Edil de Texmelucan solo dedica 2 días a la semana para gobernar su municipio
Cuitlatlán
Por: Fermín García
Con apenas tres meses y 17 días en el cargo, empieza a hacer graves estragos la forma de gobernar de Norma Layón Aarón, la edil de San Martín Texmelucan, quien solamente destina un par de días a la semana para aparecer en el ayuntamiento de este municipio, el cual es un hábito que siguen la mayoría de los funcionarios de primer nivel y varios regidores. Esa situación no sólo genera un vacío de autoridad, sino un agravamiento de los problemas de inseguridad, violencia, conflictos sociales y falta de orden en la vía pública que sufre la segunda ciudad más importante del estado de Puebla.
Para encontrar a Norma Layón es más fácil hacer una cita en la ciudad de Puebla –que es donde habita– que en el municipio que gobierna. Se dice en San Martín Texmelucan que, en mucho, sus ausencias se debe a que se ha involucrado de lleno en el proyecto del senador Alejandro Armenta Mier, quien busca ser el próximo candidato de Morena a gobernador de la entidad poblana.
Layón Aarón, una empresaria que nunca había incursionado en política hasta apenas el año pasado, tiene un escaso contacto con la población, con los sectores productivos o las organizaciones populares de San Martín Texmelucan. A lo largo de la semana, únicamente acude al ayuntamiento cuando hay sesiones de cabildo o reuniones de su gabinete, o cuando se programa un acto público, mismo que es difundido por el área de Comunicación, Estrategia y Promoción Institucional –encabezada por Gabriela Taniveth Arratia Escobar– a lo largo de los siguientes 5 días.
Fuera de esas actividades, la mayor parte del tiempo se ignora cuál es la agenda pública de la edil que fue postulada por la coalición Juntos Haremos Historia.
Eso ha derivado en que el verdadero poder en el ayuntamiento de San Martín Texmelucan lo ejercen dos personas: Manuel Valencia, un líder comerciante que encabeza un fuerte grupo de presión y que durante el sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas le costó pasar varios meses en la cárcel.
Y Lorena Migoya Mastretta, quien es la secretaria general de la comuna y es hija de la ambientalista Verónica Mastretta Guzmán, quien encabeza la cuestionada organización Dale la Cara al Atoyac.
Manuel Valencia se destaca por su carácter violento y abusivo, que lo lleva a estar en constante confrontación con los líderes de otras organizaciones populares de comerciantes, que se disputan los espacios en la vía pública y el tianguis que se instala cada semana.
Lorena Migoya a sobresalido por su poca pericia para hacerse cargo de la administración pública de San Martín. Una prueba de ello es el desastroso proceso de entrega–recepción de la anterior gestión municipal, que ha tenido la siguiente trayectoria:
De acuerdo a lo que se marca en los artículos 68 y 69 de la Ley Orgánica Municipal un nuevo ayuntamiento tiene 90 días para recabar observaciones sobre inconsistencias, omisiones o anomalías detectadas a la anterior gestión municipal. Luego de ello, se cuenta con 15 días para llamar a los ex funcionarios a responder sobre lo descubierto y una vez que se agota esta etapa, entonces el cabildo aprueba un dictamen final que se acaba remitiendo al Congreso local para que el documento sea sancionado.
En San Martín Texmelucan se hizo todo al revés. El pasado 13 de enero se venció el plazo de 90 días para recabar observaciones y resulta que dos días después, el cabildo aprobó el dictamen del proceso de entrega–recepción. Y ahora se ha mandado llamar a las anteriores autoridades para que respondan a los cuestionamientos.
Ahí no termina todo. La comparecencia del anterior edil interino de San Martín Texmelucan, Froylán Barragán Luna, se dio de mutuo propio, ya que el ex alcalde nunca recibió de parte de Lorena Migoya un citatorio formal y expreso para presentarse ante el ayuntamiento de ese municipio.
Con ello se violaron los procedimientos, el derecho de audiencia de las anteriores autoridades y los mecanismos legales para observar posibles anomalías en el manejo financiero del anterior ayuntamiento.
Baile al estilo Buki
En San Martín Texmelucan cada semana, por lo menos, hay un asesinato en la vía pública.
Dos o tres veces a la semana hay alguna balacera entre bandas huachicoleras rivales.
Todos los días hay enfrentamientos entre grupos de vendedores ambulantes en la disputa de los espacios en la vía púbica.
El cuerpo de la Policía Municipal tiene un reducido grupo de apenas 30 agentes, luego de que en el anterior trienio hubo una redada del gobierno del estado contra 124 uniformados que no tenían licencia para ser servidores de seguridad pública. Algunos de los policías sancionados por ser “cachirulos” han sido reincorporados para patrullar las calles.
Hace un par de semanas, en una colonia céntrica de la ciudad, un grupo de vecinos se hicieron justicia en su propia mano y quemaron dos patrullas de la Policía, luego de que unos uniformados atropellaron y dieron muerte a un joven motociclista.
Frente a estos episodios, lo más destacado que ha hecho la presidente Norma Layón en las últimas dos semanas es aparecer bailando –con un imitador del cantante El Buki– durante una rueda de prensa para anunciar “la feria de la amistad 2019” y en la cual, la edil se paró a tomar la orden de bebidas y alimentos de los reporteros, como una manera de querer limar asperezas con los periodistas locales, de quienes ha dicho que no los necesita para gobernar.
Frente a todo este desastre, hay un silencio cómplice o complaciente del PT, Morena y el PES, partidos que la llevaron al poder supuestamente para gobernar distinto al PRIAN.
