Comparecencias con spa incluido
Contracara
Por Enrique Núñez/@contracara68
En medio de una comodidad envidiable, la mayoría de los secretarios han rendido su comparecencia ante los diputados. Exactamente igual que como sucedió en los tiempos del priismo y del morenovallismo, los titulares de las dependencias han gozado de un blindaje por parte del Poder Legislativo.
Los diputados, la mayoría de Morena, repiten las mismas prácticas que realizaron los legisladores del PRI y del PAN cuando estos partidos eran gobierno. Pocos y ligeros cuestionamientos se han realizado a las y los secretarios que ya han rendido cuentas.
Si bien es cierto que los responsables de las dependencias apenas han cumplido medio año al frente de sus carteras, la oposición cuenta con mucha experiencia y arsenal para cuestionarles el desempeño o la falta de trabajo que cada titular suma en su haber.
Es evidente la falta de contrapeso en el Congreso del Estado en donde los diputados locales más parecen terapeutas de un spa, que reciben a los titulares de las dependencias con mascarillas y masajes, que representantes del pueblo.
El blindaje demuestra una debilidad de la oposición. Los diputados del PAN y del PRI no han sabido o no han querido cuestionar severamente a los secretarios y a las secretarias sobre las fallas, carencias u omisiones que cada dependencia tiene y eso que en muchos de los casos, las comparecencias se realizan ante las comisiones, es decir, sólo con los diputados que, en teoría, conocen los temas clave.
Para gran parte de los secretarios y de las secretarias, esta primera rendición de cuentas se ha realizado de manera tan tersa que uno se pregunta dónde está el cambio de gobierno y más aún, en dónde quedó la independencia de poderes.
Si la oposición continúa actuando de esta manera y llega a las elecciones de 2021 con la misma estrategia, está claro que Morena encontrará un día de campo en la contienda.
Por el bien de los poblanos, esperemos que esta actitud cambie durante las comparecencias que faltan, principalmente en aquellas donde la sociedad ha hecho los mayores reclamos. Este martes por ejemplo, Guillermo Aréchiga, el secretario del Transporte habrá de detallar el tema de alza en el precio del pasaje y los acuerdos con los concesionarios del transporte público.
Esperemos que se le cuestione cuáles serán las características que habrán de presentar todas las unidades que brinden el servicio de transporte público desde el jueves 13 de febrero, cuando venza el plazo que dio el gobierno para modernizar las unidades y garantizar la seguridad de los pasajeros.
El tema ya no es si habrá o no prorrogas, ayer Aréchiga sostuvo que no será así, pero entonces surge la duda sobre si todas las unidades del transporte público que circulen a partir de ese jueves contarán con los sistemas de seguridad –cámaras, conectividad al C5, botones de pánico, etc.-, así como las adecuaciones que se pidieron como el contador de personas y que las unidades se encuentren en condiciones dignas.
No queremos que a mediados del próximo mes, el secretario nos salga con su batea de babas señalando que ahí están un montón de papelitos firmados que amparan a los transportistas y que les darán un nuevo plazo para cumplir con lo que ellos mismos se comprometieron.
Dos preguntas más: ¿veremos en algún momento de las comparecencias aparecer a una oposición seria y articulada, capaz de poner en aprietos a los secretarios?
¿O seguiremos viendo a los secretarios en el Congreso, como si estuvieran disfrutando de unas vacaciones en un Hotel Resort con spa incluido?
Veremos y diremos.
