Urzúa, el priista más cercano a “Alito”, el probable candidato de unidad del PRI
Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro arcía
11 de los 12 gobernadores priistas del país se reunieron ayer en Toluca con dos propósitos: re definir su relación con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador e intentar construir una candidatura de unidad de cara a la renovación de la presidencia nacional del PRI, la cual recaería en Alejandro Moreno Cárdenas, el mandatario de Campeche, quien el domingo estuvo en Puebla promoviendo su imagen entre las bases del tricolor.
Si se logra concretar la postulación de “Alito”, el gobernador de Campeche, el priista poblano más beneficiado sería el ex senador Ricardo Urzúa Rivera, quien está buscando su tercer intento de convertirse en el presidente del PRI en el estado de Puebla.
El domingo Moreno Cárdenas fue el principal invitado al cierre de campaña del candidato del PRI a la gubernatura de Puebla, Alberto Jiménez Merino, y el único priista que mostró cercanía, amistad, confianza, con el gobernador de Campeche fue Ricardo Urzúa, un hombre que aparte de político se destaca por su empresa de renta de aeronaves.
Urzúa Rivera acompañó a “Alito” a su llegada de Puebla y fue el único que abordó su vehículo al término del mitin de cierre de campaña de Jiménez Merino.
Incluso se notó una mayor cercanía de Urzúa con Moreno Cárdenas, por encima de la relación que hay entre el gobernador de Campeche y el diputado local Javier Casique Zárate, quien va a coordinar la campaña en Puebla del político campechano en caso de que se postule como candidato a la dirigencia nacional priista.
Se dice que la reunión de ayer en Toluca de los gobernadores fue promovida por el ex presidente Enrique Peña Nieto, quien busca que el próximo presidente del PRI sea alguien que tenga afinidad con su grupo político.
Y que lo mismo está buscando para los estados, como Puebla, en donde habrá renovación de las dirigencias del tricolor.
En ese sentido, Ricardo Urzúa resulta doblemente beneficiado, ya que es alguien que guarda amistad con Alejandro Moreno y se le considera como un político cercano al ex presidente.
El problema de fondo frente al intento de construir la candidatura de unidad de “Alito”, es que los actuales gobernadores del PRI son corresponsables del desastre electoral que el partido sufrió el año pasado.
Lo que el PRI necesita no es sumar a los gobernadores en “una cargada” a favor de algún aspirante a la dirigencia nacional, sino lo que requiere con urgencia es cohesionar a sus bases, recuperar la confianza ciudadana y saber actuar como una oposición fuerte ante el gobierno lopezobradorista.
Ese dilema es muy parecido con el caso de Ricardo Urzúa. Es un político que es apoyado por el los exgobernadores Melquiades Morales Flores y Mario Marín Torres, por Alejandro Moreno y probablemente por el expresidente Peña Nieto, pero al mismo tiempo es desconocido por las bases del PRI, no tiene presencia en la opinión pública y nunca se le ha conocido algún rasgo de líder político de oposición.
Parece que el PRI luego de la elección del 2 de junio, seguirá siendo un partido en proceso de descomposición política.
