La mafia del transporte, encabezada por Abraham Sánchez, se vuelve a incrustar en gobierno estatal
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Mucho cuidado debe tener el actual gobierno estatal porque los líderes de la mafia del transporte púbico, encabezada por Abraham Sánchez González, sigue incrustada en las filas de la administración estatal. Es el mismo grupo de interés que permitió muchos de los vicios y abusos con que se echó a andar las rutas 1 y 3 de la Red de Transporte Articulado (Ruta), es decir el metrobús.
Esa mafia es encabezada por Abraham Sánchez, junto con Anuar Musalen Valencia y Héctor Ibarra Cadena, quienes estarían refugiados en el organismo operador de Carreteras de Cuota, luego en el gobierno interno de Guillermo Pacheco Pulido controlaron la subsecretaría del Transporte, que tuvo como titular a Alberto Vivas, quien es parte de la misma cofradía.
Abraham Sánchez ha sido el autor de los vicios que tienen todas las rutas del transporte público de Puebla, ya que este hombre que primero fue un devoto priista y luego un morenovallista converso, desde el gobierno de Manuel Bartlett Díaz y hasta el de Mario Marín Torres fue el responsable del diseño de todos los derroteros de camiones, microbuses y camionetas dedicadas al traslado de pasajeros.
En la gestión de Rafael Moreno Valle primero estuvo fuera del gobierno, pero luego regresó para meter mano en el diseño de Ruta.
Sánchez González al inicio del sexenio morenovallista se vinculó a Jesús Padilla Zenteno, un polémico concesionario del transporte público de la Ciudad de México. El segundo de ellos preside una organización llamada Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM).
Resulta que cuando Abraham Sánchez, al inicio del sexenio morenovallista fue sacado del gobierno del estado –por órdenes del entonces secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto–, lo nombraron delegado para Puebla de la AMTM, la organización de Jesús Padilla.
AMTM fue un grupo de mucha presión y tráfico de intereses con el gobierno de Moreno Valle, que al final logró que el Poder Ejecutivo le quitara a la empresa Estrella Roja el control de la primera ruta del metrobús y se le diera a Jesús Padilla Zenteno, quien incorporó autobuses ya usados que había sacado de circulación de la Ciudad de México y del estado de México.
Lo interesante, es que en el año 2016 cuando se generó la entrega de Ruta a Padilla Zenteno, quien operó dicho beneficio fue Abraham Sánchez, que para ese entonces ya era morenovallista y coordinador del Transporte Público del gobierno del estado, sin dejar de seguir encabezando la AMTM. Es decir, había un control de todo.
Esa dupla entre Abraham Sánchez y Jesús Padilla volvió a exhibir su influencia en el gobierno de José Antonio Gali Fayad, cuando apareció la troncal 3 de Ruta.
Resulta que Jesús Padilla Zenteno aparte de controlar Ruta 1, maneja al grupo de 27 autobuses que cubren el derrotero entre el Periférico y el Parque Ecológico, y esta línea fue ampliamente beneficiada por la administración de Gali.
Me explico: cada vez que se ha creado una nueva troncal del metrobús, se saca de circulación a las rutas convencionales del transporte público. Ya sea que dejan de funcionar o se les cambia los recorridos.
Pero cuando se creó la Ruta 3 del metrobús, en la época de Gali, en el bulevar Valsequillo se dejó que siga funcionando una línea de autobuses, que corre de manera paralela a Ruta, lo que no pasa en el resto de la ciudad.
Esa línea beneficiada, que no fue sacada de sus recorridos originales y que tiene más o menos el mismo itinerario que el metrobús, es el grupo de camiones Periférico–Parque Ecológico, propiedad de Jesús Padilla.
Y eso es posible a las artes tramposas de Abraham Sánchez.
Alguien que se prepara para seguir haciendo de las suyas en el transporte público de Puebla y que parece estar sobreviviendo a la 4T.
