Rocío Sánchez se ostenta como la candidata oficial de la SGG para ganar la presidencia del PAN
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
Una panista que ha estado muy activa en los últimos días es Rocío Sánchez de la Vega, quien se presenta ante líderes y militantes albiazules como la aspirante más fuerte a ocupar la próxima presidencia del Comité Municipal del PAN de la ciudad de Puebla. Eso no tendría nada de extraño si no fuera porque esta mujer se ostenta como “la candidata oficial” de la Secretaría General de Gobierno (SGG) y en especial, de Francisco Ramos Montaño, quien es subsecretario de Desarrollo Político de esa dependencia del Poder Ejecutivo estatal.
Rocío Sánchez de la Vega cobró notoriedad porque siendo delegada del Instituto Nacional de Migración (INM) en Puebla, en enero de 2012, fue grabada mientras ofrecía la compra de votos a militantes del PAN para que sufragaran por Ernesto Cordero Arroyo, quien en ese entonces competía por la candidatura presidencial del PAN.
El escándalo que enfrentó en el PAN y una larga lista de acusaciones sobre presuntos actos de corrupción y de abuso de autoridad que habría cometido en la delegación del INM, provocaron que en los últimos años esta mujer estuviera alejada de los reflectores de la opinión pública. Sin embargo ahora está de regreso y busca ganar la dirigencia del Comité Municipal panista en la capital, pero presumiendo ser la candidata de la SGG.
Desde hace varios días, cuentan fuentes confiables, la exfuncionaria federal ha buscado a varios líderes y núcleos de militantes panistas para pedirles su apoyo para ser candidata a la dirigencia local del PAN. La forma en que les solicita su adhesión es muy peculiar, pues dicen que asevera lo siguiente:
Les dice que la SGG, que preside Fernando Manzanilla Prieto, es la instancia que tiene el control de los procesos internos del PAN para elegir a dirigentes municipales del partido.
Que presuntamente existiría una nómina para que se anoten los panistas que quieran apoyarla en esta empresa y que los fondos para el pago de esa lista, saldría de las arcas del gobierno estatal.
Y que quien estaría atrás de su candidatura es Francisco Ramos Montaño, el subsecretario de Desarrollo Político de la SGG, quien estaría coordinando el control de una parte del PAN de la capital con la ex regidora del Panal, Silvia Argüello.
Ese supuesto dicho de Rocío Sánchez de la Vega ha generado mucha inquietud dentro del PAN, pues la reacción de algunos panistas es creer en esa versión y buscar la posibilidad de entrar a una nómina oficial para enfrentar el periodo de sequía presupuestal que les ha causado la pérdida del poder político del partido en el estado.
Otros han reaccionado con incredulidad o sorpresa, al expresar que no creían que la crisis del PAN fuera tan profunda como para que ahora dependan de un gobierno que se supone es un poderoso rival político.
Sea cierta o falsa esa versión, lo que si es una realidad es que Rocío Sánchez de la Vega ya logró generar un escándalo en torno el proceso interno del PAN para elegir una nueva dirigencia en la capital. Una dinámica que es propia de esta panista.
En enero de 2012, cuando era delegada del INM y se acercaba la fecha para que el PAN definiera a su abanderado presidencial, esta mujer fue grabada en una conversación –que duró 20 minutos– en la cual se le escucha estar ofreciendo “incentivos” o “bonos” para los panistas que logren llevar un número importante de miembros del albiazul a sufragar a favor de Ernesto Cordero, quien competía contra Josefina Vázquez Mota por la candidatura presidencial.
Se supone que la grabación se captó en un inmueble ubicado entre las calles 33 Oriente y 11 Sur de la ciudad de Puebla. Ahí se escucha a la entonces funcionaria federal diciendo que cada asistente a ese encuentro tenía que presentar una lista de 20 posibles votantes a favor de Cordero Arroyo y garantizar que, por lo menos 13 integrantes de cada grupo, sufragaran por el contrincante de Vázquez Mota.
En el audio se oye como les remarca que quienes logren llevar a votar a un mínimo de 13 militantes panistas van a recibir un “incentivo” económico, y los que consigan hacer lo mismo con más de 30 personas, entonces les otorgarían un “bono”.
El propio equipo de Josefina Vázquez Mota es el que denunció ante la Comisión Nacional de Elecciones del partido el comportamiento de Rocío Sánchez de la Vega, una queja que al parecer no surtió efecto debido a la derrota que Ernesto Cordero finalmente sufrió en el proceso interno de PAN.
Durante su gestión como delegada del INM en Puebla, Sánchez de la Vega enfrentó por lo menos tres denuncias por abusos de autoridad, presuntos actos de corrupción y evasión de indocumentados que estaban retenidos en la estación migratoria de Puebla.
Un caso muy sonado fue la agresión que en Puebla sufrió el fotoperiodista Irineo Mújica, quien el 26 de julio de 2010, cuando viajaba en un tren para hacer un reportaje del paso de migrantes centroamericanos fue detenido de manera ilegal por personal del INM, quienes lo golpearon y lo habrían despojado de su equipo fotográfico.
Se abrió una investigación y esta resultó negativa para Rocío Sánchez de Vega, quien en lugar de sancionar la agresión, habría protegido a quienes la perpetraron.
En septiembre de 2011, integrantes del Centro Nacional de Comunicación Social y la organización Litigio Estratégico en Derechos Humanos, encabezada por Fabián Sánchez Matus, denunciaron que había una orden de arresto contra Rocío Sánchez por el caso de Irineo Mújica, pero el Instituto Nacional de Migración protegía a esta mujer y se negaba a ejecutar dicho mandato judicial.
