Llegó la hora de la verdad
Por Ricardo Morales
Las Serpientes
Lo que tanto se temía finalmente llegó, necesariamente los mexicanos tendremos que reducir nuestras actividades cotidianas lo más posible, en algunos casos ni siquiera salir de casa, para evitar que la pandemia del Covid-19 se propague con mayor rapidez, al punto de que colapse a nuestro sistema de salud y también ponga en riesgo a médicos y enfermeras.
La batalla por la supervivencia llegó y nos va a poner a prueba como sociedad. Las consecuencias de parar, sin duda, serán terribles, pero no queda de otra, la situación es de emergencia, aunque muchos se enojen y consideren que quienes hablamos así somos alarmistas.
De verdad es muy triste ver la actitud que ha sumido el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, a quien simplemente le ha quedado muy grande la responsabilidad y como El Quijote, pelea ya hasta con los molinos de viento, en vez de asumir su responsabilidad y poner en marcha un plan de emergencia para dotar de material y equipo a los médicos y hospitales del país.
Es una lástima ver a un presidente de la República más preocupado por criticar la inversión en energía eólica (La Rumorosa, Tijuana) que en ponerse al frente de los esfuerzos para combatir el coronavirus, cuya carga ha dejado de manera exclusiva en manos del subsecretario Hugo López Gatell y de funcionarios de segundo nivel dentro de la administración pública federal.
¿Qué necesidad había de irse a una gira de trabajo el fin de semana para poner en marcha, una escuela sin terminar y un estadio de béisbol? Absurdo, totalmente absurdo.
Como lo es también el hecho de que siga dividiendo en estos momentos tan difíciles al país, al señalar que los conservadores son los que quieren que se quede en casa para apodarse del país, de verdad, sería de risa su actuar, si no fuera tan trágico lo que está ocurriendo.
Vale más la pena resaltar la labor de los héroes de esta guerra en contra del coronavirus, médicos, enfermeras e integrantes de los cuerpos de seguridad de todo el país, que están en el frente de batalla, quienes aún en condiciones totalmente adversas, siguen de pie y dando la cara por nuestro país.
Es totalmente condenable el hecho de que algunas enfermeras, hayan sido agredidas este fin de semana y se les haya arrojado encima cloro para tratar de desinfectarlas, totalmente repudiable la situación, así como también el hecho de tenerlas trabajando bajo las condiciones en las cuales se les tiene.
De llamar la atención que una buena parte de la población entendió el llamado a mantenerse en casa y evitar el socializar manteniendo lo que el gobierno ha llamado la sana distancia, pero también el hecho de que muchos decidieron salir el fin de semana de sus casas y visitar el centro histórico en compañía de sus hijos e incluso comer en la calle, algo totalmente irresponsable.
Como también resulta irresponsable el hecho de que ya algunos bares y restaurantes de la zona comercial de Sonata, en la zona de Angelópolis, de manera totalmente criminal hayan anunciado que hoy de nueva cuenta reabrirán sus puertas. ¿En dónde está la autoridad? ¿Dónde está doña Karina Pérez Popoca? ¿De cuánto habrá sido el moche para hacerse de la vista gorda?
Si bien es cierto que es responsabilidad de cada quien el decidir quedarse en casa o no, lo es también el hecho de que las autoridades son un factor fundamental para evitar que la pandemia crezca.
Los empresarios irresponsables y sin escrúpulos que arriesgan a su gente en pos de ganarse unos pesos, arriesgan también a sus propias familias y arriesgan también al resto de la población, porque son un foco de transmisión del virus, se deben de aplicar medidas más estrictas para evitar estas situaciones.
Son también irresponsables aquellos presidentes municipales que permanecen con los brazos cruzados, mientras la enfermedad se extiende por todos los rincones del país, no se trata de frenar la vida, pero sí de evitar las concentraciones masivas y sobre todo aquellas que tienen como pretexto, el tema social.
Reprobable también, la entrega de recursos por parte del gobierno federal y específicamente de la secretaría del Bienestar, el día de ayer en la junta auxiliar de San Andrés Azumiatla, carajo que no entienden, de verdad indigna el hecho de ver el valemadrismo de la 4T ante la pandemia.
La emergencia es real, algunos dicen que de todos modos prefieren contagiarse y ver qué pasa a morir de hambre en sus casas junto con sus familias y tienen su parte de razón, en eso debería de trabajar mejor el gobierno federal, en vez de mantener su actitud de indiferencia ante la pandemia.

