Y sin embargo, se mueve
Por Ricardo Morales
Las serpientes
El ex partidazo, el PRI, el paleolítico partido político, al parecer es como los gatos, pues pudiera tener siete vidas. Me explicó.
Todo parece indicar que el PRI será el fiel de la balanza en la próxima contienda electoral que se llevará a cabo dentro de un año y en donde se renovará la cámara de diputados y también estarán en juego 14 gubernaturas, además de legislaturas locales y presidencias municipales en varios lugares del país.
El gran dilema es ¿Con quién va a jugar el PRI? Todo parece indicar que debido a que al dirigente nacional de este partido, Alejandro (Amlito) Moreno, lo tienen agarrado de las anginas, con el tema de su paso como gobernador de Campeche, el tricolor irá de la mano del presidente López y de su Morena, si no de manera formal, si tácitamente.
Y es que como ya vimos, a Morena le conviene dividir al voto opositor, para que con sus aliados del Partido Verde y del Trabajo, hacer una suma que le permita al presidente, si no mantener la mayoría completa en la cámara de diputados, si la mayoría simple, lo cual no sería malo para López Obrador.
De la misma forma, si se mantienen las tendencias registradas, se puede llevar al menos de 10 o hasta 12 de las gubernaturas que estarán en juego, bajo este esquema de alianzas con sus dos satélites.
Lo único que podría modificar este escenario es la caída en la popularidad del presidente, lo cual es hecho y que el PRI, se decidiera a romper su alianza con el mandatario y optara ir en alianza en algunos lugares con el resto de la oposición para conformar gobiernos de coalición.
¿Será Amlito Moreno capaz de quererse aventarse un tiro de este tamaño con el presidente?
Desde mi punto de vista no creo, más bien, creo que el PRI va a buscar jugar a ganar, ganar y a vender caro su amor tratando de quedar bien con Dios y con el diablo.
Nuevamente, me explicó, creo que el PRI jugará con el presidente López para ayudarle a tener mayoría en el Congreso, incluso con candidatos del tricolor, que lleven el visto bueno del mandatario nacional, desde hace tiempo, mencione que Andrés Manuel prefiere tener al PRI como oposición que al PAN.
Hay que recordar que Alejandro Moreno llegó a la dirigencia nacional del tricolor con el visto bueno del presidente de la República y existen compromisos muy fuertes de romper.
Por si fuera poco, existe un fuerte tema de ADN político entre ambos partidos, el PRI es el abuelo de Morena, ya que también fue el papá del PRD, es la larga la lista de políticos dentro del Movimiento de Regeneración Nacional, que en algún momento pertenecieron al PRI, empezando por el presidente de la República.
Pero, reitero, la variable se puede modificar, siempre y cuando, la popularidad del presidente de la República, se caiga todavía más con motivo de la grave crisis económica que se avecina, la cual auguran vulnerará aún más al mandatario.
El PRI es factor muy importante en las elecciones a las gubernaturas como Sinaloa, Sonora y principalmente Nuevo León, en donde pueden ser el fiel de la balanza.
También en Puebla serán factor para inclinar la balanza hacia uno u otro lado, con Morena y Acción Nacional como los principales contrincantes.
El candidato del tricolor a la alcaldía de la ciudad capital, que es la perla de corona, definirá hasta cierto punto la elección, pero también definirá el tema del Congreso local, el cual es clave para el gobernador Barbosa.
En el tema de las diputaciones federales, el priismo también es clave aunque ahí sí creo que van a jugar a favor del presidente López Obrador, quien tiene en Puebla 15 escaños, que pueden ser vitales para que mantenga la mayoría.
La clave para saber con quién va a jugar el PRI en Puebla, estará en la designación que realice el CEN del tricolor del nuevo dirigente estatal de este partido, si se trata de un aliado del gobernador Barbosa como podría ser algún ex presidente municipal cuyas cuentas públicas aún no hayan sido aprobadas, o si se trata de alguien independiente y con capacidad para poder negociar con todas las fuerzas políticas en el estado.
