El valor del voto priista
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
El PRI fue el fiel de la balanza en la elección extraordinaria que se celebró el año pasado y en la cual obtuvo el triunfo el gobernador Barbosa, con un total de 682 mil 245 votos, lo cual representó el 44.64 por ciento de la votación.
Barbosa ganó con 11.6 puntos de ventaja sobre su más cercano contendiente, el candidato de la alianza que encabezó el PAN, el ex rector de la UDLAP, Enrique Cárdenas Sánchez.
La elección dejó muy claro que mientras el panismo “recuperó” las zonas urbanas, lo que terminó por definir la elección fueron las zona rurales, principalmente en cuatro distritos de la entidad, Zacatlán, Huauchinango, Ajalpan y Acatlán, los cuales aportaron el 33.9 por ciento del total de los 682 mil votos con los cuales obtuvo el triunfo el mandatario estatal.
Pero aquí viene lo realmente interesante: Estos votos en su mayoría fueron operados por priistas y coordinados, en ese entonces desde gobernación por el ahora diputado federal, Fernando Manzanilla Prieto, quien distribuyó los votos entre el Partido Verde y el del Trabajo.
Cabe señalar que el gobierno interino estaba en manos de un priista, Guillermo Pacheco Pulido, quien sucedió a Martha Erika Alonso, quien el 24 de diciembre del 2018 murió en un accidente aéreo, junto con su esposo, el senador panista Rafael Moreno Valle Rosas.
Cuatro personajes fueron clave en la operación del voto priista a favor del gobernador Barbosa y no del entonces candidato del PRI a la gubernatura, Alberto Jiménez Merino: José Luis Márquez Martínez quien se desempeñaba como subsecretario de Gobernación al mando de Fernando Manzanilla, Víctor Díaz Palacios, quien incluso renunció al tricolor, Javier López Zavala y Juan Carlos Lastiri Quirós, ex subsecretario de la Sedesol a nivel federal y amigo de Rosario Robles, quien hoy se encuentra en prisión.
Márquez y Díaz Palacios se encargaron de la Sierra Norte de Puebla y entregaron excelente resultados, aprovechando la debilidad del panismo, fracturado tras la muerte de Martha y Rafael, Zavala operó la región de Ajalpan y la mixteca poblana y Lastiri la zona de San Martín Texmelucan, detrás de la diputada federal y hoy secretaria del Bienestar Liz Sánchez, en ese entonces dirigente estatal del PT y encargada de la operación electoral hace un año en esa zona.
Todo esto viene a colación porque como lo comenté ayer, varios militantes priistas, entre los que se encuentra Javier López Zavala, han iniciado una revuelta al interior de este partido, para no ir en alianza con Morena en el 2021.
De hecho, Zavala encabeza a los priistas poblanos quienes ya señalaron a la dirigencia nacional de su partido, que no apoyarían una alianza con Morena para el próximo año aquí en la entidad.
El voto del tricolor puede ser poco, pero aún es fundamental para definir una elección y el próximo, con Morena en caída libre, podría ser definitivo, sobre todo en las zonas rurales, en donde aún tiene fuerza el llamado “voto verde”.
¿Qué va Kuri? Ayer, después de publicar mi columna en el portal de esta casa radiofónica y en varias plataformas digitales, recibí una llamada de una fuente, más o menos confiable, la cual me aseguró que dentro del convenio de coalición que firmará Morena con sus aliados del Verde y el PT, le corresponderá al ex partido del Tucán, el definir al candidato en Puebla capital; en tanto, el PT definirá en San Andrés Cholula y San Martín.
Según esta misma fuente, el candidato a la presidencia municipal de Puebla de esta colación, no sería Gabriel Biestro, sino el empresario Juan Pablo Kuri, hijo del delegado del Infonavit en Puebla, Antonio Kuri Alam y socio de Javier Pacheco en el periódico La Crónica, en su edición local.
Kuri fue quien manejó tras bambalinas la Secretaría del Medio Ambiente, durante el interinato del gobernador Pacheco y fue presidente del Partido Verde en Puebla, tras la salida de Juan Carlos Natale.
Actualmente es diputado federal y ciertamente es un hombre cercano al gobernador, aunque lo es más su socio, Javier Pacheco.
Resulta complicado creer esta versión, debido a que la capital es la “joya de la corona” en la contienda del próximo año y Juan Pablo no aparece ni siquiera en las encuestas y ese no es el inconveniente, ya que podrían posicionarlo, el tema es que la campaña del 2021, solo durará un mes en el caso de las presidencias municipales.
