Hasta ahora es exitosa la estrategia contra el Covid-19
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Al corte de esta semana, el balance de los gobiernos de la 4T frente a la pandemia del Covid-19 tiene más un lado exitoso, que el escenario catastrófico que habían deseado los detractores del movimiento lopezobradorista, que se resume en tres aspectos: un bajo y manejable nivel de pérdida en vidas humanas y enfermos; una buena o mediana respuesta social al plan de contingencia y que se supo actuar en los plazos adecuados para enfrentar el avance del coronavirus.
Otro parámetro de éxito, sin duda, es el modelo de comunicación: a nivel federal y el gobierno estatal de Puebla, todos los días informan, enfrentan criticas, responden dudas y analizan la evolución de la pandemia, lo cual les ha permitido estar a la altura de una sociedad mediática y que es muy escéptica frente al papel del Estado Mexicano, luego de décadas de neoliberalismo en que se debilitó al sistema público de salud.
Es prematuro, aventurado e insensato decir que México ya logró salirse del conjunto de países que están sufriendo la peor catástrofe sanitaria por el efecto del Covid–19, pero si se puede afirmar, que hasta ahora, se camina en esa ruta.
Los números son muy elocuentes: hasta ahora el país no llega ni al 1 por ciento del número de infectados que tiene Estados Unidos y ni al 1.5 por ciento del número de enfermos que murieron por coronavirus.
Es cierto que la unión americana se encuentra en el nivel más alto de contagios y muertes, y que México se ubica a tres o cuatro semanas de llegar a la cresta de la curva de enfermos de Covid–19. No obstante, la nación mexicana está muy lejos del desarrollo de la pandemia que se ha vivido en el país vecino del norte.
En América Latina es Brasil el país con el escenario más catastrófico y México no alcanza el 20 por ciento de los enfermos y el 25 por ciento de las muertes que tiene la nación carioca.
Eso significa que ha funcionado la estrategia epidemiológica que encabeza Hugo López–Gatell, cuyo principal mérito es que está operandio con un sistema de salud en crisis que le heredaron a la actual gestión federal los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, que solaparon múltiples fraudes y saqueos a los programas destinados a hacer funcionar hospitales públicos e instituciones de seguridad social.
¿Cuáles son los retos para que este avance no se acabe convirtiendo en un fracaso? Al menos hay tres factores fundamentales:
Primero: que los gobiernos federal y de los estados, se hayan realmente preparado para mitigar la saturación que habrá en los hospitales públicos en las primeras semanas de mayo, que es cuando se ha estimado que habrá los mayores picos de contagios y enfermos graves.
Algunas expertos plantean que en la parte más crítica se podría llegar al extremo que de pudiera haber entre 3 mil y 5 mil nuevos casos positivos de Covid–19 por día.
Segundo: que se logré persuadir a mayores núcleos sociales de que en los próximos 45 días, en los municipios de mayor contagio, de que si funciona y es necesario intensificar las jornadas de confinamiento social y de sana distancia.
Tercero: que se logre frenar a las mafias que sabotean, saquean o lucran con la distribución de insumos médicos.
