El presidente López y el “affaire” de TV Azteca
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
El lector de noticias, Javier Alatorre, el viernes por la noche, palabras más palabras menos, llamó a los mexicanos a no hacerle caso al subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, quien por instrucciones del presidente López ha estado al frente del combate contra la pandemia del covid19.
El “affaire” protagonizado por el conductor estelar de la televisora del Ajusco deja en claro que existe un doble discurso por parte del presidente de la República, quien oficialmente, apoya a López Gatell, pero por otro lado, utiliza a su aliado mediático para distraer la atención de la opinión pública sobre el tema medular, el desastre económico en el cual navega su administración.
López Obrador le tiene más miedo al desastre económico, que amenaza con convertirse en el peor problema de su fallida administración, que a la propia pandemia, la cual se extiende por el país, sin saber a ciencia cierta, cuánto va a durar, ni cuánto tiempo la gente se va a poder mantener en sus casas.
Oficialmente, el presidente de la República se muestra preocupado por la pandemia, a través del subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, quien es la cara de la administración lopezobradorista en su lucha contra la pandemia, pero a través de los nuevos “soldados del sistema”, TV Azteca manda el mensaje de que no es necesario quedarse en casa y que cuanto antes pueda salir la gente a la calle es mejor, para reactivar la economía, la cual se hunde sin remedio.
Realmente, el presidente no sabe que hacer frente a la pandemia que junto a la debacle económica que ya azota al país, amenaza con dejar sin empleo a más de un millón y medio de mexicanos, lo cual sería una desgracia.
El presidente enfrenta una disyuntiva muy difícil, dejar que la mayor parte población se quede en confinamiento, hasta que la pandemia llegue a su tope, con el consecuente pago de facturas en el tema de la violencia, el desempleo y la tragedia económica o buscar que de manera paulatina, la gente se desespere y haga caso a los llamados del empresario Ricardo Salinas Pliego, el dueño de TZ Azteca, quien una y otra vez ha dejado en claro que el confinamiento si va a matar a miles de personas; en tanto, el coronavirus solo a una parte de las enfermos.
No le falta razón a Salinas Pliego y creo que al propio presidente López, quienes ven la situación de una manera “maltusiana”, el coronavirus va a matar a miles de mexicanos, pero el desempleo y el desastre económico puede ocasionar mucho más víctimas que la propia pandemia.
Ojo, no defiendo, ni justificó la visión del dueño de la Televisora del Ajusco y uno de los principales beneficiaros del actual régimen lopezobradorista, pero no es nada fácil tomar una decisión en este momento, en donde para acabar de agravar la situación, Pemex recibió ya la calificación “bonos basura”, es decir, la paraestatal prácticamente ya no vale nada.
Es en este marco y en esta situación, en donde se debe de circunscribir lo dicho por Alatorre, quien solo es una marioneta del sistema, pero además con cero credibilidad y peso político o social como para poder mover las cosas.
La disyuntiva por la que atraviesa el presidente de la República no es ajena a las que atraviesan otros jefes de estado. Los líderes europeos han optado por el confinamiento de la población, asumiendo las consecuencias que esto ha traído consigo a la economía, mientras que los principales líderes en América como Trump, López Obrador y Bolsonaro, están a favor de la economía y de reactivar cuanto antes la economía de sus países, dejando que la población salga a las calles.
No es extraño que por esta misma circunstancia, tanto Trump como López, enfrenten puntos de vista diferentes por parte de los gobernadores de los estados en sus respectivos países, quienes piden que el confinamiento se mantenga, hasta que como ocurrió en Wuhan, no solo desciendan los casos, sino desaparezcan.
El presidente no puede salir a contradecir a su funcionario, al cual puso al frente de la lucha contra la pandemia y quien en términos generales, ha dado más o menos resultados, el problema es que uso un medio y un vocero como lo fue Alatorre y TV Azteca totalmente deslegitimados y sin audiencia.
El efecto que se buscaba crear fue totalmente contrario a lo que yo me imagino se perseguía, Gatell recibió un amplio respaldo social, por parte de los adeptos del presidente López, así como de una buena parte de la ciudadanía; en tanto, Alatorre fue totalmente repudiado.
López Obrador ya se dio cuenta de que no va a ser fácil el levantar el confinamiento lo más pronto posible para tratar de salvar lo que se pueda salvar ante el desastre económico, tendría que ser él y solo él, quien saliera a decirlo para que entonces el grueso de la población le pudiera hacer caso, pero eso no va a suceder, porque el mandatario de ninguna manera quiere absorber el costo político de que la pandemia alcance niveles de tragedia por su culpa.
