Armenta o la oposición
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Aunque el combate en contra del coronavirus ocupa todos los esfuerzos del gobernador Barbosa, sí la pandemia logra ser controlada, el tema político regresará de nueva cuenta al primer plano, ya que prácticamente dentro de un año habrá elecciones para renovar al Congreso local y los 217 ayuntamientos de le entidad.
De acuerdo a la empresa Masive Caller, si hoy fueran las elecciones, el candidato mejor posicionado por parte de Morena para tratar de retener el gobierno de la ciudad capital, es el senador de la República y ex priista, Alejandro Armenta Mier, quien cuenta con el 20.8 por ciento de las preferencias, según está encuestadora. Armenta le lleva 5 puntos de ventaja al dizque líder del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, quien cuenta con el 15 por ciento y en tercer lugar aparece Fernando Manzanilla Prieto diputado federal y ex secretario de Gobernación con el 11.8 de las preferencias.
Hasta el cuarto lugar se ubicaría la actual presidenta municipal, Claudia Rivera Vivanco, quien ya analizó la situación y está dispuesta a buscar la reelección para estar al frente de la capital por un periodo más, algo que nadie le puede impedir legalmente.
Todo pareciera indicar que la mejor opción rumbo al 2021 para Morena y para el gobernador Barbosa, pasa por el legislador federal, Alejandro Armenta Mier, quien es un personaje por demás conocido y con amplia trayectoria política.
El problema pasa porque Armenta le disputó al gobernador Barbosa, la candidatura a la gubernatura en el 2019, tras la muerte de la entonces mandataria, Martha Erika Alonso, la lucha entre ambos fue cruenta e incluso llegó a los tribunales, hasta que la mano de Yeidckol Polevnsky, entonces dirigente nacional de Morena, inclinó la balanza a favor del actual mandatario.
Las heridas de la contienda interna solo se subsanaron gracias a la intervención del líder de Morena en el Senado de la República, Ricardo Monreal, protector de Armenta y un viejo lobo de mar en política con colmillo largo y retorcido, quien medio entre su pupilo y el ya mandatario poblano, el pacto se selló, a finales del año pasado, cuando Armenta y Barbosa, se tomaron un café en el hotel Royalti, para hacer público que habían fumado la pipa de la paz.
Armenta recibió permiso por parte del gobernador, como lo marcan las reglas no escritas de la política, para poder hacer presencia en Puebla y poco a poco se ha ganado un lugar dentro del grupo de operadores del mandatario, lo cual hemos consignado en este mismo espacio.
¿Estará dispuesto el gobernador a entregarle a quien fue su adversario la candidatura a la alcaldía? ¿Es Armenta solo un señuelo para dejar fuera de la jugada a la alcaldesa Claudia Rivera y abrirle la puerta a quien parece ser su delfín, Gabriel Biestro?
De verdad que el gobernador se va a entretener cuando llegue el momento de tener que tomar la decisión, lo cierto es que Armenta neutraliza a Claudia y hay que tomar en cuenta que el senador y la alcaldesa, durante la interna del 2019, tenían una alianza, no en balde la familia de la presidenta municipal de Puebla, se la jugó a favor de nacido en Acatzingo.
Pero también ya desde hace tiempo lo comentamos, Armenta neutraliza también a un viejo adversario del gobernador Barbosa, a su ex secretario de Gobernación y diputado federal, Fernando Manzanilla, algo que en este mismo espacio también lo comentamos.
Armenta al parecer es el más competitivo por parte de Morena para tratar de retener la alcaldía de Puebla, pero también del otro lado, de la oposición, el gobernador Barbosa, está pendiente y por supuesto tiene su favorito para poder contender por la alcaldía de Puebla.
El sabio ex gobernador Melquiades Morales Flores, alguna vez, dijo que se gobierna mejor con la oposición y esto parece ser cierto o al menos para él fue mejor. Con Mario Marín como presidente municipal de Puebla, los roces fueron constantes, cuando el nacido en Nativitas Cuatempan, dejó el Charlie Hall, Morales se entendió mejor con su sucesor, el panista, Luis Paredes Moctezuma.
Del lado de la oposición (PAN) para nadie es un secreto que el candidato mejor posicionado, es el ex presidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, quien cuenta con el 36.8 por ciento de las preferencias.
Rivera es amigo del mandatario, ambos fueron compañeros en la legislatura federal; incluso, Barbosa en el 2018 le llegó a ofrecer la candidatura de Morena a la alcaldía a Lalo, para que hicieran dupla y derrotaran el morenovallismo, pero Eduardo no aceptó la oferta, ya después contaré esta historia.
Con Rivera como alcalde, ya lo mencione también en otra entrega, Barbosa no tendría ningún problema, aplicaría la de Melquiades, gobernaría mejor con la oposición y se entendería mejor de lo que lo ha hecho con la actual alcaldesa, Claudia Rivera.
Pero el gobernador Barbosa recibió todavía mejores noticias, el PRI, si el paleolítico partido tricolor, mueve su colita y tiene en Blanca Alcalá y Enrique Doger a dos candidatos, que pueden dividir al voto opositor para dejar el camino libre a Morena.
Vaya que si el mandatario estatal tiene opciones y se va a poder entretener mucho, de aquí al mes de marzo del próximo año.
