Incertidumbre
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
La palabra que hoy mejor define a lo que pasa en el país es incertidumbre, nadie sabe a ciencia exacta qué va a pasar, qué va a suceder, cuándo la pandemia va a ceder en su intensidad, si es que esto sucede.
Las dudas son más que validas, hoy la peor mentira es escuchar o leer a alguien que supuestamente sabe lo que va a ocurrir y es que la incertidumbre política y social prevalece en un México en donde aparentemente no pasa nada, pero pasa todo.
¿Cuándo culminará el confinamiento? ¿Cuándo vamos a poder regresar a la vida anterior que tuvimos antes de la pandemia? ¿En qué condiciones económicas se va a encontrar al país? ¿Quiénes sobrevivieran? ¿Volveremos a ver a nuestros amigos? Todas las dudas aquí expresadas, me parecen más que válidas.
Lo cierto es que la economía debe ser la principal preocupación. Ayer, Moody’s dio a conocer que México, junto con Italia e Inglaterra, serán los tres países que más se verán afectados.
La caía de la economía mexicana se estima en 7 por ciento, pero podría llegar al 7.5 por ciento, de acuerdo a las proyecciones, pero los alcances de este derrumbe aún no son cuantificables.
La emergencia sanitaria ha concentrado la atención de la mayor parte de la población y el tema económico ha quedado en segundo término al igual que el político, pero los efectos de esta vertiente, sin lugar a dudas pueden ser catastróficos e incidir en los resultados del 2021.
La economía sin duda será un tema fundamental para definir el Mood Social, para el próximo año, pero todo dependerá de cuándo vaya a terminar la pandemia, cuándo la población pueda abandonar el confinamiento y regresar a las labores productivas, ahí será cuando se pueda realizar el recuento de los daños.
Es también muy difícil el poder pronosticar si puede haber o no una reactivación de la economía en el corto plazo. Se debe de tomar en cuenta que se trata de una recesión mundial y las condiciones son difíciles en la mayor parte del mundo.
El nuevo Tratado de Libre Comercio (T-Mec), firmado por la administración lopezobardorista, entrará en vigor el uno de junio de este año, esta es una buena noticia para México, pero dependerá de que la economía norteamericana se recupere de manera rápida, pero esto también es incierto, pese a que el presidente norteamericano Donald Trump, le va a inyectar miles de millones de dólares a la economía norteamericana, su futuro (el de Trump) depende de manera directa de una pronta reactivación, debido a que habrá elecciones en los Estados Unidos.
En lo político, aunque también prevalece la incertidumbre, el presidente de la República aprovechó como pocos la pandemia para sentar las bases de un régimen; el cual luce sólido, ante la falta de oposición, pero sobre todo, porque el presidente a partir del 5 de mayo, tendrá la facultad meta constitucional definir por su propia voluntad y sin necesidad de pasar por el Congreso, el presupuesto del país.
Ayer precisamente aborde ese tema en las serpientes y acotaba como el mandatario, acumula más y más poder con la complicidad de la banca de su partido Morena y sus aliados, lo cual, nos puede guiar por el peligroso camino de la dictadura.
Muchas veces, en diversas pláticas, discutí con mi gran amigo, el politólogo y encuestador, David Mendoza, que iba a pasar en el país y él expresaba y no lo olvido que ante la anarquía lo que seguía era la tiranía y creo que no se equivocó, dentro de la famosa teoría del péndulo.
Peligrosamente, México se acerca hacía una dictadura, ante la falta de contrapesos que enfrenta el presidente de la República y la escasa oposición que tiene enfrente, aunque esto pudiera parecerle exagerado a muchos.
El próximo 5 de mayo, la bancada de Morena y sus aliados están citados para que primero se reúna la Comisión de Presupuesto y la de Hacienda con la finalidad de aprobar las modificaciones a la ley y poderle darle facultades a la secretaría de hacienda para modificar el presupuesto de egresos de la federación de manera discrecional.
Ese mismo día, la bancada de Morena y sus aliados PT y PES están llamados para sesionar de manera extraordinaria y aprobar estas modificaciones, para las cuales se necesita solo mayoría simple, es decir, está prácticamente cocinado el asunto.
Con todos los recursos del presupuesto en su manos, con una base social de más de 20 millones de votos de las personas que reciben el apoyo de sus programa sociales y con una oposición medrosa y de rodillas, el presidente tiene todo por delante para poder hacer lo que se le pegue la gana, el problema es, ¿Hacia dónde lleva al país? Se terminó el periodo neoliberal, pero su principal socio y amigo son los Estados Unidos y la única esperanza que tenemos en frente es el T-Mec, vaya contradicción.
