Puebla, víctima de la federación
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Poco o nada puede hacer el gobernador Barbosa ante un gobierno federal insensible, que ha decidido castigar a la entidad con una serie de recortes presupuestales, los cuales ascienden a cerca de 2 mil millones de pesos, al primer semestre del año.
Por si fuera poco, a esto debemos de agregar que la federación, tampoco envió recursos para poder ayudar al estado, a poder hacer frente a la pandemia, la cual ya alcanzó las 2 mil muertes en la entidad, cifra por demás aterradora.
El gobernador Barbosa ha tenido que echar mano de recursos del propio estado, para equipar a los hospitales y centros de salud locales, en los cuales se canalizaron alrededor de 2 mil millones de pesos, cifra que una y otra vez parece repetirse.
La federación se ha ensañado con Puebla y el gobernador Barbosa no ha tenido reparo en hacerlo notar e incluso advirtió que su forma vertical de hacerlo público, tal vez iba a tener consecuencias políticas e incluso de tipo personal.
Y es que, el gobernador poblano ha sido de alguna manera más crítico que los propios mandatarios estatales supuestamente de oposición y ha enfrentado directamente a algunos funcionarios del gabinete federal, como al titular del IMSS, Zoé Robledo, o al secretario de Seguridad, Alfonso Durazo.
Barbosa es un hombre frontal, que dice lo que siente y no se anda por la ramas cuando tiene que señalar omisiones y una mala actuación en cualquier ámbito y así ha sido en el tema de los recursos federales, los cuales no han llegado conforme a lo programado y al contrario se han visto recortados.
La pandemia ha puesto contra la pared a la autoridad estatal, la cual tiene que atender el tema de la pandemia y los contagios, pero a la vez hacer frente a las demandas ciudadanas, la cuales en orden de prioridad son, seguridad y empleo, sobre todo este último que se ha visto afectado por la suspensión de actividades.
No es nada fácil a lo que ha tenido que hacer frente el mandatario estatal, quien reitero, ha sido más crítico y más frontal para criticar lo que no está bien y decirlo de frente, que otros gobernadores, supuestamente de oposición, como Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de Guanajuato, o el propio Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, a los cuales les temblaron las piernas, cuando tuvieron frente a frente al presidente López y se tragaron sus palabras.
Por el contrario, Barbosa ha sido frontal, incluso en temas como la supuesta conversación que tuvo durante su pasada visita con el presidente López Obrador, en la cual le reclamó de manera directa, el por qué no había metido a la cárcel al ex mandatario Peña.
La entidad ha sido víctima de la federación y hasta uno se pregunta por qué no hay recursos, si la recaudación se ha incrementado, si hacienda ha logrado que muchas empresas se pongan al corriente, si CFE no ha perdonado a ningún mexicano a pesar de la pandemia y lo más importante, ahora no hay corrupción, entonces ¿En dónde están los recursos?
¿Por qué Puebla y sus 217 municipios han tenido que pagar los platos rotos? La situación para muchos ayuntamientos se ha tornado desesperada y tienen que hacer verdaderos milagros para tener que hacer frente a las demandas de sus ciudadanos.
El gobernador Barbosa ha respondido como se tenía que responder y ha tenido que poner en la lista de prioridades, la salud de los poblanos, lo cual nadie le puede reprochar. Hoy por hoy, si no se hubieran tomado esas medidas, estaríamos lamentando una tragedia de peores dimensiones en el estado, porque le ha faltado apoyo por parte de la federación y de los presidentes municipales.
A pesar de este escenario adverso, la administración estatal se las ha ingeniado para atender el tema de la seguridad, sobre todo para cumplir con los pagos e incremento al personal que hace unos meses se declaró en paro.
Sus antecesores, Rafael Moreno Valle y Tony Gali tuvieron todo el apoyo por parte de la federación, la cual le otorgó a Puebla recursos millonarios, esto pese a que se trató de un gobierno emanado de un partido político diferente.
Paradójicamente, ahora que hay gobierno estatal y federal del mismo partido político, la administración lopezobradorista ha dejado a la deriva a Puebla, la cual, además no cuenta con buenos diputados federales, que pelen presupuesto a favor de sus representados y al parecer, también han dejado solo al gobernador en su lucha.
