Guerra de amparos del SNTSS para intentar tumbar a la delegada del IMSS
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Se dice que en los próximos días podría haber una lluvia de solicitudes de juicio de amparo de médicos y enfermeras del IMSS para exigir que no se les haga responsables de la atención y recuperación de pacientes de Covid-19, por el alto riesgo de contagio al tratar a estos enfermos y la falta de insumos de protección para el personal del Instituto Mexicano del Seguro Social. Con ello, se estaría buscando crear un ambiente de confusión y conflicto en el punto más álgido de la pandemia de coronavirus.
Que esos amparos se estarían promoviendo de manera voluntaria, en unos casos, y en otros de manera obligatoria, entre el personal médico por parte de la dirigencia de la sección 1 del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Y que esta campaña de buscar la protección de la justicia federal para que galenos y enfermeras se puedan ausentar de la atención de pacientes de Covid–19, se explica por el abierto y permanente enfrentamiento que existe entre Sergio Herrera, el secretario general del SNTSS, con Aurora Treviño, le delegada del IMSS en Puebla.
Lo anterior se desprende de un escrito de protesta que grupos políticos –dentro del gremio del IMSS– están haciendo por esta campaña de promoción de amparos, en donde advierten al personal médico que es poco probable que procedan esos juicios y que además, pueden poner en riesgo las fuentes de trabajo de quienes se atrevan a buscar la protección federal para negarse a atender a derechohabientes con Covid–19.
Dicha denuncia resulta convincente dado los últimos acontecimientos que han constatado que hay un abierto y frontal enfrentamiento en el IMSS entre los dirigentes sindicales y de la delegación, como parte de una disputa por la asignación de plazas de médicos, enfermeras y personal de apoyo, que se abrieron en el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador, luego de que en años anterior se había restringido la contratación de nuevo personal.
Como parte de esa disputa, se sabe que cuando recién inició la pandemia, desde el sindicato se filtró a la prensa que la delegada Aurora Treviño, en lugar de quedarse a atender los problemas que implicaba preparar a los hospitales del IMSS para enfrentar la actual crisis de salud pública, había viajado a Nuevo León para vacacionar y visitar su lugar de origen.
También se supo que desde el sindicato se propició un conflicto que, el pasado 14 de abril, terminó en un enfrentamiento violento en el hospital de especialidades de San José, debido a que la representación gremial les habría ocultado a los trabajadores de dicho nosocomio sería el centro de atención prioritaria para pacientes con coronavirus. Los médicos y enfermeras se enteraron porque empezaron a llegar los primeros pacientes y no había protocolos para la atención de estos enfermos.
Ahora se registra un nuevo episodio de ese constante enfrentamiento, en donde parecería que el sindicato está apostado a buscar a como de lugar la caída de la delegada del IMSS.
Según el escrito de denuncia, Sergio Herrera y Antonio Miznahuatl, quien es el secretario del Interior del SNTSS, en los últimos días se habrían dedicado a informar a la mayor cantidad de médicos y enfermeras que se puedan amparar, con el respaldo del sindicato, para que si se sienten en situación de riesgo se puedan abstener de atender enfermos de Covid–19, dado que no hay condiciones de equipamiento y protección para evitar contagios dentro de los hospitales, clínicas y consultorio de medicina familiar.
El asunto ha penetrado entre la base trabajadora toda vez que Puebla es uno de los estados que más ha tenido personal contagiado por Covid–19. Según datos oficiales serían alrededor de 700 trabajadores de la salud que han resultado portadores del virus.
Hasta ahora se desconoce cuántas solicitudes de amparo ya se habrían firmado, pero al perecer la pretensión es causar una crisis de atención médica en el IMSS y que se genera un fuerte conflicto que acabe dañando de la delegada del instituto y de otros funcionarios del Seguro Social.
Frente a esta campaña, grupos políticos contrario a la corriente política de Sergio Herrera han estado circulando un documento para intentar frenar esa ola de amparos, bajo la siguiente advertencia:
“Estos amparos sin legalidad, ponen en riesgo nuestros empleos ya que se puede perder la licencia como funcionarios públicos, además de que podemos enfrentarnos a problemas legales como denuncias por homicidios y/o lesiones, según marca el artículo 239 del Código Penal Federal…”.
Efectivamente resulta antiético que un médico busque un amparo para no atender enfermos, sin importar cual sea el padecimiento. No puede haber galenos solo para enfermedades no peligrosas.
Lo más deleznable es que en plena pandemia en el SNTSS solo se piense en la rentabilidad política y económica, que en enfrentar el problema de salud más grave de los últimos 100 años. Eso mide la pobreza humana de los actuales líderes gremiales.
