Marko Cortés rechazó sumarse a estrategia de defensa de Jorge Aguilar Chedraui
Cuitlatlán
Fermín Alejandro García
Sabedor de que seré el epicentro de la cruzada anticorrupción del nuevo gobierno estatal en contra de los abusos del morenovallismo, Jorge Aguilar Chedraui ha decidido atrincherarse en el PAN, buscar que cualquier proceso o investigación en su contra se asuma como un ataque contra el blanquiazul. Esa estrategia hasta ahora poco le ha funcionado, ya que fue rechazada por el líder nacional del partido, Marko Cortés Mendoza, quien se negó a asumir la defensa de quien fuera el primer secretario de Salud en el sexenio del extinto exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Una vez que inició el gobierno de Luis Miguel Barbosa Huerta y se conoció que hay una investigación en curso contra los actos de corrupción que dominaron en la Secretaría de Salud (Ssa), Jorge Aguilar buscó aplicar una estrategia de involucrar al PAN para frenar cualquier intento de iniciar procesos en su contra y negociar que se sancione a cualquiera de los titulares de la Ssa que le siguieron a él en dicho cargo.
Para ello, dicen fuentes bien informadas, que Jorge Aguilar habría conseguido una audiencia con el presidente nacional del PAN, Marko Cortés, quien recibió al morenovallista, lo escuchó, lo cuestionó y le pidió por escrito un expediente con los argumentos de defensa a su favor.
La propuesta principal de Aguilar Chedraui, se dice, era que Marko Cortés se trasladara a la ciudad de Puebla y acompañado de figuras del panismo nacional ofreciera una rueda de prensa, en la cual se le exigiera al gobierno de Luis Miguel Barbosa Huerta frenar una supuesta de “cacería de brujas” contra quienes colaboraron con Rafael Moreno Valle Rosas, al tiempo de advertir que el Partido Acción Nacional cerraba filas en torno a la defensa del ex secretario de Salud y expresidente del Congreso del estado durante la segunda mitad del sexenio morenovallista.
Dicen los enterados que la respuesta de Marko Cortés, días después de la audiencia, es que valoraba que el tema no está lo suficientemente sustentado para que la dirigencia nacional del PAN entre en una abierta y directa confrontación con la administración de Luis Miguel Barbosa Huerta.
En el fondo, dicen los conocedores de las entrañas del PAN, es que Marko Cortés tiene más interés en cobrar cuentas del pasado que en iniciar nuevos pleitos.
Y es que tiene presente que durante el conflictivo y complicado proceso electoral de 2018, Rafael Moreno Valle cometió actos de alta traición en contra del PAN, que fue una parte fundamental para que la campaña del entonces candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés nunca pudiera despegar.
A finales de 2017, Anaya y Moreno Valle llegaron un acuerdo mediante el cual el primero cedía que Martha Érika Alonso Hidalgo se convirtiera en candidata del PAN a la gubernatura de Puebla, a cambio que desde el gobierno estatal poblano se apoyara financieramente a la campaña del abanderado presidencial.
Moreno Valle no cumplió ese acuerdo. En la campaña electoral de 2018, el político poblano se ciñó a las instrucciones del gobierno de Enrique Peña Nieto de bloquear las actividades proselitistas de Ricardo Anaya Cortés, con quien enfrentaba un conflicto personal. Por esa razón durante la mayor parte del periodo de la contienda, en Puebla no había la más mínima propaganda para el aspirante presidencial del albiazul.
En esa contienda, Jorge Aguilar Chedraui fue postulado como candidato a diputado federal y seguía siendo parte del grupo compacto de Rafael Moreno Valle Rosas, por lo que de alguna manera fue corresponsable del bloqueo que se hizo a la campaña de Ricardo Anaya, quien a su vez ha sido el mentor político de Marko Cortés.
Falló el acercamiento a Morena
Luego de la muerte trágica de Rafael Moreno Valle Rosas y Martha Érika Alonso Hidalgo, el 24 de diciembre de 2018, hubo dos connotados morenovallistas que guardaron silencio y desaparecieron de la escena pública: Jorge Aguilar Chedraui y Patricia Leal Islas.
Tal parece que quisieron pasar desapercibidos, sabedores que se les había acabado de la vasta impunidad de la que gozaron a lo largo del dominio político de Rafael Moreno Valle Rosas.
En la contienda por la gubernatura de 2019, Jorge Aguilar apareció esporádicamente, sin mucho compromiso, apoyando al fallido candidato común del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, Enrique Cárdenas Sánchez.
Y es que a lo largo de la campaña, por lo menos en tres ocasiones Jorge Aguilar utilizando a viejos aliados políticos, solicitó una entrevista con Luis Miguel Barbosa Huerta, quien siempre rechazó todo tipo de dialogo o comunicación indirecta con los morenovallistas.
Al parecer, Aguilar Chedraui estaba dispuesto a ofrecer información, dinero, apoyo político o incluso a renunciar públicamente al PAN, con tal de llegar a una negociación con el entonces candidato de Morena a cambio de obtener impunidad al iniciar el nuevo gobierno estatal.
Quería seguir los pasos del diputado local Marcelo García Almaguer, otro connotado morenovallista que se muere de miedo de que lo investiguen en sus excesos, razón por la cual dejó el PAN y ahora se ha puesto a las órdenes de Morena.
