Movilización de los 43 de Ayotzinapa le pasó de noche a Morena Puebla
Cuitlatlán
Por: Fermín García
Un hecho que no debe pasar desapercibido es que en la movilización popular que el miércoles por la tarde, realizaron colectivos, estudiantes, activistas y agrupaciones de comerciantes en el Centro Histórico de la capital para recordar el cuarto año de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa hubo una muy importante ausencia: la de Morena Puebla.
En el momento en que Morena ya es mayoría en el Congreso local, ningún legislador del movimiento lopezobradorista hizo presencia en la movilización.
Algo que destaca mucho, es que algunos de los nuevos legisladores, como Vianney García, antes de ser representantes sociales fueron importantes actores de las movilizaciones a favor de la exigencia de justicia en la tragedia de los normalistas en los tres años anteriores.
Tampoco nadie de la dirigencia estatal de Morena se asomó en la marcha, pese a que esta fuerza de izquierda tiene una secretaría de derechos humanos y en años anteriores habían respaldado el movimiento contra el olvido de los hechos ocurridos el 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero.
Mucho menos se vio la sensibilidad de los senadores Alejandro Armenta Mier y Nancy de la Sierra, o de los nuevos legisladores federales de Puebla que llegaron a ocupar una curul bajo las siglas de Morena, el PES o el PT.
Y que decir de los recién electos presidentes municipales bajo el respaldo de Morena. Ninguno tuvo un poco de tiempo para acompañar a las estudiantes normalistas de Teteles y Panotla, que en el zócalo de la capital, exigieron que no se repita en cualquier parte del país momentos aciagos como los de sus compañeros de la Normal Raúl Isidro Burgos.
La única excepción en la movilización del miércoles fue de Eloísa Vivanco, quien en los próximos días podría asumir la secretaría general de Morena en el estado y acudió a titulo personal a la marcha que recordó que al país le faltan 43 estudiantes. De hecho, ella fue quien impulsó varias de las consignas que se pronunciaron en la principal plaza pública del estado, el miércoles por la tarde.
El cuarto aniversario de los hechos trágicos de Ayotzinapa tuvo un peso y un significado político peculiares, por lo siguiente:
Por un lado se da en el último aliento del gobierno de Enrique Peña Nieto, siendo el hecho más emblemático de la ola de violencia que envuelve al país y sobre todo, de la impunidad que se generó en los dos últimos sexenios como producto de la narcopolítica que se ha arraigado en todos los rincones de México.
Y por otro, que el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, haya recibido a los padres de los normalistas de Ayotzinapa para anunciar la apertura de una comisión de la verdad que se encargará de dar con el paradero de los 43 estudiantes desaparecidos y esclarecer qué ocurrió realmente en ese lúgubre episodio de la vida nacional, que tocó las fibras más sensibles de la opinión pública.
Lo ocurrido el miércoles puede ser un punto de quiebre en la vida de México, entre un antes y un después en el tema de la defensa de los derechos humanos.
Pude ser el momento de ruptura entre un régimen “prianista” que emprendió guerras absurdas que han pisoteado los derechos humanos de la población y un nuevo gobierno que, promete hacer una defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos de este país.
Pero tal parece que en Morena Puebla no se tiene la capacidad de hacer una correcta lectura de los acontecimientos políticos.
