Semana negra para el morenovallismo
Serpientes y Escaleras
Por: Ricardo Morales
La semana que recién concluyó no fue precisamente la mejor para el morenovallismo, su hombre fuerte, el exgobernador del Estado y ahora Senador electo, perdió la coordinación de la bancada del albiazul en la cámara alta a manos de Damián Zepeda.
Esto no es precisamente un buen presagio para el PAN, el cual naufraga a la deriva, luego de la elección del pasado 1 de julio, en donde se hundió de la mano de Ricardo Anaya Cortés, cuyo grupo político se resiste a dejar el poder.
Existen versiones de que Anaya busca a toda costa congraciarse con el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, con quién dijo se iba a reunir para platicar (cosa que no ha sucedido), quiere ponerle en “charola de plata” el PAN al tabasqueño. Esto con la finalidad de que sus “pecados” de campaña sean perdonados y poderse quedar con el control de panismo.
Para conseguirlo, era necesario hacer a un lado a Rafael Moreno Valle, personaje que no es grato para “el Peje”. El poblano fue marginado de la dirigencia nacional y también de la coordinación de los senadores del albiazul.
Moreno Valle había advertido que habría una guerra interna en el albiazul, en caso de que el grupo de Anaya y compañía, quisieran quedarse con todo el pastel al interior del albiazul y habrá que ver cuál es su reacción.
Vaya ironía de la vida, el panismo que tanto presumía ser un partido sólido, ahora se ha convertido en un grupo de tribus, similar al perredismo, lo cual, lo hace presa fácil de los apetitos del lopezobradorismo, favorecido por la aplastante victoria obtenida.
Por un lado, se encuentra el grupo predominante, el de Ricardo Anaya quien junto con sus incondicionales. Damián Zepeda y Ricardo Anaya se niegan a ceder el poder y quieren manejar al PAN a su antojo y obviamente para sus beneficios.
El grupo Guanajuato, el único que triunfo durante la pasada elección, ya que ganaron de manera contundente la gubernatura y fueron un verdadero dique para López Obrador. El grupo Guanajuato es aliado del Yunque, aunque mantienen su independencia y representan al panismo más “puro” del país.
Por otra parte, se encuentra también el grupo cada vez más disminuido del expresidente Felipe Calderón, el cual pierde influencia y tiene un pie fuera del PAN.
Y finalmente, el grupo del exgobernador, Rafael Moreno Valle, a quien solo le queda Puebla y un grupo de aliados en diferentes estados, pero que no han sabido responder a la hora buena, habrá que ver si ahora si dan la cara por quien invirtió mucho en ellos.
Moreno Valle enfrenta una situación difícil en este momento, en donde al interior del PAN, se ve claramente la intención de bloquear al exmandatario y cerrarle todos los caminos.
Lo único que le queda en este momento al exgobernador es Puebla, aunque también es relativo, porque depende total y absolutamente de la voluntad que López Obrador muestre a través del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Y es que sería ingenuo el pensar que el presidente electo de México, será ajeno a las decisiones políticas de este país.
Puebla está en el aire y el morenovallismo parece estar acorralado, pero nadie debe desdeñar la capacidad de Rafael Moreno Valle, para sobrevivir y luego sobre ponerse a la adversidad.
Este reto, sin lugar a dudas es uno de los mayores en su carrera política, las condiciones, no son propiamente las mejores para él, su carrera depende total y absolutamente de que pueda abrirse paso al interior del PAN y sobre todo retener Puebla.
Los días por venir van a ser muy importantes para conocer la reacción del exmandatario, quien hace uso de todas sus relaciones para mantener Puebla y también ver su reacción al interior de Acción Nacional, en donde las cosas se van a poner muy interesantes.

