Pillan al edil de Huauchinango violando cuarentena y le clausuran su hotel
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Si algo ha pesado sobre varios alcaldes y legisladores de la 4T es su falta de congruencia, de apego a las normas y programas surgidos desde las propias administraciones morenistas. Tal es el caso de lo que ha ocurrido en Huauchinango, en donde hubo una importante ola de detección y clausura de muchos negocios con actividades no esenciales que no han respetado la cuarentena provocada por la pandemia del Covid-19, resultando que la suspensión más importante fue las obras de remodelación de un céntrico hotel, el cual resultó ser propiedad de la familia del alcalde de ese municipio: Gustavo Adolfo Vargas Cabrera.
Una situación grave que, siendo Huauchinango un municipio con más de 100 casos de contagio y una veintena de muertos por el Covid–19, sea el alcalde el primero en violar la cuarentena que, se supone, el debería vigilar y obligar a su cumplimiento.
Ubicado en el Portal Zaragoza número 1, se encuentra un hotel del que siempre se ha sabido que es propiedad de la familia de Gustavo Vargas, un empresario que fue priista y en 2018 se pasó a las filas del movimiento lopezobradorista.
Dicho centro de hospedaje se encuentra en remodelación, como una manera de hacerlo competitivo frente a los demás hoteles de la zona. Lo grave de esta situación, es que los trabajos curiosamente iniciaron a la par de cuando arrancó el actual periodo de cuarentena, decretado por el gobierno del estado y que todo mundo esperaría que, serían las administraciones de las 4T las que más deberían de respetar y acatar esa norma destinada a frenar la expansión del virus.
Desde que inició la cuarentena, en el hotel del edil de Huauchinango siempre están en activo de 15 a 30 trabajadores en las obras de remodelación.
Esos obreros de la construcción han laborado las últimas semanas sin que se cuide la sana distancia, se revise la temperatura de los trabajadores y se evite que formen una aglomeración. Ver en la foto de abajo como los albañiles se colocaron a un lado de la obra luego de la clausura del establecimiento.
Tal parece que Gustavo Vargas partió de la idea de que no iba a pasar nada porque ahí, en Huauchinango, quien aplica las normas es su gobierno y obviamente, el ayuntamiento que encabeza no está dispuesta a sancionar el negocio del propio alcalde.
Lo que no contempló Vargas, es que de manera sorpresiva y correcta, llegó un operativo de la Dirección de Protección Civil del gobierno estatal.
Y que los inspectores de esa dependencia encontraron muchos negocios no esenciales que estaban abiertos y atendiendo al público, como si no hubiera pandemia. Por eso se clausuró zapaterías, tiendas de venta de telas, perfumerías, mercerías y hasta un negocio de pizzas.
Con lo que no contaba el alcalde, es que los dueños, gerentes y empleados de esos negocios clausurados se juntaron y encararon a los enviados de Protección Civil para exigirles que actuaran con “piso parejo” y que revisaran el hotel del Portal Zaragoza número 1. Eso ocurrió y también le pusieron sellos de clausura temporal por violar el decreto de cuarentena.
De esa manera, el edil de Huauchinango fue pillado como uno de los empresarios y alcaldes que les interesa las ganancias por encima de la salud pública de sus gobernados.
