Hinojosa hunde a Cárdenas
Ya lo habíamos comentado en otra de nuestras entregas, Gabriel Hinojosa Rivero se ha convertido en un verdadero lastre para la campaña del ex rector de la UDLA.
Serpientes y Escaleras
Por Ricardo Morales
Ya lo habíamos comentado en otra de nuestras entregas, Gabriel Hinojosa Rivero se ha convertido en un verdadero lastre para la campaña del ex rector de la UDLA y candidato al gobierno de Puebla, por el PAN y sus aliados, Enrique Cárdenas Sánchez.
Hinojosa es el culpable de que a dos semanas de haber iniciado la campaña, los resultados para el ex académico sean tan pobres, debido a su insistencia en esconder el logotipo de los partidos que cobijan la candidatura común de Cárdenas.
El expresidente municipal de Puebla ha escondido una y otra vez sus verdaderas intenciones, que no son otras que posicionar a la marca Sumemos, para después poderla convertir en partido político, en detrimento del PAN, Movimiento Ciudadano y el PRD, partidos que prestaron sus siglas para que Cárdenas pudiera ser candidato.
A tal grado ha fracasado Gabriel Hinojosa en su intento por coordinar la campaña de Cárdenas, que la misma esposa del candidato, María González de Cossío, ha tenido que entrar a escena, para tratar de poner orden en medio de las locuras y ocurrencias de Gabriel, quien no atina a dar una.
Doña María ha tratado de entrar al quite, luego de ver el fracaso de los primeros actos que encabezó su esposo, organizados por Hinojosa y los suyos en donde estaba ausente el panismo, por haber ocultados los logotipos y colores que encabezan esta candidatura común.
A partir de esto, la esposa del candidato empezó a participar de una manera más activa en las decisiones de la campaña de su marido y también comenzó a tejer el acercamiento hacia el panismo, que se sentía marginado.
Inicialmente su enlace con el panismo y en especial con las mujeres del albiazul, era la exdiputada local, Ana María Jiménez, esposa del director de Comunicación de la campaña, Jorge Machuca, pero tras una reunión a la cual se convocó a las consejeras de Acción Nacional a un encuentro, con la esposa del candidato y este tuvo poca participación, doña María entendió que había necesidad de ser más incluyentes.
Al parecer, la esposa de Cárdenas entiende un poco más que el propio Hinojosa, que sin el apoyo del panismo, la campaña del candidato a la gubernatura está destinada al fracaso.
Quien cuenta con la estructura, los recursos y la experiencia es la propia gente del Partido Acción Nacional y el resto de sus aliados, los cuales además serán los encargados de cuidar las casillas el día de la elección, algo que Hinojosa se ha pasado desdeñando.
Total que María González de Cossío ha comenzado a tejer los puentes con el panismo, lo cual se traduce en eventos mejor organizados y con presencia de simpatizantes de este partido político, los cuales visten ahora si, al menos un poco la campaña de Cárdenas.
Otro elemento que ha sido criticado dentro de la campaña del panista, es que hasta la fecha se niega a contrastar con su adversario de Morena, Luis Miguel Barbosa y en esto se responsabiliza al equipo encargado de la línea discursiva del doctor en economía.
No existe una línea discursiva dentro de la campaña del candidato del PAN, MC y PRD a la gubernatura de Puebla, no hay consistencia en el discurso, ni en el mensaje, son solo fragmentos que difícilmente se pueden posicionar en el electorado.
La presencia de Marko Cortés al menos inyectó algo de ánimo dentro del equipo del candidato y también, como ya lo mencioné, propició que exista un acercamiento más con el panismo poblano, el cual había estado ausente durante las primeras dos semanas.
Cárdenas tiene que acelerar el paso si es que quiere cerrar la brecha que existe entre Barbosa y él, la cual de acuerdo a las más reciente encuesta de Mas Data, publicada en El Sol de Puebla, es de 23 puntos.
De acuerdo a le empresa que dirige José Zenteno, si hoy fueran las elecciones, el candidato de Morena a la gubernatura, ganaría con el 35.3 por ciento de las preferencias, seguido de Enrique Cárdenas con el 11.4 por ciento y en el tercer lugar, Alberto Jiménez Merino del PRI con un raquítico 6.7 por ciento.
