Raja política
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Desafortunadamente todo mundo busca sacarle raja política a la terrible situación que vive el país ante la pandemia del coronavirus, empezando por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien está más preocupado por la caída de su popularidad, que por el hecho de la terrible responsabilidad que pesa por sus hombros.
Sus detractores también han aprovechado para demoler al presidente, el cual no parece también quererse ayudar, pues a la par de tener que hacer frente a la terrible pandemia, tiene por delante el reto de sacar al país de la peor crisis económica que se ha vivido, desde la Revolución Mexicana.
Es un hecho que México vive uno de los momentos más críticos de los últimos años, pero sería aún más terrible si alguien quisiera lucrar políticamente con esta tragedia que envuelve a la nación. Todo, absolutamente todo ha pasado a segundo término.
Muchos se preguntan si se podrán llevar a cabo la elecciones del 2021 y aseguran que tendrán un costo político para el partido en el poder, pero eso ya ni siquiera importa, lo más importante es salir bien de la pandemia, con el menor número de víctimas y después pensar en la forma en que habrá de recuperase la economía, luego de haber estado parada durante tanto tiempo.
El esfuerzo que tiene que hacer el país para superar esta situación sin duda es hacia donde se debe de canalizar todo el esfuerzo. Es cierto que el presidente no ha estado a la altura, pero el tema político reitero, se debe dejar a un lado y esperar para un mejor momento.
Sé que muchos estamos enojados con el actuar de las autoridades de los más diversos niveles, pero la unidad es vital en estos momentos de crisis, sin dejar de lado la crítica para tratar de que remediar las situaciones que uno cree no son las mejores.
Es absurdo ver o creer que alguien puede sacar provecho, políticamente hablando de la terrible situación en la que estamos los mexicanos, La pandemia es ya de por si un reto, pero lo es aún más, la terrible situación económica a la que tendremos que hacer frente, una vez que se haya superado la emergencia médica.
La situación es aún más complicada, porque no se sabe a ciencia cierta, hasta cuándo va a durar la contingencia, cuándo vamos a regresar a la normalidad, cuándo ya estaremos en condiciones de volver a la vida de manera normal, nadie a ciencia cierta lo sabe, aunque se estima que a finales de abril termine la etapa crítica y en mayo ya se pueda de manera paulatina, regresar a la normalidad.
El tratar de lucrar políticamente con una tragedia sería una pésima idea, como también lo es, el ver que las autoridades no trabajan de manera coordinada.
Es lamentable el ver que el presidente ha dejado todo el trabajo en manos de los gobernadores, quienes han tomado cada uno medidas por su lado y a su buen entender, las cuales si bien persiguen las mejores intenciones, no son suficientes, sería mejor si todo el país se moviera en una sola línea.
Esto ha permitido como lo dije la semana pasada el regreso de los señores feudales, los amos, los dueños de la horca y del cuchillo, los cuales también buscan recuperar el poder perdido, ante la indiferencia del gobierno federal.
La oposición realmente vive también un momento peligroso, porque no debe de lucrar con el problema sanitario que vive el país y debe de solidarizarse con la situación, pero a la vez, tampoco debe de quedarse callada ante los errores gubernamentales.
El tema es que tanto el PAN como el PRI carecen de la suficiente fuerza moral para poder criticar al gobierno, sin embargo, si deben de tratar de sr un contrapeso ante las acciones gubernamentales, que deben de enfocarse a combatir la pandemia.
Esperemos que todos estames a la altura del reto que tenemos enfrente, de esto depende en gran parte, el que la sociedad mexicana no salga tan afectada tras el paso de la pandemia y cuando hablo de salir no tan afectada, me refiero a que superemos lo más rápido posible, la terrible situación económica que se avecina y eso solo se puede lograr si estamos unidos.
Lo que si se debe de destacar es que la sociedad organizada ha sido la que ha dado la cara por el país, no el gobierno, no los partidos políticos, sino la gente que ha sabido organizarse, hacer conciencia y en todo caso, abre la puerta de una esperanza, de un México que sin duda va a cambiar a partir de la tragedia desencadenada por la llegada del coronavirus y sus estragos.
