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Televisa y Femexfut sabían de la venta ilegal de Lobos BUAP y guardaron silencio

Televisa y Femexfut sabían de la venta ilegal de Lobos BUAP y guardaron silencio

Cuitlatlán

Por Fermín Alejandro García

En el conflicto legal que se ha desatado por la venta de Lobos BUAP al Club Juárez, la Universidad Autónoma de Puebla tiene todos los factores legales a su favor para derrotar a quienes participaron en esa operación fraudulenta. Algo que llama la atención en todo el entramado que implicó el ceder de manera ilegal los derechos de ese equipo de futbol, es que Televisa y la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) supieron desde un inicio que se trataba de una operación ilegal y que la razón jurídica la asistía a la UAP, y aún así avalaron los actos violatorios del derecho civil.

En su momento se le advirtió a la empresa Televisa que quien le había concedido la autorización de trasmitir en exclusiva los partidos de Lobos BUAP era un representante sin facultades legales para firmar ese acuerdo y aún así, la televisora ignoró el llamado y lo dio por válido.

Sobre la Femexfut pesa el antecedente que –en diciembre pasado– directivos de ese organismo fungieron como mediadores para aclarar que la UAP tenía los derechos legales sobre Lobos BUAP y que un grupo de empresarios, encabezados por Mario Mendivil, no tenían facultades de vender el equipo. Pese a ese antecedente, la federación permitió que dicho conjunto fuera transferido a Ciudad Juárez, sin la autorización de la Universidad Autónoma de Puebla.

Ahora, Televisa, la Femexfut y el grupo de empresarios involucrados en la venta ilegal de Lobos BUAP, encabezan una campaña mediática –en la prensa nacional– contra la UAP, en lo que parece ser un intento de quitarle a la Universidad Autónoma de Puebla la propiedad del equipo, el no cubrirle un millonario adeudo y evitar que instancias judiciales vayan al fondo de este fraude.

El próximo 5 de agosto habrá una audiencia conciliatoria entre la representación legal de la UAP y los propietarios de la empresa Garden Teas de México, entre los que se encuentra Mario Mendivil, en la cual si no se llega a un acuerdo, entonces se empezará a desahogar las pruebas que se han presentado, principalmente de la universidad, que busca demostrar que fue ilegal que dicha empresa se ostentara como la titular de los derechos de propiedad de Lobos UAP.

La empresa Garden Teas de México le hizo un deposito a la UAP de 90 millones de pesos, mismo que fue consignado por un juzgado el pasado 24 de junio, bajo el argumento de que era el pago convenido para poder vender a Lobos BUAP y que ello, le daba facultades para negociar su traspaso a una empresa de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Sin embargo, la UAP en ese mismo juzgado, el pasado 11 de julio, aceptó los 90 millones de pesos en cuestión, pero no como parte de un proceso de venta del equipo, ya que nunca ha autorizado que Lobos BUAP deje de ser parte de la institución. Se admitió el depósito como parte de un adeudo que Graden Teas de México tiene con la universidad –desde abril de 2018– por un monto de 180 millones de pesos.

En lo que una instancia legal analiza el caso y determina a quién le asiste la razón, tal parece que la estrategia que han tomado algunos directivos de Garden Teas, de Televisa y de la Federación Mexicana de Fútbol –la cual avaló la venta fraudulenta–, ha sido desatar una campaña negra contra la UAP y su rector Alfonso Esparza Ortiz, sabedores de que legalmente están derrotados.

De ahí es donde ha surgido una campaña de ataques periodísticos en el sentido de que el rector de la UAP estaría siendo auditado por presuntos desvíos de 400 millones de pesos, en torno al manejo de Lobos BUAP, y que si hija, Luza Esparza, se habría beneficiado económicamente con los ingresos del equipo de futbol.

La intención de esos ataques es intentar “doblar” a Alfonso Esparza para que no continúe con el reclamo legal por la venta indebida de Lobos BUAP. Se intenta llevarlo a una negociación. Lo que se quiere hacer es la misma fórmula que funcionó con anteriores rectores de la UAP, que se rindieron ante la presión mediática de Televisa y las actitudes gangsteriles de la Femexfut, que ha sido un factor que ha ensombrecido al futbol nacional.

Los antecedentes del fraude

Para entender lo qué pasó con este asunto, es necesario seguir la siguiente cronología:

Lobos BUAP originalmente era propiedad de una asociación civil llamada Club Lobos BUAP, la cual se constituyó en 2011 y abarcaba 9 equipos de futbol, entre ellos uno de primera división, las fuerzas básica y uno femenil.

En abril de 2018 el equipo Lobos BUAP enfrentaba el riesgo de descender de la primera división del futbol profesional. Para evitarlo, había la obligación de pagar a la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) la fuerte suma de 120 millones de pesos, mismos que no tenía la Universidad Autónoma de Puebla. Se encontró como solución el invitar a inversionistas a aportar esos fondos para garantizar que, dicho bando deportivo siguiera jugando en Puebla y en torno a la institución de educación superior más importante del estado.

Fue entonces cuando aparecen en la escena de Lobos BUAP los empresarios Juan Carlos Bozikian, Mario Mendivil y Antonio Álvarez, quienes representan a la empresa Garden Teas de México y aceptaron invertir en el equipo, por lo que firmaron con la rectoría de la UAP un convenio el 30 de abril de 2018. ¿Qué decía ese acuerdo? Establecía lo siguiente:

Garden Teas de México tomaba el control de operaciones de Lobos UAP, que implica obligaciones laborales y fiscales, pero no se le cedía los derechos de propiedad del equipo.

Eso implicaba, que si en algún momento había la posibilidad de la venta del equipo, era una decisión que debían adoptar en su conjunto la UAP y los empresarios encabezados por Mario Mendivil. Es decir, es algo que no podía hacer de manera unilateral Garden Teas de México, empresa a la que nunca se le entregó el dominio de propiedad.

El acuerdo incluía la aportación de Garden Teas de los 120 millones de pesos que demandaba la Femexfut, mismos que se le pagaron de inmediato, y la aportación de otros 180 millones de pesos, destinados a garantizar la operación del equipo y que se tendrían que cubrir en un plazo máximo de tres años. La entrega de la segunda cantidad quedó pendiente.

Un mes después, en una asamblea extraordinaria, la mayoría de los integrantes de la asociación Club Lobos BUAP dejaron el cargo, a excepción de la UAP, como una manera de garantizar los acuerdos con Garden Teas de México, que tenía como pendiente la inversión de 180 millones de pesos.

El acuerdo aceptado por los dueños de Garden Teas México solo lo supieron sostener cuatro meses, ya que para agosto del años pasado ya había muchos conflictos provocados por estos inversionistas. Entre ellos, que no cumplían con el pago de salarios de los jugadores de Lobos BUAP y compromisos con patrocinadores.

Lo más sorprendente es que para ese entonces Mario Mendivil y sus socios ya le exigían a la UAP les regresaran los 120 millones de pesos, más intereses, que pagaron por Lobos BUAP, mismos que nunca tuvo la institución, pues de inmediato se transfirieron a la Femexfut, cuatro meses antes.

Al mismo tiempo, las quejas de los jugadores fue lo que provocó la intervención de directivos de la Femexfut, que el 13 de diciembre de 218, organizaron una mediación entre la UAP y los dueños de Garden Teas México, misma que se hizo en las oficinas de los directivos de la compañía y que dio por resultado un convenio de transacción, el cual acabó siendo favorable para la universidad.

Ese convenio de transacción tiene cuatro partes fundamentales, de mucho peso en el actual conflicto, que son las siguientes:

Primero: queda vigente el convenio original, el del 30 de abril de 2018, mediante el cual Garden Teas se comprometía a pagar dos cantidades: 120 y 180 millones de pesos.

Segundo: Garden Teas se comprometió a pagar la nómina atrasada de los jugadores de Lobos BUAP y tomar el control administrativo, de recursos humanos, financieros y con terceros. Esta parte quedó asentada en la cláusula ”…2.4”.

Tercero: Si en algún momento Garden Teas México se veía obligado a vender o ceder el equipo Lobos BUAP, debería pagarle a la UAP una cantidad de 90 millones de pesos, como mínimo.

Cuarto: Que si no se cumplía con el acuerdo original, el del 30 de abril de 2018, por alguna de las dos partes, entonces este se desintegraba y las cosas en torno a Lobos BUAP regresaba todo a su estado original, antes del 13 de diciembre.

Algo muy importante en este convenio transaccional, es que nunca se le cedió el control absoluto o el dominio de Lobos BUAP a Garden Teas México, tal como ahora argumenta dicha empresa.

Se asienta –en la cláusula 2.4– que para vender o ceder  el equipo se requiere obligatoriamente el que esté de acuerdo la UAP. Es algo que no podía hacer solos los inversionistas de Garden Teas.

La venta ilegal

En mayo de este año, por reportes de prensa, no por un anuncio legal o por voz de los inversionistas de Garden Teas México, en la UAP se enteraron en mayo de este año que Lobos BUAP había sido vendido a un club de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Lo más grave o ruin de esta historia se descubrió que en diciembre de 2018, al mismo tiempo que se firmaba el acuerdo de conciliación entre la UAP y Garden Teas, con la mediación de la Fexmexfut, se expedía una factura en la que Mario Mendivil –en su calidad de administrador de Lobos BUAP—le cedía a Garden Teas los derechos federativos del equipo.

Dicho de otra manera, los directivos de Garden Teas al mismo tiempo que firmaban un acuerdo para cumplir las obligaciones que tenían con la UAP, se ponían a vender Lobos BUAP. Es como si alguien le debe la renta de un departamento a un propietario y el día que ofrece cubrir los adeudos, al mismo tiempo se pone vender el inmueble pese a que no es el dueño.

También se descubrió que en enero de este año, se firmó un contrató de cesión de derechos a Televisa para la trasmisión exclusiva de los partidos de Lobos BUAP y que a nombre del equipo, firmó José Francisco de Dios Gómez, quien no tiene la calidad legal de ceder bienes jurídicos del equipo de futbol. Aunque se le advirtió a la televisora, esta hizo mutis.

Y lo peor, que la Femexfut pese a que sabía que Garden Teas México no estaba cumpliendo sus compromisos con la UAP y que no tenía la propiedad de Lobos BUAP, permitió que dicha compañía vendiera el quipo y lo avaló, con lo cual violó las normas del derecho civil.