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Acotan el poder del subsecretario Alberto Vivas; le quitan a sus dos principales operadores

Acotan el poder del subsecretario Alberto Vivas; le quitan a sus dos principales operadores

Cuitlatlán

Por Fermín Alejandro García

Un importante golpe de timón se ha generado hacia el interior del gobierno del estado, pues en los últimos días se han dado una serie de cambios que han suprimido el excesivo poder que ejercía el subsecretario del Trasporte, Alberto Vivas Arroyo, a quien le quitaron el manejo de dos estructuras fundamentales: la planeación y control de las rutas del transporte público en la entidad. Y es que fueron reemplazados sus dos brazos derechos dentro de la Secretaría de Infraestructura: Abraham Sánchez y Jesús Martínez Paz.

Para ver este asunto en perspectiva, es necesario anotar el siguiente dato: Abraham Sánchez y Alberto Vivas Arroyo son quienes controlan la vieja mafia del transporte de Puebla, ya que llevan más de 20 años –no de manera continua– involucrados en el diseño y autorización de los derroteros de todas las rutas del transporte público en el estado, junto con el solapamiento a las rutas piratas del mismo servicio y el cobro que se hacen a permisionarios por la autorización de permisos oficiales.

Hace unos días cayó Abraham Sánchez como titular de la Coordinación General de Movilidad de la Secretaría de Infraestructura y fue sustituido por Alfonso Aguilera Camacho.

Y lo mismo pasó con Jesús Martínez Paz, quien fue removido como director de Operación del Transporte Público, quien fue reemplazado por Fernando Camargo.

Para entender lo anterior es fundamental tener los siguientes antecedentes:

Desde el sexenio de Manuel Bartlett Díaz, Abraham Sánchez se le encomendó un área neurálgica en el manejo del transporte, que era la Dirección de Ingeniería del Transporte, en la cual se diseñaban y autorizaban los derroteros de las rutas de traslado de pasajeros de jurisdicción estatal.

Ese cargo lo tuvo Sánchez durante tres sexenios, que fue desde el gobierno de Bartlett hasta la administración de Mario Marín Torres.

Por sus manos pasaron no solamente la autorización de todas las rutas del transporte público, sino también el solapamiento de los abusos de los permisionarios de este sistema y la presencia de rutas piratas, es decir de vehículos de pasajeros que no tenían permisos oficiales.

Visto de otra manera, Abraham Sánchez es el autor del caótico crecimiento del transporte público de Puebla.

En esa labor, este personaje siempre tuvo como subordinado a Alberto Vivas Arroyo, hasta que en la administración de José Antonio Gali el segundo de ellos se convirtió en subsecretario del Transporte, cargo en el que se mantiene hasta la fecha.

La buena suerte de la que siempre gozó Abraham Sánchez en los gobiernos del PRI se terminó cuando llegó Rafael Moreno Valle Rosas a la titularidad del Poder Ejecutivo, pues fue despedido de la ahora extinta Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Al empezar a avanzar la administración de Moreno Valle, el entonces titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Bernardo Huerta Couttolenc, quiso regresar a Abraham Sánchez como subsecretario de esa dependencia, pero el movimiento fue detectado por el entonces secretario de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto, quien dio la orden de que bajo ninguna circunstancia Sánchez podía ser admitido en el Poder Ejecutivo de Puebla.

Abraham Sánchez tenía una fuerte relación de amistad con Patricia Leal Islas, morenovallista que en ese entonces era pareja sentimental de Bernardo Huerta, lo cual permitió que el primero fundara la Asociación Mexicana del Transporte y Movilidad, la cual era una agrupación intermediaria que servía para gestionar concesiones del transporte ante el gobierno del estado.

Años más tarde, Bernardo Huerta fue defenestrado como miembro del gabinete estatal y lejos de que eso afectara a Abraham Sánchez, lo benefició.

En los dos últimos años del gobierno de Moreno Valle, el entonces subsecretario del Transporte, Carlos Blanco, nombró a Abraham Sánchez otra vez en un cargo que controlaba las rutas del transporte público.

La intención que hubo para regresar a Abraham Sánchez al gobierno era para que este personaje involucrara a los transportistas de Puebla en la movilización de votantes en los procesos electorales que se avecinaban. Esa labor antes la había hecho a favor del PRI, pero desde ese momento lo empezó a hacer a beneficio del morenovallismo.

Al arrancar el gobierno de José Antonio Gali Fayad, se nombró a Alberto Vivas Arroyo como subsecretario del Transporte y este a su vez designó a Abraham Sánchez y Jesús Martínez Paz, como sus funcionarios de mayor confianza. Es decir, regresó de lleno el grupo que ha controlado a la mafia del transporte público desde finales del siglo pasado.

De nada sirvieron las quejas que llegaron hasta la oficina de José Antonio Gali sobre los abusos que ese grupo de funcionarios ha cometido con el transporte público.

Y quienes han padecido sus excesos, con más desencanto presenciaron que pese a su relación con el morenovallismo, Alberto Vivas y Abraham Sánchez habían sobrevivido al cambio de gobierno.

Esa buena suerte duró hasta hace unos días. Cosa curiosa: Fernando Manzanilla regresó al cargo de secretario general de Gobierno y de nueva cuenta, dio la orden de sacar a Abraham Sánchez del manejo de las rutas del transporte público. Para nadie es un secreto sus oscuros antecedentes.

Cuentan que Alberto Vivas le habría suplicado a Alberto Peniche García, el secretario de Infraestructura, que no despidiera a Abraham Sánchez, a lo cual el titular del área habría respondido: “no es cosa mía, son órdenes superiores”.

Vivas no quita el dedo del renglón, pues ahora Abraham Sánchez es su asesor, como una manera de tenerlo cerca y que no deje de hacer las funciones de intermediario entre el gobierno y las mafias del transporte.

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