Operará SGG labor de contención en el próximo Congreso
Por: Jorge Rodríguez
Independientemente de quién lidere a los seis diputados locales del PAN, o de que Gerardo Islas Maldonado asuma una posición protagonista y se convierta en representante de los intereses del morenovallismo en la próxima legislatura, como asegura, el factor de poder que hará frente a los 22 morenistas estará fuera del Congreso del Estado.
Faltan menos de 20 días para la toma de protesta de los nuevos legisladores locales y entre los observadores políticos se sigue repitiendo una pregunta de manera insistente:
¿Quién de los 15 diputados que entrarán a la legislatura como aliados del grupo en el poder será el encargado de combatir, contener y, en su caso, diluir los embates de los representantes de Morena, PT y PES, no solo contra el gobierno de Martha Erika Alonso, sino también contra Rafael Moreno Valle y José Antonio Gali Fayad?
Unos cuantos minutos de deliberaciones bastaron entre los colaboradores de la gobernadora electa para concluir que será imposible retener la beligerancia de Morena desde dentro del edificio legislativo.
Las expresiones estridentes por parte de personajes como José Juan Espinosa, Gabriel Biestro Medinilla y Héctor Alonso Granados serán lo de menos, según se ha dicho en esas reuniones.
Lo que en verdad preocupa es la intención declarada de echar abajo algunas de las reformas legales realizadas por el morenovallismo, como la entrega del servicio de agua potable a la empresa Concesiones Integrales, más conocida como Agua de Puebla para todos.
La supremacía numérica de los discípulos del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, así como la falta de cuadros morenovallistas con experiencia en estos menesteres, ha obligado a Martha Erika Alonso a planear la operación política de esos asuntos en otro lado.
El cabildero de los temas legislativos estará en la Secretaría General de Gobierno, y es muy posible que sea el mismo titular de la dependencia quien se encargue de atender las diferencias casi de manera personal, o por lo menos en las situaciones más relevantes.
Pese a los nubarrones que asoman, la apuesta es optimista.
Se cree que los cuatro diputados del PRI y el único del Partido Verde que despachará en el Congreso, Javier Casique Zárate, Rocío García Olmedo, Josefina García Hernández, Nibardo Hernández Sánchez y Juan Pablo Kuri terminarán como aliados de la exsecretaria general del PAN, es decir, emitiendo su voto en el sentido que la causa lo amerite.
De la misma forma, se piensa que algunos de los 22 lopezobradoristas abandonarán al equipo apenas unos días después de rendir protesta.
Con dos o tres que lo hagan alcanzaría para darle la vuelta a esa mayoría simple que al día de hoy tienen Morena, PT y PES.
Claro, siempre que los del PRI y el Verde accedan a la alianza.
(A Kuri asúmalo ya en ese lado).
La futura relación del Legislativo con el Ejecutivo es una gran incógnita en las semanas previas al cambio de poderes.
Los representantes populares de la extinta coalición Juntos Haremos Historia le han declarado la guerra al morenovallismo y se han mostrado muy dispuestos a llevarla a cabo si el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación no anula los comicios de gobernador y ratifica el triunfo de Alonso.
Eso es lo que ha llevado a la gobernadora electa a emprender tareas de contención, por anticipado.
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