En Puebla, Todo Pasa: Hasta la Ciruela Pasa
La Quinta Columna
Por: Mario Alberto Mejía
O ya no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que estaba entendiendo.
Esta frase brutal de Carlos Monsiváis sirve muy bien para definir (o intentar definir) el ambiente político en Puebla.
Algo pasó el 1 de julio de 2018.
Y más:
El día de la invasión del Mongo —cuando los porros de Morena tomaron por asalto el hotel MM—, algo se sobredimensionó.
En esa ruta salvaje hubo otras estampas cómicas, o cósmicas, o ya no sé cómo llamarlas:
Las impugnaciones iniciales de Morena, las impugnaciones posteriores de Morena, las impugnaciones últimas de Morena, el voto por voto (casilla por casilla) y el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Luego vino lo que todos vimos (y pocos entendieron):
La toma de posesión de Martha Érika Alonso, la descalificación histérica que Yeidckol Polevnsky hizo de la gobernadora, la amenaza proferida en contra de los alcaldes de Morena que se sentaran con la hoy desaparecida habitante de Casa Puebla y los nuevos amagos de violencia.
Todo culminó, ya lo sabemos, el 24 de diciembre: un lunes frío, helado, como la palabra muerte.
A partir de entonces, oh, Monsiváis, o ya no entiendo lo que está pasando o ya pasó lo que estaba entendiendo.
Vea el hipócrita lector:
José Juan Espinosa entró en un pleito en picada con Gabriel Biestro —personaje de Sensacional de Traileros—, quien a su vez amagó con desconocer al presidente de la Mesa Directiva del Congreso, quien a su vez vetó a éste de la gubernatura interina, quien a su vez le envió a José Juan una cabeza de marrano, quien a su vez descalificó a Biestro por ser un vulgar ambicioso, quien a su vez pagó —con recursos del Congreso— un desplegado en contra de su nuevo enemigo, quien a su vez dio una rueda de prensa en contra del chafirete, quien a su vez ya inició su noche de los cuchillos largos…
Ufff.
Por eso digo, hoy más que nunca, aquello que Monsiváis dijo y escribió en un México en el que todos éramos felices e indocumentados: tan felices, acaso, que nunca lo supimos.
Y Mientras eso Pasa
Y mientras eso ocurre: el senador Alejandro Armenta —quien no se ha metido en estos pleitos aldeanos— se entrevistó con el hombre fuerte del gobierno del presidente López Obrador: el empresario Alfonso Romo.
¿Tema?
Nadie sabe.
¿Asunto?
Nadie supo.
Lo único cierto es que ambos estaban de lo más felices en la foto que circuló en las redes sociales.
En otro lugar, pero a la misma hora, con todo y una pésima redacción (muy cerca de lo insufrible), la odiadora profesional de los teziutecos: sor Nancy de la Sierra —también senadora de la República—, envió este mensaje como una cuchillada por la espalda a Miguel Barbosa, a quien tanto aduló en el pasado reciente:
“Buenas tardes, el próximo domingo 13 de enero la senadora Nancy de la Sierra dará una rueda de prensa para dar a conocer los detalles de la Asamblea Legislativa 2018, una gira por los municipios de Puebla en la que informará el trabajo que ha desarrollado desde su llegada al Senado. La cita es a las 12pm en La Conjura, ubicado en la 9 Ote #201 col Centro, Puebla. Esperamos contar con su asistencia. Bonita tarde”.
Muy bonita la tarde, sin duda, pese a que la senadora dará (una rueda de prensa) para dar (a conocer) los detalles de cómo buscará traicionar al ex senador Barbosa.
Como diría Liliana Felipe:
Todo pasa: hasta la ciruela pasa.
Es lo que hay.
