La mano dura
Las Serpientes
Por Ricardo Morales
Una de las designaciones realizada por el gobernador electo, Miguel Barbosa, que mejor ha sido recibida por parte de los analistas y de la sociedad en general, es la del Almirante Marco Antonio Ortega Siu, quien a partir de 1 de agosto será el encargado de la Seguridad Pública en Puebla.
El militar presume una impecable hoja de servicios, aunado a que es un especialista en inteligencia. Ortega encabezó la operación que derivó en la captura de Joaquín Guzmán Loera alias “El Chapo”, el criminal más buscado en este país y el mundo.
Su designación, reiteró, cayó en términos generales muy bien, porque Puebla vive angustiada, asediada por una escalada delictiva como nunca se había visto en su historia, aderezada en parte por la incertidumbre generada por la inestabilidad política y también por la indolencia de las autoridades municipales, las cuales se han visto rebasadas para poder combatir a la delincuencia.
Ortega Siu es visto como una especie de “héroe” que va a venir a salvar a la entidad de esta terrible, situación, al menos su currículum, da cierta esperanza debido a su experiencia.
La otra cara de la moneda es la necesidad que se tiene ya de recurrir a la “mano dura” de un militar para poner en cintura a los cuerpos de seguridad de la Angelópolis, de ese tamaño es la complejidad del fenómeno que azota a Puebla, que se tuvo que recurrir a un personaje de esta trayectoria.
No faltan, por supuesto, como en todo ser humano los “asegunes” y es que durante las operaciones realizadas por Ortega Siu en los estados de Durango y Sinaloa no faltaron los señalamientos por parte de algunos pobladores, quienes lo señalan como violador a los derechos humanos, de acuerdo al portal “Animal Político”.
También existen algunas denuncias de acuerdo al portal el Lado B, en contra de Ortega Siu y personal de la Marina Armada de México, por sus operaciones en el estado de Tamaulipas, en donde algunas familias señalan que varios de sus parientes fueron desaparecidos.
Es decir, quien será el nuevo secretario de Seguridad Pública no es ningún “blandito”; por supuesto, no faltará quien justifique el uso total y absoluto de la fuerza con tal de que se erradique la delincuencia, la cual ha puesto en jaque a las autoridades.
Incluso, algunos amigos me han dicho que mientras uno sea buen ciudadano y respetuoso de la ley, no hay nada que temer y que los que se deben de preocupar son los malos, porque por fin llegó la “mano dura” para castigar a los delincuentes.
Esta postura tiene su parte de razón, el problema es cuando esta misma “mano dura” se usa para castigar a los ciudadanos o a la disidencia, a los enemigos políticos, lo cual espero que no suceda.
El objetivo de contar con un personaje de la experiencia del Almirante Marco Antonio Ortega Siu, creo, debe de ser aprovechar su experiencia, para bajar los índices delictivos en Puebla, pero con estricto apego y respeto a los derechos humanos.
Debe de existir mano dura y cero tolerancia en contra de los delincuentes, pero con mucho cuidado de no rebasar la delegada línea de lo permitido.
Polémicos nombramientos. El gobernador electo, Luis Miguel Barbosa, realizó la semana pasada una serie de polémico nombramientos, entre estos destacan los de Guillermo Aréchiga Santamaría como secretario de Movilidad y Transporte, de Fabiana Briceño Suárez en Turismo y Karen Berlanga en la Contraloría.
Aréchiga no sabe absolutamente nada sobre el tema de movilidad y transporte, el cual tiene una complejidad tremenda y está en el “ojo del huracán”, por el incremento a la tarifa que demandan varias organizaciones.
Fabiana Briceño es toda una incógnita y su nombramiento no cayó nada bien entre los integrantes de este sector, sobre todo luego de que en este lugar estuvo un verdadero profesional del área como lo es Alejandro Cañedo Priesca, vaya “hueco” que deberá de llenar la nueva funcionaria.
Karen Berlanga, al igual que otros personajes, es una conversa del morenovallismo, al cual apoyo hasta que asuntos personales influyeron en la ruptura con el antiguo grupo hegemónico.
Berlanga, quien presume haber recibido entrenamiento por parte del cuerpo de inteligencia judío, el famoso Mossad, actúa y se comporta como tal, con tácticas tan intimidatorias que rayan en auténticas violaciones a los derechos humanos, casi casi como si fuera ministerial, se ve que se va a llevar muy bien con el Almirante Marco Antonio Ortega, quien bien pudiera integrarla a su equipo de trabajo.
Berlanga será quien se encargue de integrar los expedientes en contra del morenovallismo, al menos eso es lo que se dice.
Trascendidos. El fin de semana trascendió que Heliodoro Luna Vite, quien actualmente se desempeña como subsecretario de Planeación de la Secretaría de Finanzas y quien acompañó al gobernador electo, Luis Miguel Barbosa en el senado de la República, será el nuevo titular de esta dependencia.
También se dice que el jefe de la oficina del próximo gobernador sería el expriista, Alberto Amador Leal, quien ocupa este lugar en el gobierno de Tlaxcala actualmente.
También se dice que Jorge Estefan Chidiac estará a cargo de una unidad de nueva creación, de Inteligencia Financiera, para documentar y desbaratar los excesos del morenovallismo y del galicismo, si es que existieran, ¡ufff!
