargo, para irse a la contienda interna de Morena y buscar la candidatura de su partido a la alcaldía.
La ley señala que en caso de licencia por un periodo menor a los 30 días, el Cabildo designará al sucesor de la alcaldesa con licencia, periodo que a su debido tiempo cubrirá su amigo y camarada, Andrés García Viveros, quien hará las funciones de presidente municipal durante este periodo.
Es por esta razón que nuestro personaje salió del anonimato y se ha puesto a tuitear y se ha dejado ver, luego de haber sido el verdadero hombre fuerte de la administración municipal detrás de la alcaldesa capitalina.
García Viveros es un viejo compañero de lucha de la presidenta municipal, ambos participaron siendo muy jóvenes en la campaña de Andrés Manuel López Obrador, en el 2006, y desde ese tiempo acompañaron al tabasqueño en su lucha por hacerse de la Presidencia de la República.
En el 2011 formaron parte del grupo de activistas que se opuso a la construcción del Teleférico, por parte de la administración morenovallista en la zona conocida como la Casa del Torno.
En el 2012 volvieron a acompañar a López Obrador en su lucha por conseguir la presidencia, aunque nuevamente el tabasqueño volvió a perder.
La hoy alcaldesa entró a trabajar en el Inegi; en tanto, García Viveros encontró cobijo en el Sistema DIF Estatal, en un puesto de tercer nivel dentro de las administraciones de Moreno Valle y Antonio Gali.
En el 2018, la suerte les sonrió a ambos amigos de lucha, ya que Claudia Rivera se convirtió en la ganadora de la contienda por la presidencia municipal de Puebla, superando al panista, Eduardo Rivera, con la votación más alta que se haya registrado en la historia de la ciudad.
Una vez en el poder, la alcaldesa capitalina puso como sus dos principales hombres de confianza a Andrés García Viveros y a Javier Palou, quien era considerado como el “cerebro” del grupo.
Al transcurrir la presente administración, Andrés le ganó la batalla a Palou y terminó por cercar a la alcaldesa capitalina, la cual depósito toda su confianza, en el hombre que hoy se apresta para convertirse en su sucesor mientras ella busca repetir en la presidencia municipal de la cuarta ciudad más importante del país.
En los hechos, García Viveros es quien toma una buena parte de las decisiones dentro del Ayuntamiento de Puebla y eso es de todos conocido, nada pasa en la comuna, si no es que antes cuenta con el visto bueno de este personaje, el cual supera en influencia a cualquiera dentro del organigrama municipal.
El gambito de dama está en marcha, ya veremos si les sale la jugada tanto a la alcaldesa Rivera como a su hombre fuerte, García Viveros, quien si todo sale bien, podría quedarse hasta seis meses al frente de la administración municipal.
