Se desata la guerra en el PAN
Serpientes y Escaleras
Por: Ricardo Morales
“Así como el agua toma la forma del recipiente que la contiene, un hombre sabio debe adaptarse a las circunstancias”
Confucio.
Como los males nunca llegan solos, al panismo poblano le llueve sobre mojado.
Ahora una guerra intestina amenaza con dividir aún más a esta fuerza política, producto del choque entre morenovallistas y panistas puros, los cuales se acusan unos a otros de traición, luego de que la bancada del albiazul encabezada por Marcelo García Almaguer, le diera sus votos a la propuesta de Morena, para la unción como gobernador interino de Guillermo Pacheco Pulido.
La rebelión albiazul la encabezó, a través de sus redes sociales, el exdiputado local y expresidente de la Comisión Inspectora, Jesús Zaldívar Benavides, quien exigió una explicación por parte del coordinador del grupo parlamentario y de la bancada, Marcelo García.
A esto le siguió una andanada en contra del que fuera uno de los hombres más cercanos a los desaparecidos Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle Rosas.
Desde México una orden fulminante de Marko Cortés llegó directa a la presidenta estatal del PAN, Genoveva Huerta, quien de inmediato removió de la coordinación a Marcelo, quien únicamente fue el “chivo expiatorio” de esta mala decisión orquestada a nivel nacional.
Lo que Cortés le oculta a la militancia de su partido en Puebla es que él es el culpable de lo ocurrido en el Congreso local el pasado lunes, al dejar solo al morenovallismo en su lucha ante la embestida de Morena y sus aliados del PRI.
Marko Cortés, en sus negociaciones, excluyó a Puebla del panorama, en el marco de la creación de la guardia nacional.
Lo que Cortés no le dice a los panistas poblanos es que los abandonó a su suerte y se concentró única y exclusivamente en tratar de mantener la presencia panista en Baja California, en donde habrá elecciones el 2 de junio para renovar al poder ejecutivo.
Si, Marko Cortés panistas negoció Puebla a cambio de Baja California, sí hay un traidor hoy al albiazul es el presidente nacional de este partido, quien bajó las banderas y entregó la plaza, ante lo cual ya nadie pudo hacer absolutamente nada, ante lo que ya había cedido el líder de Acción Nacional.
Esa es la triste realidad del panismo poblano, en el cual la guerra se ha desatado, la mezquindad ha salido a flote y como siempre, las grandes tragedias, permiten ver lo mejor y lo peor de cada ser humano.
Por si fuera poco, Felipe Calderón y su nueva organización, “México Libre” se apresta a llevarse a una buena cantidad de militantes que se sumarán sin duda al nuevo partido que pretende formar el expresidente y su esposa, Margarita Zavala.
Triste final para un partido político y un grupo hegemónico que giró siempre en torno a la figura paterna de Rafael Moreno Valle, cuya muerte desató el holocausto.
Lluvia de movimientos. Luego de la unción de Guillermo Pacheco Pulido como gobernador de Puebla, una lluvia de posibles cambios se ha comenzado a dar en torno al gabinete estatal.
Entre los cambios ya se dio el arribo del diputado federal Fernando Manzanilla Prieto, quien es el nuevo secretario General de Gobierno, posición que ocupó durante el primer año de la administración morenovallista.
En Finanzas se habla de la llegada del expresidente estatal del PRI y exdiputado federal Jorge Estefan Chidiac, el cual es un experto en la materia.
A la SEP se habla de Guillermo Arechiga Santa María, personaje cercano a la maestra Elba Esther Gordillo, la verdadera dirigente nacional del magisterio a nivel nacional.
La dirección de Comunicación Social quedó en manos de todo un profesional, como lo es el experimentado periodista, Fernando Alberto Crisanto Campos.
Otro al que no hay que perder de vista es a Javier López Zavala, hombre de las confianzas del nuevo gobernador y de quién pronto habrá noticias.
Esto es solo algo de lo que se maneja tras el arribo del nuevo gobernador interino de Puebla, Guillermo Pacheco Pulido, con quien arranca un nuevo ciclo, el cual se espera este marcado por su sello, la conciliación.
