José Juan y su nueva derrota política
Contracara
Por Enrique Núñez/@contracara68
Desde su llegada al Congreso del estado, José Juan Espinosa arrancó una guerra sin cuartel en contra del entonces auditor superior, David Villanueva Lomelí.
Lo mismo lo acusó de “ocultar información” cuando exigió la documentación de las cuentas públicas de Rafael Moreno Valle que de ser un “garrote político” cuando se le pidieron explicaciones por el inadecuado manejo de 30 millones de pesos, durante su gestión como alcalde de San Pedro Cholula.
Espinosa Torres a gritos y sombrerazos pidió una y otra vez que se destituyera al auditor; sin embargo, Villanueva Lomelí aguantó la embestida y salió por la puerta grande.
Antier, los diputados federales eligieron (con 239 votos) a Villanueva Lomelí como el nuevo titular de la Unidad de Evaluación y Control en la Cámara de Diputados para el período 2019-2023: es decir, cuatro años. Esa y sólo esa, fue la razón del exauditor para abandonar su encomienda en Puebla.
Pero a José Juan le pareció que resultaba más rentable, políticamente hablando, acusar a Fernando Manzanilla de ser quien orquestó la llegada de Villanueva a la Auditoria Superior de la Federación y fiel a su estilo arremetió contra el actual secretario General de Gobierno.
Pero el berrinche del diputado petista no acabó ahí.
Originalmente el tema del nuevo auditor del estado de Puebla se abordaría en la Comisión Permanente, así como la recepción de la cuenta pública del Poder Ejecutivo, correspondiente al 2018 (en la cual participaron, Antonio Gali, Martha Erika Alonso y Jesús Rodríguez Almeida).
La sesión de la Permanente estaba marcada a las 11 de la mañana de este jueves 2 de mayo, pero al JJ le pareció buena idea hacer un ajuste de agenda y citar para las 12 horas y después, nuevamente mover la sesión una hora más tarde.
Sobra decirlo, al citatorio de las 13 horas siete de los nueve diputados que conforman la Comisión Permanente, ya no llegaron. Algunos como Nora Escamilla se excusaron señalando que desde hacía días tenía un compromiso, precisamente a las 13 horas.
Y nuevamente José Juan regresó a las andadas, aseguró que la falta de quórum, generada por su imprudencia, se debió a que los diputados aún no recibían línea para decidir cuál de los tres auditores especiales (José Juan Rosas Bonilla, Juan Carlos Moreno Valle Abdala o Alberto Javier Segovia Blumenkron) será el encargado de despacho de la Auditoría Superior del Estado.
Claro está, la línea, desde su perspectiva, debería ser dictada por Fernando Manzanilla.
Al final, la cuenta pública del Poder Ejecutivo 2018 fue recibida en la Oficialía de Partes y el tema del encargado de despacho de la ASE quedó para después.
José Juan puede decir lo que quiera, pero en resumen, sufrió una nueva derrota.
